Tomates cocidos o crudos: ¿Cuál es la mejor opción?

Yamila Papa 5 noviembre, 2015
Si bien contiene más licopeno y mejora sus propiedades antioxidantes cuando lo cocinamos, en caso de querer bajar de peso lo consumiremos crudo para evitar la ansiedad por comer

Existen muchas controversias en relación a esta pregunta: ¿Es mejor comer tomates cocidos o crudos? Cada una de las teorías se basan en investigaciones serias y prestigiosas.

Entonces, ¿a quién le hacemos caso? Todo depende de qué condición quieras mejorar o cómo desees sentirte. En este artículo develaremos el misterio de la opción más adecuada para consumir tomates.

Los nutrientes del tomate

Seguro que ya sabrás que este fruto (no es una verdura como muchos piensan) es muy saludable. Pero, ¿qué contiene en realidad? ¡Toma nota!

  • Vitamina E
  • Potasio
  • Fibras
  • Polifenoles
  • Antioxidantes
  • Ácido fólico
  • Licopeno

Este último es el que le aporta el color rojo y también está presente en otras hortalizas. Cuánto más maduro esté el tomate más cantidad de licopeno nos aportará.

Además, también debemos tener en cuenta que cuando todavía está verde contiene un alcaloide llamado solanina que puede ser tóxico y causar problemas gastrointestinales y hasta neurológicos si se consume en grandes cantidades.

¡Pero atención! No hay que confundir el color verde de la falta de maduración con el del miltomate (Physalis ixocarpa). Esta es una especie mucho más pequeña que el tomate “tradicional” originario de México y que nunca se vuelve rojo.

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Los nutrientes del tomate

Los últimos estudios indican que este nutriente reduce notablemente la posibilidad en los hombres de padecer cáncer de próstata.

Según el Department of Agriculture Nutrient Database (de Estados Unidos) 100 gramos de tomate crudo contiene 2500 mcg de licopeno y la misma cantidad pero en salsa (o sea, cocido) aporta 28700 mcg… ¡10 veces más que si no lo cocinamos!

¿Cuál es la razón? Aún no se ha determinado por completo pero, al parecer, es por el agua (otro de los componentes principales del tomate). Cuando comemos el fruto crudo estamos ingiriendo un 95% de líquido y cuando está cocido el agua se pierde y el licopeno está en cantidades más concentradas.

Además, una vez que ingresa en el organismo se acumulará según la forma en que haya sido ingerido. En palabras sencillas: Si el tomate está crudo, el licopeno “se pierde” con el agua y es absorbido rápidamente por el intestino delgado.

Si está cocido es más “pesado” y puede quedarse en el organismo, ayudándonos a evitar ciertas enfermedades y aportándonos todas sus propiedades.

Tomate

El tomate cocido y con aceite es aún mejor

Otra de las curiosidades que te contamos en este artículo. Además de cocinar o calentar el tomate sería bueno que le echaras un poco de aceite (¡de oliva, por supuesto!).

A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de vegetales y frutas, el tomate no pierde sus micronutrientes a medida que es sometido a mayores temperaturas.

Una publicación de la revista Nutrición Hospitalaria explica que, con el calor, el licopeno intensifica su potencial antioxidante. Pero, además, si le agregamos aceite y conservamos la piel y las semillas se convierte en un superalimento.

El tomate cocido y con aceite es aún mejor

A su vez, el licopeno es soluble en grasas y cuando está en presencia de un elemento aceitoso o poco acuoso mejora su absorción.

Tomates, ¿para quiénes, cuánto y cómo?

El tomate es un fruto muy saludable y, por lo tanto, es aconsejable a cualquier edad (a partir del año de vida, según los pediatras).

Los ancianos que más lo coman tendrán mayores niveles de licopeno en la sangre y eso conllevará a un menor daño oxidativo por el paso del tiempo. Los diabéticos, los fumadores y los deportistas son los que más deben consumirlo.

Otra buena noticia es que casi no presenta contraindicaciones. Sin importar el tipo de cocción que se elija. No obstante, no está recomendado en personas que siguen una dieta baja en potasio (como, por ejemplo, los que tienen enfermedades renales) o los que padecen problemas intestinales (colon irritable, sobre todo).

La cantidad máxima o mínima de tomate al día no está determinada. Todo depende de cómo sean las demás ingestas y alimentos elegidos. Por ejemplo, consumirlo cocido una vez a la semana reduce en un 15% el riesgo de cáncer y hacerlo 2 veces semanales, un 35%.

Las personas que están siguiendo una dieta para adelgazar pueden encontrar en el tomate un excelente aliado y, en ese caso, se recomienda que esté crudo. Aporta 20 kcal cada 100 gramos (además de toda el agua).

También presenta antioxidantes muy saludables y reduce las ganas de comer por ansiedad.

Por último, vale la pena destacar que, si bien el tomate es el fruto que presenta más cantidad de licopeno, hay muchas frutas que también lo ofrecen (en cantidades bastante inferiores):

  • Fresas
  • Sandías
  • Cerezas
  • Pomelo rosado

No existe una única manera de aprovechar todas sus ventajas al máximo. En el caso de que queramos disfrutar de las bondades del licopeno (que además de ser anticancerígeno tendría también la capacidad de reducir enfermedades cardiovasculares), lo debemos comer cocido.

No obstante, si el objetivo es aumentar la ingesta de agua a través de los alimentos porque no somos de beber mucho líquido, optaremos por la alternativa cruda. En este caso también estaremos añadiendo al organismo vitamina C, que es vital para aumentar las defensas y evitar enfermarnos.

Visita este artículo: Dieta saludable para mantener el corazón sano

Tomates cocidos

En resumidas cuentas, no hay una única respuesta a la pregunta de: ¿es mejor el tomate crudo o el cocido? Todo dependerá de lo que necesitemos de este bondadoso alimento.

REFERENCIAS:

http://indianapublicmedia.org/amomentofscience/cooked-tomatoes-are-better-than-raw-ones/

http://www.news-medical.net/news/2009/04/20/48484.aspx

http://www.foodnavigator.com/Science/Tomatoes-cooked-better-than-raw

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