¿Toser para frenar un ataque al corazón?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López el 29 enero, 2019
Francisco María García · 29 enero, 2019
La maniobra conocida como 'Cough CPR’ (Resucitación cardiopulmonar por medio de la tos) no cuenta con el apoyo de los médicos.

Durante años, se ha propagado la afirmación de que toser, con fuerza, ayuda a frenar un ataque al corazón. Sobre todo, por el hecho de que la gran mayoría de las personas desea encontrar una manera de evitar consecuencias que puedan afectar su calidad de vida a largo plazo.

Hay varias señales que alertan que algo no va bien y que puede ocurrir un ataque al corazón; este comienza a latir de una forma irregular, sin compás y, de pronto, se experimenta una gran debilidad y la persona se siente como si estuviese al borde de un desmayo.

Ante estos síntomas, las personas suelen apresurarse a pedir ayuda médica, no obstante, ¿Qué se puede hacer mientras tanto? Más aún cuando el pánico comienza a tomar control de la situación.

La eficacia de toser

La resucitación cardiopulmonar por medio de la tos ha sido una de las maniobras más populares. En estos casos, los pacientes se esfuerzan por toser con fuerza, con la finalidad de buscar el alivio y recuperar el control de la situación, por lo menos, hasta que llegue el médico. Sin embargo, ¿Funciona?

A pesar de que se le llegó a considerar, incluso, como una técnica de primeros auxilios, hasta la fecha no existen pruebas concluyentes que permitan a la comunidad científica afirmar que, en efecto, lo es.

¿Y por qué podría ser eficaz el hecho de toser para frenar un ataque al corazón? Porque se cree que las inspiraciones profundas podrían suministrar oxígeno a los pulmones fácilmente.

Además, los movimientos que realiza el cuerpo al toser comprimen el corazón, lo que hace que la sangre siga circulando. En otras palabras, toser ayudaría a realizar algo así como un masaje cardiaco y, por ende, frenar un ataque al corazón.

El ataque al corazón y el paro cardiaco

Existe la tendencia a confundir ambos conceptos. La realidad es que no es lo mismo una cosa que otra. No obstante, sí es cierto que ambas situaciones pueden tener causas muy parecidas (normalmente relacionadas a problemas de circulación sanguínea y de suministro de sangre al corazón).

Paro cardiaco

Paro cardíaco

El paro cardiaco tiene lugar cuando el flujo de circulación de la sangre en el organismo disminuye. Lo que ocurre, en este caso, es que las contracciones del corazón irán siendo cada vez más débiles e irregulares.

De esta forma, las diferentes partes de nuestro organismo comenzarán a recibir un suministro de oxígeno insuficiente. A causa de esta disminución en la cantidad de oxígeno, la persona perderá la consciencia.

Ataque al corazón

Un ataque al corazón, mejor conocido como infarto, tiene lugar cuando el flujo sanguíneo se corta, en un punto concreto del corazón, por lo general, como consecuencia de la obstrucción de las arterias. A su vez, esto ocasiona que las células de dicho punto, mueran.

Si no se proporciona el tratamiento oportuno, con el tiempo, estas modificaciones en el suministro de sangre y oxígeno al corazón causarán un daño grave al músculo cardiaco y los tejidos.

Los síntomas asociados a un ataque al corazón que debemos reconocer para actuar con rapidez incluyen:

  • Fatiga.
  • Mareos.
  • Náuseas.
  • Falta de aliento.
  • Dolor en el pecho.
  • Hiperhidrosis (Sudoración excesiva).

¿Cómo frenar un ataque al corazón?

  • Acudir a urgencias o solicitar ayuda médica a domicilio.
  • No importa lo que estemos haciendo. En el supuesto de que vayamos conduciendo, pararemos el vehículo rápidamente y llamaremos a los servicios sanitarios.
  • Permanecer quietos para que el músculo cardiaco agotado no trabaje demasiado. 
  • Golpear fuerte la zona del pecho también ayuda a frenar un ataque al corazón.
  • Es importante evitar en todo lo posible conducir uno mismo, ya que, en cualquier momento, se puede perder el conocimiento: mientras se conduce, y ello traería fatales consecuencias (no solo para quien está sufriendo el ataque al corazón, también para los peatones que haya en la calle, otros vehículos, etcétera).
  • Si es la primera vez que se tiene un infarto, tomar una aspirina es una buena ayuda para mejorar el flujo de sangre y relajar las arterias.
  • Si ya se está recibiendo un tratamiento médico, seguramente habrá algún tipo de medicamentos betabloqueadores que pueden ayudar a parar y controlar el ataque al corazón.

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Consejos para cuidar tu corazón

Cuida el corazón

  • El ejercicio físico es fundamental. En el gimnasio, o bien con una caminata al día por la mañana o por la tarde.
  • Los ecocardiogramas determinan la regularidad de nuestro ritmo cardiaco. Es recomendable hacérselo cada seis meses.
  • El ajo crudo contiene una sustancia denominada alicina, muy positiva para la salud del corazón.
  • Dormir bien. Es importante tener un buen hábito de sueño y lograr un descanso adecuado.
  • Las vitaminas del complejo B pueden ampliar los vasos sanguíneos, y conseguir que la circulación de la sangre sea fluida.
  • Una vida sexual plena ayuda a mantener el corazón sano.
  • La presión arterial debe ser controlada regularmente. Hay que mantenerla estable para prevenir un ataque de corazón repentino.
  • Es preciso evitar el tabaquismo y el alcoholismo para poder tener una buena salud cardiovascular. En caso de que se fume, será necesario eliminar dicho hábito cuanto antes.