Toxoplasmosis: ¿Sabes cómo prevenirla?

4 abril, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por la médico Maricela Jiménez López
Aunque es posible que ya hayamos pasado la enfermedad y no podamos transmitírsela al feto, es importante que consultemos con el especialista y que tomemos precauciones

¿Qué es preferible: comer jamón, carne cruda o cocinada para evitar que aparezca? ¿Podemos prevenirla de alguna manera? La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por un protozoo (organismo unicelular), que se encuentra en los animales.

Seguramente, te sorprenderá pensar que la mayoría de las personas la hemos padecido. ¡Y ni nos hemos enterado! Es una enfermedad muy común que muchas veces es asintomática o puede causar una infección leve.

Pero tampoco hay que tomársela a la ligera, ya que en embarazadas, puede provocar graves complicaciones. Tal puede llegar a ser la gravedad, que incluso llega a ser mortal para los fetos. También puede dejar secuelas gravísimas en ellos si la madre gestante contrae esta enfermedad.

Sin embargo, si la madre ya ha tenido la enfermedad, el feto no puede contagiarse. Y si la madre la contrae en las últimas semanas de gestación, las consecuencias no serán tan graves. También es peligrosa para los ancianos o para aquellas personas cuyo sistema inmunológico se haya visto comprometido o debilitado.

¿Cómo saber si ya la hemos tenido? 

¿Cómo se puede contraer la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis puede contraerse principalmente por:

  • El contacto con heces de gatos u otros felinos. Estos animales pueden infectarse fácilmente cuando comen aves, roedores o pequeños animales infectados. Así, el parásito pasa a sus heces y podemos contagiarlo sin querer al estar en contacto con ellos.
  • Consumir o tocar carne cruda o poco cocida. Asimismo, usar tablas o utensilios de cocina que hayan estado en contacto con este tipo de carne.
  • Vegetales o frutas mal lavadas.
  • Ingerir agua contaminada.
  • Recibir un trasplante de órganos o una transfusión de sangre infectados.

Síntomas

En personas que tienen el sistema inmunológico normal, la toxoplasmosis no suele dar muchos síntomas. De hecho, muchas veces pasa inadvertida. Puede parecer similar a una gripe.

Sin embargo, en mujeres embarazadas, si el parásito pasa al feto a través de la placenta, puede provocar malformaciones graves. Los problemas más comunes suelen ser a nivel ocular. También es peligroso en personas inmunocomprometidas, pudiendo provocar encefalitis.

¿Qué se puede hacer para evitar esta enfermedad?

Las mujeres embarazadas deben ser especialmente cuidadosas con los alimentos que consumen. En este sentido, deben asegurarse de consumir carne perfectamente cocida y de lavar con sumo cuidado los vegetales antes de comerlos, al igual que las frutas. Para ello, pueden lavarlas con vinagre para evitar cualquier tipo de microorganismo dañino para su condición.

También hay que ser cuidadoso con los utensilios de cocina y tener especial precaución con que no estén contaminados por carne cruda. Prueba a usar un tipo de herramientas (ollas, cubiertos, tablas…) diferentes al resto de la familia. Recuerda que, en este caso, toda precaución es poca si se trata de la salud de uno de los miembros de la misma.

Más precauciones…

Con respecto al agua, en lo posible consumir agua filtrada para asegurarse ningún tipo de contaminación. Por otro lado, si sueles consumir lácteos: sí o sí deben estar pasteurizados.

Por supuesto, cuidado con tocar tierra o cualquier elemento que pueda estar contaminado con ella. El embarazo no es el mejor momento para andar haciendo de jardinero, ya que muchas veces en la tierra o en las plantas se encuentran bacterias o parásitos que son nocivos para el bebé. Como la toxoplasmosis, en este caso.

Con respecto a los gatos: un gato que no esté infectado y que vive en el interior de la casa y no sale al jardín, no suele infectarse. Si su gato suele salir a corretear y caza palomas o ratones, corre riesgo de infectarse. Para tener esta enfermedad a partir de las heces del gato, es necesario tocarlas bruscamente, lo cual es difícil.

Ahora bien, ¿para qué exponerse? Y dado que no sabe con certeza si su gato está o no infectado, lo mejor, es prevenir: si convives con un gato y estás embarazada, evita el contacto con el felino lo más posible.

Si tiene cualquier duda con respecto a esta enfermedad, como siempre, consúltalo con tu médico. En caso de presentar inflamación de los ganglios del cuello, dolor de cabeza, fiebre, dolor muscular o de garganta, acude cuanto antes al especialista.

Fotografía cortesía de Doug88888

  • Flegr, J., Prandota, J., Sovičková, M., & Israili, Z. H. (2014). Toxoplasmosis – A global threat. Correlation of latent toxoplasmosis with specific disease burden in a set of 88 countries. PLoS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0090203
  • Baldwin, K. J. (2014). Toxoplasmosis. In Encyclopedia of the Neurological Sciences. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-385157-4.00397-3
  • Dubey, J. P., Lago, E. G., Gennari, S. M., Su, C., & Jones, J. L. (2012). Toxoplasmosis in humans and animals in Brazil: high prevalence, high burden of disease, and epidemiology. Parasitology. https://doi.org/10.1017/S0031182012000765
  • Weiss, L. M., & Dubey, J. P. (2009). Toxoplasmosis: A history of clinical observations. International Journal for Parasitology. https://doi.org/10.1016/j.ijpara.2009.02.004