Trastorno bipolar tipo II

Daniela Castro · 6 julio, 2018
En el trastorno bipolar tipo II los episodios de depresión son más intensos que la fase de euforia; su control oportuno es importante porque puede detonar conductas peligrosas.

El trastorno bipolar tipo II es una forma de enfermedad mental que se caracteriza por episodios depresivos mayores, alternados con episodios hipomaníacos. A diferencia del trastorno bipolar tipo I, los estados de ánimo “ascendentes” no alcanzan la manía en toda la regla y las depresiones son más intensas y recurrentes.

En la mayoría de los casos, los síntomas empiezan a manifestarse a partir de los 21 años; sin embargo, también son frecuentes entre los adolescentes. El riesgo incrementa cuando un familiar cercano tiene alguna enfermedad de la categoría de “Trastorno bipolar y trastornos relacionados”.

No obstante, también se han identificado otros factores de riesgo como los sucesos traumáticos en la infancia, periodos de mucho estrés y alteraciones neurológicas. ¿Cómo se manifiesta y cuáles son los tratamientos disponibles? Te lo contamos a continuación.

Síntomas del trastorno bipolar tipo II

El trastorno bipolar tipo II no es una forma más leve del trastorno bipolar tipo I, sino un diagnóstico diferente. Mientras que los episodios maníacos del trastorno bipolar I son peligrosos, las personas con trastorno bipolar II tienen depresiones fuertes y prolongadas.

Los pacientes con esta enfermedad mental también tienen por lo menos un episodio hipomaníaco. No incluye episodios de psicosis y algunos la asumen como un periodo placentero y productivo. Veamos en detalle los síntomas de cada episodio.

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Síntomas de la hipomanía

Durante un episodio de hipomanía, los pacientes con trastorno bipolar tipo II tienen un estado de ánimo elevado, caracterizado por un aumento visible y persistente de la energía. Para su diagnóstico, este periodo debe haber durado como mínimo cuatro días seguidos.

A menudo, el aumento de energía causa cambios notorios en el comportamiento habitual, pero no interfiere en el cumplimiento de las responsabilidades o tareas cotidianas. Sin embargo, suele venir acompañado con otros síntomas que sí pueden causar problemas.

  • Poca necesidad de dormir
  • Fluctuaciones de humor y euforia
  • Facilidad para distraerse
  • Agitación psicomotora
  • Conductas imprudentes
  • Mayor necesidad de hablar y mantener una conversación
  • Autoestima y sentimiento de grandeza
  • Hipersexualidad o conductas sexuales riesgosas
  • Poco o demasiado apetito
  • Suspicacia o ideas de persecución

Síntomas de la depresión mayor

Los episodios de depresión mayor que aparecen por el trastorno bipolar tipo II tienen los mismos criterios de diagnóstico que los encontrados en el trastorno bipolar I. No obstante, en este caso suelen ser más repetitivos y duraderos. Los síntomas incluyen:

  • Estado de ánimo notoriamente depresivo, con desesperanza, tristeza y ganas de llorar
  • Disminución del interés y falta de placer por casi todas las actividades
  • Falta de expresividad emocional
  • Dormir muy poco o demasiado
  • Pérdida notoria de peso (sin haber hecho dieta) y ganancia de peso por ansiedad
  • Sensación de letargo o agitación
  • Insomnio casi todos los días
  • Fatiga crónica o debilidad
  • Sentimientos de culpa y baja autoestima
  • Falta de concentración e incapacidad para tomar decisiones
  • Ideación de la muerte e intentos de suicidio

¿Qué trastornos se relacionan con el trastorno bipolar tipo II?

De los pacientes diagnosticados con trastorno bipolar tipo II, alrededor del 60% presenta otro trastorno. Por eso, no es extraño que las conductas bipolares estén acompañadas con otros síntomas. Esta enfermedad se relaciona con:

  • Trastorno de ansiedad
  • Trastornos de la personalidad
  • Enfermedades de la conducta alimentaria, como bulimia y anorexia
  • Déficit de atención
  • Trastorno obsesivo compulsivo

Tratamiento del trastorno bipolar tipo II

Después de una exploración física y una evaluación psiquiátrica, el profesional en salud mental puede determinar si se trata de trastorno bipolar tipo II u otra enfermedad mental. Tras confirmarse el diagnóstico, el profesional procede a diseñar un plan de control que incluye:

Medicamentos

Alrededor del 75% de los pacientes responden de manera positiva al tratamiento con litio. Sin embargo, este fármaco se trabaja con cuidado, pues causa efectos secundarios de gran consideración. Otros medicamentos utilizados son:

Dosis ineficaz de los fármacos.

  • Anticonvulsivos, anticomiciales o antiepilépticos.
  • Ácido valproico (valproato sódico).
  • Clonazepam (un derivado de las benzodiacepinas).
  • Bloqueadores del canal de calcio como el verapamilo.
  • Antipsicóticos atípicos (olanzapina como tratamiento de primera línea).

Psicoterapia

Las sesiones de terapia psicológica pueden ser individuales, familiares o grupales. En la actualidad se manejan 3 tipos de intervenciones psicoterapéuticas para controlar el trastorno bipolar tipo II: conductuales, cognitivas e interpersonales. Sus objetivos son:

  • Mejorar la adherencia médica
  • Facilitar el entendimiento de la enfermedad y sus impactos
  • Identificar los síntomas y reducir el riesgo de recaídas
  • Reconocer los factores que inciden en las crisis de depresión o hipomanía
  • Proporcionar técnicas para detener el empeoramiento de los síntomas
  • Aportar estrategias para afrontar estímulos estresantes sociales o interpersonales
  • Recuperar el ritmo social
  • Mejorar la calidad de vida

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Estilo de vida

Para detener los ciclos de conducta que empeoran el trastorno bipolar tipo II es necesario hacer cambios positivos en el estilo de vida. Una adecuada nutrición y la práctica de técnicas de relajación pueden aportar beneficios para sobrellevar este problema. También se aconseja:

  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y drogas
  • Tener buenas relaciones sociales y familiares
  • Dormir por lo menos 8 horas diarias
  • Adoptar una rutina de ejercicio físico, yoga o pilates
  • Consultar al médico antes de tomar otros medicamentos
  • Mantener un registro del estado de ánimo

La atención oportuna de los pacientes con cualquier trastorno bipolar es determinante para un tratamiento exitoso. Por eso, tanto el enfermo como sus familiares deben conocer cómo se desarrolla la enfermedad. Así, tras identificar los síntomas se puede solicitar la intervención de un profesional.

  • National Institute of Mental Health (2018). Bipolar Disorder. Recuperado 02 de mayo de 2018. Disponible en https://www.nimh.nih.gov/health/topics/bipolar-disorder/index.shtml.
  • Asociación Americana de Psiquiatría (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington, D.C: USA.