Trastorno de Ansiedad Generalizada

Los trastornos de ansiedad son un conjunto de enfermedades que se caracterizan por temor, miedo o preocupación excesivos.

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es una enfermedad que se produce por la hiperactivación sostenida de los sistemas que tenemos para garantizar nuestra supervivencia.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es algo natural. Es un mecanismo adaptativo que prepara el organismo para realizar un esfuerzo mental y físico para superar un obstáculo. Esto es lo que se conoce con el nombre de reacción de lucha o huida o respuesta de estrés agudo.

Ante una posible amenaza se inicia una respuesta bioquímica en la amígdala, que es un componente del sistema nervioso central. Como consecuencia, se liberan sucesivos mensajeros químicos que preparan al organismo para encarar la situación. Aumenta la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea, llega más sangre a los músculos, se dilatan las pupilas … Todo con el objetivo de enfrentar la amenaza, o huir de ella.

 El cortisol es la hormona que prepara el organismo para huir o luchar. Esto explica los síntomas físicos de las personas con ansiedad.

Un ejemplo de ansiedad puede ser el siguiente: una persona se encuentra con un animal salvaje y siente miedo ante el mismo, puesto que no sabe cómo reaccionar. Ante esta situación, su cuerpo prepara un mecanismo de defensa para:

  • Defenderse
  • Atacar
  • Huir

Todo esto ocurre sin que la persona se dé cuenta de se está activando un mecanismo u otro. De hecho, ocurre con tal rapidez que no nos da tiempo de notar paso a paso el proceso. En este sentido, el instinto dispara una serie de reacciones fisiológicas que activan un mecanismo de defensa u otro.

El cortisol es la hormona que se encarga de velar por nuestra supervivencia

Por lo tanto, y de visto de una forma muy sencilla: la ansiedad es parte de la base de la supervivencia. Entonces…

¿Cuándo se convierte la ansiedad en algo malo? La ansiedad se convierte en algo malo cuando es excesiva.

¿Por qué? Porque entonces se produce una respuesta desadaptativa. En vez de permitir superar un obstáculo, se convierte en uno. Es decir, la ansiedad nos desborda y ya no estamos en control de la situación.

¿Por qué se produce la ansiedad? El circuito del miedo

La información que obtenemos con los sentidos (a excepción del olfato, que sigue otra vía) viaja hacia el tálamo. El tálamo es un componente del sistema nervioso central que filtra los estímulos, con lo que el cerebro sólo recibe los relevantes. De esta forma, la información que se obtiene cuando estamos ansiosos, se percibe erróneamente como una situación de amenaza o simplemente, se magnifica la misma.

Cuando esta información se considera una amenaza, el cerebro y otras regiones del sistema nervioso envían señales a la amígdala.

¿Cómo funciona?

Mediante la liberación de noradrenalina. La noradrenalina se libera en el locus coeruleus, una región del cerebro donde las neuronas noradrenérgicas son muy abundantes.

Desde la amígdala parten entonces nuevas señales, que, en última instancia, provocan la liberación de cortisol. El cortisol es la hormona que prepara el organismo para huir o luchar. Esto explica los síntomas físicos de las personas con ansiedad.

Mujer con síntomas de trastorno de ansiedad

A esta hiperactivación de la amígdala se suma otro problema. El área del cerebro encargada de “frenar” el miedo se encuentra alterada. Por ello, no inhibe la sensación de miedo, continúa percibiendo la amenaza.

De manera simple, hay una hiperactivación de los sistemas para responder a las amenazas y además, nada que los frene.

¿Qué problemas ocasiona todo esto a largo plazo?

Podría decirse que el cuerpo “se acostumbra” a responder de esta manera. La activación prolongada de estas vías, y en concreto la del cortisol, hace que se debilite el umbral.

Esto pudo explicar por qué niños que sufrían abusos, gente que vivía en zonas de guerra … padecían más ansiedad. Tras haber vivido en tensión constante durante años su organismo se había acostumbrado a responder así ante cualquier amenaza.

¿Qué tienen en común entonces los trastornos de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad son un conjunto de enfermedades que se caracterizan por temor, miedo o preocupación excesivos. Esto provoca una hiperactivación del organismo, que se traduce en un considerable deterioro del individuo en todos los ámbitos. En este artículo abordamos el trastorno de ansiedad generalizada.

Clasificación de los trastornos de ansiedad. Trastorno de ansiedad generalizada

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada (TAG)?

La característica principal del trastorno de ansiedad generalizada es la presencia de angustia y preocupación excesivas ante cualquier tipo de acontecimientos durante más de 6 meses.

Situaciones del día a día, problemas cotidianos y acontecimientos habituales despiertan una sensación de expectación aprensiva.

La principal diferencia con los ataques de pánico (crisis de angustia) es, precisamente, que no se presenta como una crisis. En este caso, los síntomas se mantienen en el tiempo.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de ansiedad generalizada?

  • Notable ansiedad, preocupación y sentimientos de aprensión durante más de 6 meses desencadenados por las situaciones del día a día.
  • Sensación de ahogo, de dificultad para tragar, sensación de presión en el pecho y nauseas.
  • Mareos e inestabilidad.
  • Sensación de irrealidad (episodios de desrrealiazación) y sensaciones de “estar fuera del propio cuerpo” (despersonalización)
  • Miedo a estar volviéndose loco, miedo a perder el control, miedo a morir.
  • Tensión muscular y dolores.
  • Dificultad para concentrarse y para dejar la mente en blanco. Irritabilidad.
  • Las personas con ansiedad no consiguen quedarse dormidas debido a las preocupaciones.

¿Cómo de común es? ¿A quién afecta?

Aunque la ansiedad es un síntoma muy frecuente, el trastorno de ansiedad generalizada es relativamente raro. De hecho, sólo debe considerarse como diagnóstico si la ansiedad no puede explicarse por otra enfermedad mental.

Mujer en tratamiento con ansiolíticos

La ansiedad afecta más al sexo femenino. Aun así, es frecuente en ambos sexos, puede aparecer a todas las edades.

Ansiedad y depresión

Tanto los diferentes trastornos de ansiedad entre ellos, como estos con la depresión, se presentan asociados en la mayoría de los casos. Además, la asociación de estas enfermedades mentales con la afectación física crónica también es más que evidente.

La relación entre salud mental y física es de especial importancia en personas ancianas. En ellas, a todos estos problemas debe sumarse las enfermedades, la soledad y la falta de recursos sociales y económicos.

Otro punto de gran importancia son los tratamientos. Sin embargo, en este caso, esta asociación se utiliza para el beneficio de los enfermos.

De este modo, en la mayoría de los casos,  el tratamiento para el trastorno de ansiedad generalizado es un combinado de ansiolíticos y antidepresivos.

Los ansiolíticos actúan en unos 20 minutos, mientras que los antidepresivos tardan en ejercer su efecto unas 3 semanas. Así, “queda cubierto” este periodo hasta que el antidepresivo hace efecto, notando las personas una mejoría de los síntomas.

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