Trastorno del apego reactivo

Elena Vuelta 13 julio, 2018
El trastorno del apego reactivo se da en niños que han recibido una crianza patológica y por ello desarrollan unos patrones de conducta anormales.

El trastorno del apego reactivo es una condición que se da en algunos niños, los cuales muestran dificultades para relacionarse y escaso desarrollo emocional.

En que consiste el trastorno del apego reactivo

El trastorno del apego reactivo (RAD) suele aparecer en niños, antes de los 5 años de edad. La característica esencial de este trastorno es la existencia de unas interacciones sociales inusuales e inapropiadas para el nivel de desarrollo del niño.

La principal razón que explica la aparición de este trastorno es una crianza sumamente patológica en la que no se ha cuidado apropiadamente al niño. Debido a esta educación patológica, el niño no ha recibido el apoyo y afecto necesarios durante la infancia, de forma que su desarrollo emocional se ve impedido.

En la mayoría de los casos el niño es incapaz de crear vínculos o relaciones de confianza con adultos o con sus iguales. De esta forma, es incapaz de iniciar y mantener relaciones sociales de una forma apropiada.

En definitiva, el trastorno del apego reactivo se da en los infantes que no han sido capaces de crear un patrón de apego seguro con sus cuidadores primarios, que en la mayoría de los casos, son los padres.

Visita también: Cuándo tenemos que premiar a un niño

Causas

Las relaciones sociales alteradas que caracterizan el trastorno del apego reactivo tienen su origen en los primeros años de vida del niño. Cuando se da una crianza patológica, el sujeto se cría en un ambiente en el que se desatienden sus necesidades físicas o emocionales.

La incapacidad para formar vínculos seguros también puede darse en los casos en los que el niño cambia repetidas veces de cuidador primario, como ocurre en niños huérfanos que cambian constantemente de hogares de acogida. Algunas de las características típicas que denotan una crianza patológica son:

  • No atender a las necesidades emocionales básicas del niño, privándole de bienestar, afecto y seguridad.
  • No atender a las necesidades físicas básicas del niño, maltratándole o respondiéndole abusivamente.
  • Violencia física o psicológica.
  • Cambios continuos del cuidador primario del niño, que le impide establecer vínculos emocionales estables.
  • Cuidadores que no expresan sus sentimientos y por este motivo, no transmiten de forma adecuada amor y afecto al niño.
  • Cuidadores con pocas o ninguna habilidad parental, que no son capaces de criar a un hijo transmitiéndole el afecto y cuidados necesarios.
Padres demasiado críticos

Es habitual encontrar este tipo de negligencias en niños huerfanos o que han sufrido abandono, en niños adoptados cuando los padres adoptivos desatienden los cuidados del niño o cuando existen abusos o violencia por parte de los cuidadores.

De esta forma, los niños se vuelven autosuficientes en cierto modo y rechazan los cuidados de los adultos, no sintiéndose cómodos ni seguros en su presencia ya que nunca han tenido confianza ni se han sentido valorados por sus cuidadores.

Quizá te interese: Cómo desarrollar la inteligencia emocional del niño

Tipos de trastornos del apego reactivo

Tipo inhibido

Este subtipo se da cuando el niño esta emocionalmente reprimido, viéndose incapaz de iniciar conversaciones o interacciones sociales normales. Este tipo de niños expresan mucha desconfianza con los extraños y las personas de su entorno ya que nunca han podido experimentar una relación de confianza en la infancia.

Consecuencias del divorcio en los niños.

El niño se encuentra inhibido, desconfiado y vigila excesivamente a las personas de su entorno. Se muestra afligido y se resiste a las recompensas o comodidades ofrecidas y a menudo no muestra afecto ni emociones.

En los casos extremos pueden llegar a autolesionarse o lesionar a otros, mostrando reacciones descontroladas y desmedidas. En ocasiones, el trastorno psicológico que padecen tiene repercusiones físicas y causa retrasos en el desarrollo o falta de crecimiento.

Tipo desinhibido

En estos casos, el niño se muestra excesivamente confiado con las personas de su entorno. El niño exhibe una sociabilidad excesiva e indiscriminada, buscando el afecto que no recibió durante sus primeros años de vida.

De esta forma, estos niños pueden manifestar un afecto desmedido con personas que acaban de conocer llegándose a ir con adultos extraños, siendo incapaz de elegir de forma discriminada a cuidadores.

El trastorno del apego reactivo, tanto en su forma inhibida como desinhibida, puede tratarse con apoyo psicológico. Una de las intervenciones más importantes a fin de lograr que el niño recupere la confianza en los adultos, es proporcionarle una figura con la que pueda establecer un vínculo de confianza.

En una gran cantidad de casos, la terapia psicológica es capaz de revertir los comportamientos sociales anormales de los niños con trastornos del apego reactivo, sobre todo, cuando se inicia el tratamiento en etapas tempranas.

Bibliografía

Te puede gustar