Trastorno delirante: todo lo que debes saber

Raquel Lemos 15 julio, 2018
El trastorno delirante se caracteriza por tener pensamientos y creencias que no son reales. Hoy vamos a tratar de manera más profunda qué le sucede a alguien que sufre este trastorno paranoide.

El trastorno delirante se caracteriza porque la persona que lo sufre considera reales situaciones, personas o momentos que no lo son. En ocasiones estos síntomas pueden confundirse con la esquizofrenia. Este tipo de trastorno suele aparecer en personas de mediana o avanzada edad. Sus causas no están del todo definidas, aunque algunas hipótesis barajan las siguientes posibilidades:

  • Factores genéticos, biomédicos o ambientales.
  • Desequilibrio en los neurotransmisores.
  • Componentes familiares como abuso de drogas en el hogar, estrés excesivo…

Para identificar este trastorno, las características que mencionaremos a continuación deben estar presentes durante, al menos, un mes. También, tienen que ser persistentes.

¿Qué le ocurre a una persona con trastorno delirante?

Una persona con trastorno delirante no llama excesivamente la atención. De hecho, dependiendo del delirio que sufra incluso se puede confundir con otro tipo problemas. Esto provoca que no se contemple la posibilidad de buscar ayuda psicológica. Como consecuencia, el trastorno empeorará y los síntomas pueden agravarse.

Trastorno delirante

La característica principal de este trastorno son las creencias y pensamientos irracionales. A continuación, vamos a ver algunos subtipos importantes que nos ayudarán a comprenderlo mejor:

  • Erotomanía: la persona con trastorno delirante cree que otra está enamorada de ella cuando esto no es así. Las acciones que lleva a cabo pueden llegar al punto de considerarse acoso.
  • Celos: quien sufre este trastorno cree a ciencia cierta que su pareja le es infiel. Si no se detecta, puede terminar desencadenando episodios de violencia. La situación puede confundirse con dependencia emocional o celos totalmente normales.
  • Delirio de grandeza: se basa en tener la convicción de que se posee algún talento especial que lo hace a uno extraordinario. En ocasiones, también se considera que se ha hecho un descubrimiento importante, algo que jamás ha sucedido.
  • Persecutorio: la persona con trastorno delirante cree que es espiada y acosada por alguien. Normalmente, acude a la policía y a tribunales interponiendo denuncias que no tienen ningún objetivo real.
  • Somático: quien sufre este trastorno cree que su cuerpo desprende un olor raro o que tienen una deformidad física, cuando no es así. En ocasiones, también puede llegar a creer que tiene una enfermedad.

Algunos de los ejemplos que hemos visto podríamos considerarlos “normales”. Hay muchas personas que sufren celos o que tienden a obsesionarse por si alguien las sigue debido a una experiencia traumática sufrida en el pasado. El problema está en cuando estas actitudes perseveran durante todo un mes y no hay ningún indicio de que se vayan a terminar. Buscar ayuda profesional será indispensable para ponerle solución lo antes posible.

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La persona con trastorno delirante hace vida normal

El trastorno delirante no incapacita a la persona para funcionar en su vida diaria. Si el tipo de trastorno que tiene es de celos, tan solo le repercutirá negativamente en sus relaciones, pero no en su trabajo, por ejemplo. Esto hace que sea más difícil detectarlo para solucionarlo.

Trastorno

De igual manera, si se tiene un tipo de trastorno delirante somático, las personas pueden incluso burlarse y considerarlo una señal de hipocondría. No obstante, siempre será mejor acudir a un profesional que determine si esa preocupación excesiva o creencias sobre un mal olor que no está son una manía o señalan que se sufre esta enfermedad.

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De hecho, la capacidad que tiene este trastorno para pasar desapercibido es debido a que, en ocasiones, solo se “activa” en aquellos momentos en los que la persona está frente a frente con una situación en particular. Por ejemplo, cuando la persona se encuentra con aquella que cree que está enamorada de ella (erotomanía).

En otras ocasiones, el trastorno sí puede mostrar señales claras para las personas que están alrededor de que algo no va bien. Si cada vez que se sale de casa una persona cree que alguien la está persiguiendo o si dice de manera abierta que ha hecho un descubrimiento ficticio y lo cuenta, incluso, en una entrevista de trabajo, esto puede llamar la atención.

Es más, cuando se intenta que la persona con trastorno delirante entre en razón y deje de creer sus ensoñaciones, puede que las risas o las bromas del principio se vuelvan una verdadera preocupación. Es aquí cuando se debería acudir a un psicólogo que pueda decirnos qué es lo que está ocurriendo.

Bibliografía

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