Trastorno esquizoafectivo: todo lo que debes saber

María Vijande 7 julio, 2018
El trastorno esquizoafectivo es una enfermedad mental que cursa tanto con síntomas de una esquizofrenia como con síntomas de un trastorno depresivo. A continuación se explican las principales características de este trastorno mental.

El trastorno esquizoafectivo es un trastorno mental en el que se manifiesta una combinación de los síntomas de esquizofrenia y síntomas de trastorno del estado de ánimo. Los dos tipos de trastorno esquizoafectivo, en los que se presentan algunos síntomas de la esquizofrenia, son el tipo bipolar y el tipo depresivo.

El tipo bipolar cursa con episodios de manía y, a veces, depresión. En cuanto al depresivo, se presenta únicamente con episodios de depresión mayor. Por ello, se piensa que el trastorno esquizoafectivo se encuentra entre el diagnóstico de la esquizofrenia y el diagnóstico del trastorno bipolar, ya que los síntomas de ambas suelen estar presentes en esta enfermedad.

Además,  puede evolucionar en cada persona de una manera diferente. Es por ello por lo que no se comprende ni se ha definido tan bien como se han podido definir otras enfermedades de este estilo. A continuación veremos los siguientes aspectos sobre el trastorno esquizoafectivo:

  • Historia.
  • Causas.
  • Síntomas.
  • Tratamiento.

Un poco de historia

El término psicosis o trastorno esquizoafectivo fue acuñado por el científico Jacob Kasanin, que descubrió, en 1933, una enfermedad psicótica que transcurría tanto con síntomas afectivos como esquizofrénicos. Esta enfermedad tenía un inicio agudo en la juventud posterior a un suceso vital estresante y con un ajuste social premórbido adecuado.

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Kasanin estudió una serie de pacientes, que en muchos de los casos descritos no corresponden exactamente con lo que hoy conocemos como trastorno esquizoafectivo. En la actualidad, esta enfermedad mental está clasificada dentro de los trastornos psicóticos agudos transitorios.

Otros autores realizaron estudios sobre otros casos que correspondían exactamente al trastorno esquizoafectivo. Por ejemplo, fue Vailant quién, en 1963, clasificó a todos los pacientes en quienes observó una remisión de la esquizofrenia como esquizoafectivos.

Causas

La prevalencia del trastorno esquizoafectivo en la población es del 0,3% y su incidencia es mayor en el sexo femenino que en el masculino. La explicación de este dato es la mayor incidencia de sintomatología de tipo depresivo entre las mujeres en comparación a la de los hombres, que posiblemente se deba a causas genéticas pero también culturales y sociales.

Aunque no se conoce con exactitud la causa particular que hace que se desarrolle el trastorno esquizoafectivo, se considera que son varios los factores que provocan su aparición. Todos ellos los podemos clasificar de la siguiente manera:

  • Factores físicos. Los resultados de varios estudios han demostrado que el volumen cerebral de los pacientes con esta enfermedad es menor que a los individuos sanos. Por otro lado, se piensa que hay diferencias estructurales reales en los cerebros de estos pacientes.
  • Factores ambientales. La exposición a toxinas o virus dentro del útero puede conllevar a la aparición del trastorno esquizoafectivo durante el paso de los años.
  • Factores genéticos. Aquellos que tienen un familiar de primer grado con esquizofrenia, trastorno bipolar o trastorno esquizoafectivo enfrentan un mayor riesgo de desarrollar síntomas de la enfermedad en algún momento de sus vidas.
  • Otros.

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Síntomas del trastorno esquizoafectivo

Cuando una persona padece esta enfermedad, es probable que esto afecte a su funcionamiento académico o al trabajo, así como la capacidad para interactuar socialmente. Además, estos pacientes suelen tener problemas a la hora de cuidar de sí mismos y experimentan problemas de percepción.

Normalmente los síntomas se inician en la edad adulta. Sin embargo, también se diagnostican en la infancia, alrededor de los 13 años. Los síntomas, como se ha dicho anteriormente, pueden variar de una persona a otra. Los pacientes sufren síntomas psicóticos y, además, síntomas de los trastornos del estado de ánimo, bien sea de tipo bipolar o depresivo. En concreto podemos mencionar:

  • Delirios.
  • Alucinaciones como escuchar voces o ver cosas inexistentes.
  • Síntomas de depresión como sentirse vacío.
  • Comunicación defectuosa.
  • Desempeño ocupacional.

La evolución de los síntomas de esta enfermedad se caracteriza por episodios de síntomas graves seguidos de períodos de mejoras.

Tratamiento

El pilar del tratamiento es la farmacoterapia basada en la administración de algún antipsicótico, como puede ser el risperdal, combinado con un antidepresivo.

Además del tratamiento farmacológico, la psicoterapia y la rehabilitación social son dos medidas muy importantes a tener en cuenta. En los casos más graves, es decir, cuando existe riesgo o bien para el paciente o bien para la gente que le rodea, se puede requerir hospitalización involuntaria.

Si la persona es consciente de su enfermedad, cumple con el tratamiento prescrito, lleva un estilo de vida saludable y su entorno social y familiar están informados constantemente de su estado de salud mental, el paciente puede llevar un estilo de vida normal.

Bibliografía

María Vijande

Estudiante de Farmacia y curiosa a tiempo completo. Lectora, música y deportista a tiempo parcial. Y ya, que definir es limitar!

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