Trastorno por estrés postraumático: síntomas, causas y tratamiento

27 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Montse Armero
El trastorno por estrés postraumático puede ser muy invalidante. Por ello, si reconoces algunos de estos síntomas en ti o en alguien cercano, no dudes en consultar a un especialista.

El trastorno por estrés postraumático, también llamado TEPT, es un trastorno mental que experimentan algunas personas al haber estado expuestas a un acontecimiento traumático. Sucesos como vivir un desastre natural, una guerra, un accidente grave, una agresión sexual o un secuestro, pueden desencadenar el desorden.

De hecho, casi la totalidad de personas desarrollan algún tipo de reacción después de vivir o presenciar una situación traumática. Así, en las semanas posteriores al acontecimiento, es habitual estar más alerta, sentir temor o preocupación por la experiencia vivida. Es una reacción aguda a un estrés importante.

Afortunadamente, la mayoría se recuperan de forma natural cuando procesan lo sucedido. Sin embargo, habrá quien no pueda gestionarlo de forma adecuada y continúe experimentando síntomas aunque el peligro ya no esté presente.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno por estrés postraumático?

Cada persona reacciona de forma diferente a un suceso traumático, pero, aun así, muchos de los síntomas son comunes. Para que alguien sea diagnosticado de TEPT, deben darse las siguientes señales al menos durante un mes, y estas deben producir un malestar clínicamente significativo:

  • Uno o más síntomas de reviviscencia
  • Uno o más síntomas de evasión
  • Dos o más síntomas cognitivos y del estado de ánimo
  • Dos o más síntomas de reactividad
Síntomas del trastorno por estrés postraumático
Atravesar o presenciar cualquier situación traumática puede ser el desencadenante del trastorno por estrés postraumático.

Síntomas de reviviscencia

  1. Recuerdos angustiosos recurrentes
  2. Pesadillas
  3. Malestar psicológico intenso o prolongado
  4. Reacciones fisiológicas como hiperventilación, molestias digestivas, cansancio extremo o contracturas

Síntomas de evasión

  1. Evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos relacionados con el suceso traumático
  2. Evitar cualquier persona, lugar, actividad o situación que despierte recuerdos de la experiencia traumática

Síntomas cognitivos y del estado del ánimo

  1. Dificultad para recordar aspectos importantes del suceso traumático
  2. Sentimientos distorsionados de culpa
  3. Estado emocional negativo
  4. Pérdida de interés en actividades placenteras
  5. Sentimientos de desapego

Síntomas de reactividad

  1. Irritabilidad exacerbada
  2. Conductas autodestructivas
  3. Hipervigilancia
  4. Sobresaltarse fácilmente
  5. Dificultad de concentración
  6. Alteración del sueño
Además, los sujetos pueden presentar los siguientes síntomas disociativos:
  • Despersonalización: la persona se siente como si no formase parte de su propio cuerpo
  • Desrealización: el sujeto tiene la sensación de que lo que está viviendo no es real

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¿Por qué unos experimentan el trastorno por estrés postraumático y otros no?

Como hemos comentado al inicio, la mayoría de personas se recuperan de manera natural después de una experiencia traumática. Los motivos por los que unas personas desarrollan trastorno por estrés postraumático y otras no, son diversos. No obstante, hay una serie de factores que nos predisponen. He aquí los más significativos:

  • Ser mujer. El TEPT afecta a 1 hombre por cada 2 mujeres.
  • Tener antecedentes de trastorno mental o consumo de drogas.
  • Haber vivido una o más experiencias traumáticas durante la infancia.
  • Tener unos niveles bajos de serotonina.
  • Presenciar heridos o muertos durante el suceso traumático.
  • Presentar un ataque de pánico durante los acontecimientos o poco después.
  • Tener que lidiar con un duelo, dolor físico, lesión, pérdida del trabajo o la vivienda como consecuencia del incidente.
  • Vivir cerca de donde aconteció el suceso.
  • No contar con apoyo emocional.
  • Sentir impotencia o miedo extremo.

La combinación de estos factores harán que el sujeto viva con más o menos intensidad los síntomas del estrés postraumático. Así, no será lo mismo que una persona experimente únicamente una de estas circunstancias a que presente la mayoría de ellas.

Tratamiento del trastorno por estrés postraumático

Como cualquier otro trastorno mental, el TEPT tiene tratamiento. De hecho, existen diferentes métodos para mejorar la vida de los pacientes.

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser una de las mejores soluciones para tratar el trastorno por estrés postraumático. Entre sus técnicas, algunas de las que resultan más adecuadas son:

  • Reestructuración cognitiva: el paciente aprende a identificar sus creencias irracionales sobre lo ocurrido y sustituirlas por otras más apropiadas.
  • Entrenamiento en métodos de relajación: estas técnicas serán imprescindibles para que el paciente gestione mejor su ansiedad. Así, podrá aprender a practicar la respiración profunda, la relajación muscular progresiva de Jacobson, la meditación, el Tai Chi o la visualización, entre otras.
  • Terapia de exposición: cuando el paciente ya controla de forma más adecuada su ansiedad, puede exponerse a los estímulos que le causaron el trauma.
  • Terapia de procesamiento cognitivo de Resick y Schnicke: este tratamiento integra aspectos de la terapia cognitiva con la teoría del procesamiento de la información.
Terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual es una de las opciones terapéuticas que más se recomiendan para superar el trastorno por estrés postraumático.

Grupos de apoyo

Este tipo de grupos pueden resultar de gran ayuda para muchos pacientes, en especial si no cuentan con un entorno que les de soporte y entienda su situación. Compartir experiencias similares permite verbalizar el dolor, ponerlo en perspectiva y aprender de otras personas que han pasado por lo mismo.

EMDR

Esta técnica fue desarrollada en los años 80 por la neuróloga Francine Shapiro y, desde entonces, ha ayudado a millones de personas con trastorno por estrés postraumático.

El método consiste en provocar una serie de movimientos oculares, estímulos auditivos y golpes suaves en el cuerpo del paciente. Estos ayudan a reducir los efectos del trauma procesando mejor la experiencia y reemplazando pensamientos y sentimientos negativos por otros más adecuados.

Fármacos

En caso de ser necesarios, los ISRS (antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina) disminuyen la intensidad de los síntomas del trastorno por estrés postraumático y alivian la depresión.

Es importante recordar que estos deben ser prescritos por un profesional y que es necesario seguir un protocolo específico al dejar de consumirlos.

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Conclusiones finales

Pese a que los síntomas de un trastorno por estrés postraumático son en muchas ocasiones difíciles de gestionar, la mayoría de personas que asisten a terapia consiguen superar el trauma. Con el tiempo, podrán recordar lo sucedido sin verse abrumadas por el miedo y la angustia.

Un suceso traumático siempre estará ahí, la terapia no hará que la persona lo olvide. Sin embargo, permitirá que la persona deje de estar anclada al pasado e integre el recuerdo como una experiencia de la que, quizá, haya aprendido enormemente.

  • Asociación Americana de Psiquiatría. (2013). DSM V: Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (Quinta Edición Revisada).
  • Badós, A. (2017). Trastorno por estrés postraumático. Facultad de Psicología. Universidad de Barcelona.
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  • Resick, P. A., Monson, C.M. & Chard, K.M. (2008). Cognitive processing therapy vet- eran/military vaersion: Therapist Manual. Washington, DC: Department of Veterans’ Affairs.