Trastorno límite de la personalidad

Ángela Aragón · 31 diciembre, 2017
El trastorno límite de la personalidad se explica como un desajuste en los neurotransmisores que provoca emociones extremas.

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental cuyo diagnóstico es difícil. Consiste en un mal funcionamiento del sistema límbico. Esta es la parte del cerebro que se encarga de gestionar las emociones. Este mal desempeño entraña síntomas muy complejos, por lo que puede confundirse con otras enfermedades y es frecuente que se yerre en el diseño del tratamiento en más de una ocasión.

En este sentido, un diagnóstico equivocado puede llevar a la administración de medicamentos que están contraindicados para el trastorno límite de la personalidad. En consecuencia, dichos fármacos pueden empeorar el estado del paciente.

Síntomas del trastorno límite de la personalidad

Es posible que el TLP comparta manifestaciones con otras dolencias, hecho que explica las complicaciones que mencionábamos. Por ello, es importante conocer el amplio espectro de síntomas que estas personas sufren

Ver también: ¿Cómo es la personalidad de las personas que no tienen miedo a estar solas?

Miedo al abandono

Miedo al abandono

Las personas con trastorno límite de la personalidad sienten un temor extremo a que sus seres queridos les abandonen. Según las investigaciones, los episodios estresantes durante la infancia son recurrentes en los mismos. Entre ellos, se registran el maltrato, el desapego familiar, un entorno sobreprotector, el abuso sexual o una separación traumática.

Todo ello provoca una disfunción en el sistema límbico que origina ese pavor intenso, comparable al que se produce cuando está en riesgo la integridad física o la vida. Existe la posibilidad de que derive en un problema de adaptación social, que se puede traducir en relaciones conflictivas o tóxicas o en cuadros de agorafobia.

Conductas impulsivas

Cuando una persona sana está ante una situación dada, el cerebro se activa para valorarla y tomar una decisión. En dicho proceso, interviene tanto el análisis lógico, como el emocional. Es decir, trabajan los dos hemisferios; sin embargo, en el caso de una persona con trastorno límite de la personalidad, se produce un desequilibrio en el que dominan las emociones de manera inmediata.

Esto explica que actúen con una impulsividad exacerbada, que puede derivar en conductas de riesgo: sexo sin protección y compulsivo, agresividad verbal y física, autolesión, intentos de suicidio, consumo de estupefacientes…

Cambios de humor extremos

Cambios de humor extremos

Al tratarse de personas intensamente emocionales, cualquier estímulo es susceptible de modificar su estado de ánimo. De esta forma, pasan por etapas más o menos largas de euforia y optimismo, alternadas con otras de desesperación profunda (falta de esperanza). En estos momentos, una sensación de vacío existencial se apodera de ellos, al punto que atentan contra su propia vida.

Por su parte, el estado de euforia también comporta consecuencias negativas, ya que la toma de decisiones se aborda con una visión distorsionada de la realidad. Esto significa que, de nuevo, adoptarán conductas de riesgo, al tiempo que aumenta su exposición a una decepción que se vivirá con idéntica intensidad

Disociación en el Trastorno Límite de personalidad

Se trata de la percepción de que se está fuera de la realidad, incluso fuera de uno mismo. Entendida como una estrategia defensa ante el desequilibrio de los sentimientos, el cerebro pasa a entenderse como una realidad diferente al resto. Esto los lleva a un bloqueo emocional y al aislamiento. Así, evitan que todo aquello que les causa dolor, rabia, ira o incomprensión. Este fenómeno puede ser momentáneo, de larga duración o crónico.

Tratamiento

Psicoterapia y grupos de apoyo

Psicoterapia y grupos de apoyo

La aparición de la disociación es una muestra de lo solos e incomprendidos que llegan a sentirse. Por ello, es imprescindible la psicoterapia y el acompañamiento. De entre todas las alternativas, las más usadas son la cognitivo-conductual y la participación en grupos de apoyo.

La primera está orientada a mejorar la percepción de la realidad, así como las conductas vinculadas a la misma. Por otro lado, compartir sus sentimientos de manera libre, no solo para expresarse, sino también acompañados y comprendidos, los beneficia en su autoestima y autoimagen.

Ver también: ¿Existen personalidades adictivas?

Terapia farmacológica

Habida cuenta de la complejidad de la patología, ajustar la medicación es una de las tareas más complicadas. No obstante, los más habituales son:

  • Antipsicóticos.
  • Anti convulsionantes.
  • Inhibidores selectivos de captura de serotonina.

No obstante, no existe un tratamiento estándar, sino que se adapta a la sintomatología del paciente. Cada paciente diagnosticado con TLP es diferente, por lo que los especialistas encuentran muchas dificultades para llegar a un diagnóstico adecuado. Sin embargo, el proceso cada vez es más corto y las terapias más personalizadas.

Referencias

Gunderson, J. G., Weinberg, I., & Choi-Kain, L. (2013). Trastorno Límite de la Personalidad. In J. M. Oldham, J. C. Fowler, D. J. Hales, & M. H. Rapaport (Eds.), Trastornos de la Personalidad (I) (pp. 15–33). Focus.