Trastorno negativista desafiante

Edith Sánchez · 2 agosto, 2018
Los niños tienen mayor riesgo de desarrollar el trastorno negativista desafiante si sus padres tienen graves problemas conyugales o prima la agresividad en el hogar.

Algunos niños tienen grandes dificultades para relacionarse con los demás y obedecer las órdenes de los adultos. A veces ese comportamiento tiene que ver con una dificultad de la conducta denominada trastorno negativista desafiante.

Las investigaciones indican que entre el 2% y el 16% de los niños podrían padecer el trastorno negativista desafiante. Se trata de una condición que debe ser identificada y atendida para evitar problemas más graves en la adolescencia o la vida adulta.

Es usual que el trastorno negativista desafiante coexista con el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Lo común es que se diagnostique durante la edad escolar, aunque hay patrones que pueden aparecer desde la edad preescolar.

Qué es el trastorno negativista desafiante

Comparar niños.

Al trastorno negativista desafiante también se le denomina trastorno oposicionista desafiante o “trastorno de las ansias de libertad”. Aparece referenciado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM).

En dicho manual se le define como un patrón continuo de comportamiento que se caracteriza por manifestaciones de desobediencia, hostilidad y desafío hacia las figuras de autoridad, que va más allá de lo que podría considerarse normal en un niño.

Los niños con trastorno negativista desafiante son irritables y fácilmente entran en conflicto con padres, compañeros y profesores. Este comportamiento siempre se presenta en el entorno familiar, pero no necesariamente en otros contextos como la escuela.

Quizá te interese: El TDAH en los niños, ¿cómo deben afrontarlo los padres?

Causas y curso del trastorno

Por lo general, el trastorno negativista desafiante se manifiesta antes de los 8 años de edad. No aparece después del inicio de la adolescencia. Es mucho más frecuente en las familias en donde uno de los padres ha padecido algún trastorno mental o emocional.

De la misma manera, este trastorno es más habitual en los niños cuyos progenitores han tenido historial de abuso de sustancias tóxicas, o en los entornos familiares en los que existen graves problemas conyugales y violencia intrafamiliar.

Hasta ahora la ciencia no sabe con exactitud por qué se origina el trastorno negativista desafiante. Sin embargo, predominan dos posibles explicaciones al respecto:

  • Teoría del desarrollo. Plantea que después de los 2 años el desarrollo sufre alteraciones, debido a que quien ejerce la función materna no promueve la evolución de la autonomía.
  • Teoría del aprendizaje. Señala que los adultos presentes en el entorno del niño tienen conductas agresivas. El niño desarrolla los patrones desafiantes para desviar la atención de estos adultos y que así disminuyan su comportamiento negativo.

Descubre: Niños desobedientes: ¿qué podemos hacer en esta situación?

Síntomas y diagnóstico

Quitar los privilegios a los niños desobedientes.

Para determinar si un niño padece de trastorno negativista desafiante se emplean básicamente cuatro criterios. Si el menor se ajusta a los síntomas y patrones descritos en ellos, se puede afirmar que padece el problema. Los criterios y los síntomas que incluyen son:

  • Criterio A. El niño ha tenido un comportamiento hostil, oposicionista y desafiante, de manera continua durante más de 6 meses. Presenta 4 o más de los siguientes comportamientos:
    • Se encoleriza con frecuencia y hace pataletas.
    • Discute a menudo con los adultos.
    • Desafía a los adultos y no cumple las órdenes.
    • Molesta intencionalmente a otras personas.
    • Culpa a otros de su mal comportamiento.
    • Frecuentemente es molestado por los demás.
    • Es rencoroso.
    • Es vengativo.
  • Criterio B. La conducta del niño deteriora su actividad académica y social.
  • Criterio C. No hay un trastorno psicótico o del estado de ánimo.
  • Criterio D. No se cumplen los criterios del trastorno disocial.

Otros datos de interés

Los investigadores señalan que el trastorno negativista desafiante es más frecuente en los niños que en las niñas. Sin embargo, también recomiendan evaluar esto con cuidado, ya que las conductas femeninas pueden ser más sutiles, pero tan agresivas como las de los varones. Cuando el trastorno negativista desafiante no es tratado, surgen diversos riesgos. Entre ellos:

  • Rechazo de los compañeros o de los adultos.
  • Victimización.
  • Cristalización o fijación de conductas inapropiadas.
  • Fracaso escolar o abandono de la escuela.
  • Consumo de alcohol o tabaco a edades tempranas.
  • Vulnerabilidad al consumo de drogas.
  • Relaciones sexuales de riesgo a edades tempranas.
  • Tensiones y desajustes familiares.

El tratamiento para el trastorno negativista desafiante consiste básicamente en terapia psicológica. La intervención tiene altas probabilidades de éxito, especialmente si se realiza de manera temprana. También es aconsejable una terapia familiar.

  • CIE 10. (1994). Trastornos mentales y del comportamiento. Meditor: Madrid.
  • DSM-IV (1994).  Diagnostic and statistical anual of mental disorders, 41ed. APA: Washington, D.C,
  • Díaz Atienza, J. Etiología: Factores genéticos. Link aquí.
  • Ramón, M. (2012). Alumnado con trastorno oposicionista-desafiante. Link aquí.
  • Rigau-Ratera, E., García-Nonell, C. y  Artigas-Pallarés, J. (2006). Tratamiento del trastorno oposicionista desafiante.  Revista de Neurología, 42(2): 83-88. Link aquí.