Trastorno de la personalidad dependiente

Edith Sánchez · 3 agosto, 2018
Todos tenemos algún grado de dependencia frente a los demás, pero si esta es exagerada podría derivar en un miedo generalizado a afrontar cualquier situación si estamos solos.

El trastorno de la personalidad dependiente es un cuadro clínico que se caracteriza por la incapacidad para estar solo y por la necesidad de obtener respaldo de otras personas en la mayoría de las circunstancias.

No es lo mismo tener rasgos de dependencia que sufrir el trastorno de la personalidad dependiente. En este último, virtualmente no es posible actuar si no se cuenta con el apoyo de alguien. Esto limita decisivamente la vida de quien lo padece.

El concepto de dependencia no es negativo por sí mismo. Sin embargo, cuando la falta de respaldo de otro lleva a la inacción o al deterioro significativo de la calidad de vida se configura el trastorno de la personalidad dependiente.

Qué es el trastorno de la personalidad dependiente

Dependencia emocional

El trastorno de la personalidad dependiente es el más frecuente dentro de los trastornos de personalidad clasificados en la última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM V).

Se caracteriza, básicamente, por una excesiva falta de confianza en uno mismo. De ello se desprende una permanente necesidad de recibir seguridad, apoyo y consuelo de los demás. Normalmente esto se manifiesta en la adultez temprana o en la adultez media, aunque hay indicios del problema desde la adolescencia.

Una persona que padece trastorno de la personalidad dependiente tiene la necesidad patológica de establecer relaciones cercanas, que le ofrezcan protección y soporte. El precio de esa dependencia muchas veces es la sumisión y la tolerancia a maltratos.

Este problema constituye parte de los trastornos de ansiedad. Se estima que afecta al 0,5% de la población aproximadamente. Es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

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Causas y subtipos

Se ha sugerido que el trastorno de la personalidad dependiente es hereditario. Sin embargo, esto es discutible. No se sabe si son los genes o la crianza lo que transmite los patrones de dependencia presentes en este problema. Algunos investigadores han propuesto la existencia de subtipos de este trastorno. Son los siguientes:

  • Desinteresado. Corresponde a quienes se abandonan por completo al control de otra persona, olvidando totalmente sus intereses y deseos.
  • Ineficaz. Comprende a quienes son extremadamente pasivos y siempre necesitan de otra persona que les ayude a afrontar los problemas, cuando estos se presentan.
  • Inquieto. Predomina la desconfianza y el miedo. La persona se niega a relacionarse con los demás, limitando sus vínculos sociales a quien hace las veces de protector.
  • Inmaduro. La dependencia está revestida de rasgos infantiles. La persona se muestra ingenua y frágil, por lo que siempre demanda protección y ayuda.
  • Complaciente. Se configura cuando alguien estructura su vida en función de agradar a otro. Se dedica casi exclusivamente a ello.

Síntomas y diagnóstico

La mayoría de las personas con trastorno de la personalidad dependiente ignoran que tienen un problema. El límite entre una dependencia excesiva y una patológica, no siempre es claro. Sin embargo, se han establecido algunos criterios para determinarlo. Se habla de trastorno de la personalidad dependiente cuando la persona cumple con 3 o más de los siguientes criterios:

  • Dificultad para tomar decisiones cotidianas sin el apoyo y el consejo de otros.
  • Necesidad de contar con otra persona para asumir las responsabilidades propias.
  • Dificultad para expresar los desacuerdos por miedo a la desaprobación o a quedar desprotegido.
  • Problemas para iniciar proyectos propios por desconfianza frente al propio juicio o la propia capacidad.
  • Realización de actos que van en contra del propio deseo para complacer a otros.
  • Sentimientos de ansiedad cuando se encuentra solo.
  • Miedo extremo a ser abandonado y tener que cuidar de sí mismo.

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Otros datos de interés

El tratamiento indicado para el trastorno de la personalidad dependiente es la psicoterapia. Generalmente se aplica un modelo cognitivo conductual para desarrollar habilidades asociadas a la autonomía y la capacidad de valerse por sí solo.

Usualmente se requiere de una terapia a largo plazo para solucionar el problema, pero el pronóstico es, en general, positivo. Los síntomas, en todo caso, van disminuyendo a medida que avanza el tratamiento.

El trastorno de la personalidad dependiente puede conducir a trastornos de ansiedad más severos, si no se aborda adecuadamente. También puede llevar al trastorno obsesivo-compulsivo, a fobias o al abuso de sustancias tóxicas. Entre más precoz sea el tratamiento, menor es el riesgo de complicaciones.