Trastorno por hipersomnio: todo lo que debes saber

06 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Las personas con hipersomnia no tienen un sueño reparador. De ahí que se sientan cansadas durante el día; dificultando sus relaciones sociales y actividades cotidianas.

La alteración de los patrones normales del sueño puede ser de tipo crónico. Para considerarlo así, debe ocurrir al menos tres veces por semana durante un mes. Entre los trastornos del sueño más comunes se encuentra el insomnio; es decir, la dificultad para conciliar el sueño. Y, en el lado opuesto, está la hipersomnia; caracterizada por una somnolencia desmesurada, aún cuando se hayan dormido las horas suficientes o incluso más. 

Cuando una persona duerme incluso más de lo que necesita, pero al levantarse aún así siente que no ha descansado, que necesita dormir más y está cansada o fatigada hasta el punto de que le cuesta mantenerse en pie; es posible que sufra de hipersomnia. Ahora bien, antes de sacar conclusiones apresuradas, hay que evaluar una serie de cuestiones. A continuación, te las presentamos.

Hipersomnia: ¿de qué se trata?

Una persona con hipersomnia puede sentirse somnolienta con mucha frecuencia. De hecho, aunque duerma las horas que necesita por la noche (o más) y tome siestas, el sueño no es reparador en su caso.

Además, también le resulta difícil despertarse. Y es posible que la persona se duerma de forma involuntaria en momentos de baja actividad o estimulación. Como al viajar en autobús, por ejemplo.

No obstante, los investigadores de la Universidad de Florida señalan que, mientras está despierta, la persona puede presentar:

  • Fatiga
  • Apatía.
  • Inquietud.
  • Ansiedad.
  • Inapetencia.
  • Irritabilidad.
  • Falta de motivación.
  • Alucinaciones.
  • Alteraciones en la memoria.
  • Lentitud al pensar y hablar.

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Tipos de hipersomnia

Existen diferentes tipos de hipersomnia, en función de si la causa es conocida o no.

Hipersomnia primaria o idiopática

El término idiopático hace referencia al desconocimiento del origen que produce la sintomatología. En estos casos, no existe una causa orgánica conocida que explique la hipersomnia. La persona afectada duerme más cantidad de horas por la noche (hasta 20 horas) y, sin embargo, se levanta cansada; manteniéndose somnolienta durante el día.

Como bien explican en su trabajo los expertos Michel Billar y Karel Sonka, el sueño de estas personas está alterado. Aunque largo, no es reparador; lo que acaba causando una sensación de frustración e irritabilidad en aquellos que la padecen. Así, las personas con hipersomnia se muestran desinhibidas e inestables. Y esto conlleva a la aparición de otros trastornos, como la hipersexualidad.

Hipersomnia secundaria

En estos casos, la hipersomnia no es un trastorno en sí; sino un síntoma de otra patología.

Las causas que pueden conllevar a su aparición son varias. Entre ellas, están las lesiones cerebrales o la presencia de enfermedades relativas al estado de ánimo, como la depresión. Pero también puede ser consecuencia de ciertas afecciones como la fibromialgia o la hiperglucemia.

Por otra parte, la hipersomnia también se produce por la existencia de otros trastornos del sueño; como la narcolepsia (excesiva somnolencia diurna) o la apnea (en ella, la respiración se detiene y los ronquidos comienzan de forma repetitiva). Asimismo, su aparición también es debida a la toma de ciertos medicamentos o drogas.

Causas

En la actualidad, las causas fisiológicas que explican esta condición no están claras del todo. Pero el siguiente artículo incluido en 2007 dentro de los Anales del Sistema Sanitario de Navarra demuestra que implica una disfunción en el sistema nervioso autónomo, que es el encargado de controlar procesos como la respiración mientras se duerme.

Asimismo, las alteraciones en el sistema límbico también podrían ser responsables de la aparición de este trastorno. Este regula ciertos comportamientos e impulsos. De ahí que se piense que puede estar afectado en las personas con hipersomnia.

Por otra parte, es posible que la hipersomnia también se deba a lesiones en otras partes del cerebro que estén implicadas en la regulación de los ritmos circadianos; entre ellos, los patrones del sueño. Y también se ha especulado sobre la posibilidad de que alteraciones en los niveles de noradrenalina u otros neurotransmisores desempeñen un papel importante en el desarrollo del trastorno.

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Tratamiento

La hipersomnia es un trastorno invalidante, que acarrea serios problemas sociales para la persona que lo sufre. La frustración que se genera hace que las personas tengan serios problemas para relacionarse y socializar. Los episodios de extrema somnolencia diurna, que pueden llevar a estas personas a dormirse en situaciones inoportunas, constituyen un inconveniente tanto en el ámbito social como en el laboral.

El tratamiento que se aplica va destinado a adquirir hábitos de sueño correctos. Así, suele ser útil establecer horarios de sueño para procurar que este sea lo más reparador posible. En esta línea, practicar deporte o llevar una dieta equilibrada son dos factores que pueden ayudar a conciliar el sueño con más facilidad.

Asimismo, otra alternativa es emplear técnicas cognitivo-conductuales para aprender a manejar las situaciones de somnolencia. De esta forma, se incidirá en los problemas psicológicos que conlleven a la aparición de este trastorno.

En cualquier caso, una consulta médica siempre es indispensable si te sientes identificado con alguno de los síntomas. ¿Y tú? ¿Procuras tener un buen descanso? No ignores el problema y actúa para darle una solución.

  • Billiard, M., and Sonka, K. (2016). “Idiopathic hypersomnia”, Sleep Med Rev, 29: 23-33.
  • Dauvilliers, Y., and Bassetti, C. L. (2017). “Idiopathic hypersomnia”. In: M. Kryger, T. Roth, W. C. Dement, eds. Principles and Practice of Sleep Medicine. Philadelphia, PA: Elsevier.
  • Mahowald, M. W., and Schenck, CH. (2005). “Insights from studying human sleep disorders”, Nature, 437: 1279-85.
  • Mignot, E.; Lin, L.; Rogers, W.; Honda, Y.; Qiu, Y.; Lin, X. et al. (2000). “Complex HLA-DR and –DQ interactions confer risk of narcolepsy-cataplexy in three ethnic groups”, Am J Hum Genet, 68: 686-699.
  • Erro, M. E., & Zandio, B. (2007). Las hipersomnias: diagnóstico, clasificación y tratamiento. Anales del Sistema Sanitario de Navarra30(Supl. 1), 113-120. Recuperado en 06 de septiembre de 2020, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272007000200010&lng=es&tlng=es.