Trastornos por consumo de nicotina

A pesar de que los trastornos por consumo de nicotina son muy frecuentes en nuestra sociedad, existen estrategias eficaces para tratarlos.

Los trastornos por consumo de nicotina se pueden presentar con el consumo de cualquier modalidad de tabaco, tanto como con cigarrillo, como con chicles, polvo, hierba, pipa o puros, además de con los parches de nicotina.

Como ya sabemos,  el consumo de nicotina es altamente perjudicial para nuestra salud y para la salud de las personas que nos rodean. Esta sustancia existe de hace mucho tiempo e incluso no hace tampoco tanto era una costumbre distinguida y refinada.

Por suerte, algunos gobiernos y organismos internacionales como la OMS han tomado medidas para erradicar el consumo de tabaco, que es la forma más común de consumir nicotina.

¿Qué es la nicotina?

La nicotina es un compuesto orgánico que fue nombrada a partir de la planta de tabaco Nicotina tabacum. Se concentra principalmente en las hojas de esta planta. Sin embargo, también se pueden encontrar ciertas cantidades de nicotina en las semillas de la familia solanacea, como el tomate o la berenjena.

Se ha utilizado como insecticida después de la Segunda Guerra Mundial, aunque ya en la década de 1980 su uso como insecticida disminuyó considerablemente En bajas concentraciones, la nicotina es la responsable de provocar adicción al tabaco y de producir efectos estimulantes. Es una de las sustancias psicoactivas más adictivas que existen.

Esta molécula es análoga al neurotransmisor acetilcolina. Por ello, es capaz de interaccionar con los receptores colinérgicos nicotínicos que se encuentran en las neuronas. Esta interacción provoca un aumento significativo de la concentración de dopamina.

Al principio, las neuronas aumentan el número de receptores de nicotina, por lo que aumenta la secreción de dopamina. Sin embargo, al cabo del tiempo, las neuronas reaccionan de forma menos inmediata a la nicotina, por lo que las necesidades de ingerir mayores cantidades aumentan.

Este proceso ocurre a largo plazo y es la explicación de la adicción a la nicotina en las personas que la consumen.

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Trastornos por consumo de nicotina

La capacidad de los productos que contienen nicotina para producir dependencia o inducir abstinencia está en función de la rapidez de la vía de administración (fumada, oral o transdérmica) y del contenido en nicotina del producto consumido. Podemos destacar tres trastornos por consumo de nicotina que aparecen con más frecuencia. Estos son:

  • Dependencia.
  • Abstinencia.
  • Trastorno relacionado con nicotina no especificado: se reserva para aquellos trastornos por consumo de nicotina que no se puede clasificar como dependencia o abstinencia.

Trastornos por consumo de nicotina: dependencia

La dependencia de la nicotina es un trastorno que se define como la adicción a la sustancia de forma que no puedes dejar de consumirla sin importar el daño que te pueda estar causando. La nicotina produce efectos tanto físicos como psíquicos que son temporalmente placenteros y son los que producen la adicción y la dependencia a esta sustancia.

El consumo de cualquier cantidad de nicotina puede producir rápidamente una dependencia a esta sustancia. Entre los síntomas más característicos de la dependencia encontramos:

  • No poder dejar de consumirla.
  • Cuando se intenta abandonar su consumo aparecen los síntomas de abstinencia.
  • Se abandonan actividades sociales o recreativas para poder fumar.

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Trastornos por consumo de nicotina: abstinencia

La nicotina tiene una potencia de adicción similar al que tiene alcohol, la cocaína y la morfina. El síndrome de abstinencia de nicotina causa ansiedad, irritabilidad, dolor de cabeza, hambre y deseo vehemente de consumirla.

Casi todas las personas que han intentado dejar de consumir nicotina experimentan, de alguna forma, el síndrome de abstinencia. Suelen ser las que más cantidad y las que por más tiempo la han consumido las personas más propensas a padecer este trastorno.

Estos síntomas se desencadenan cuando una persona que es dependiente a la nicotina la deja de consumir de forma repentina o disminuye su consumo.

Las complicaciones de la abstinencia de nicotina suelen empezar al cabo de las 2 o 3 horas después de la última dosis  y alcanzan su pico máximo al cabo de dos o tres días después. A parte de los anteriormente vistos, otros síntomas de este trastorno son:

  • Tensión, inquietud, frustración e impaciencia.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Somnolencia.
  • Aumento de peso al aumentar el apetito.

Hay que tener en cuenta que existen ciertas estrategias para tratar la abstinencia. Entre estas estrategias, los suplementos de nicotina suelen ser los más eficaces. Todos ellos funcionan si se utilizan de forma apropiada y se siguen las pautas establecidas por el profesional. Estos suplementos pueden venir en forma de mascar, en inhaladores, en aerosoles nasales o en parches.

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