Los trastornos físicos y mentales más comunes

A pesar de que los trastornos puedan ser comunes en la sociedad actual, no debe subestimarse ni aplazarse la búsqueda de ayuda profesional.

Existe una amplia variedad de trastornos psicosomáticos. Se trata de aquellos que tienen un origen psicológico y que, llegado a un punto, cursan con molestias en el organismo; es decir, la persona somatiza. Por esta razón, existen varios trastornos físicos y mentales íntimamente relacionados entre sí.

Hoy en día no resulta extraño escuchar a muchas personas afirmar que padecen trastornos como: ansiedad, depresión y estrés. De hecho, en la población mundial su incidencia es bastante elevada. Muchos consideran que estos trastornos son los principales males del siglo XXI. Y dado que suponen una disminución de la calidad de vida, en líneas generales, lo más consecuente sería buscar soluciones.

Desde un punto de vista histórico, la sociedad ha experimentado un desarrollo que ha marcado una tendencia hacia el sedentarismo. A diferencia del tipo de trabajos que se solían llevar a cabo durante la industrialización, la mayoría de las labores de hoy en día no requieren casi un esfuerzo físico. Por otra parte, sí se ha incrementado notablemente la actividad intelectual.

Trastornos físicos y mentales más comunes

1. Contracturas musculares en el cuello

Contracturas musculares en el cuello

Los seres humanos necesitamos ejercicio para fortalecer los músculos. Por tanto, esa vida sedentaria a la que hacíamos referencia es del todo inadecuada para la salud.

Si a esto le sumamos el mantenernos en una misma postura durante horas, forzando el cuello y los brazos, para manejar el ordenador o los dispositivos electrónicos, el daño cervical está asegurado. La musculatura se inflama por un esfuerzo incompatible con nuestro estado de forma. Además del dolor, dicha hinchazón puede provocar que se desplacen los huesos, lo que puede convertirse en un problema mayor.

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2. Problemas de circulación sanguínea

Los nuevos trabajos son mucho más estresantes. Con los smartphones las personas permanecen más tiempo conectadas. Esto ha incidido directamente en los niveles de estrés y ansiedad. En cuanto al ámbito físico, esto incide en un aumento de la tensión arterial y la adopción de hábitos de alimentación poco saludables. Todo ello se agrava con la falta de deporte. Por lo tanto, son muy habituales los problemas de circulación sanguínea.

3. Estrés

Estres

El estrés crónico en el que vive gran parte de la población afecta considerablemente la calidad de vida. Al mantener la guardia en alto para poder enfrentar los desafíos y exigencias diarias, a menudo, esto ocasiona que el organismo se desgaste.

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4. Ansiedad

Uno de los trastornos físicos y mentales más comunes es la ansiedad. Muchos tenemos un modo de vida tan exigente que pocas veces disponemos de tiempo libre. Además, sentimos que no hacemos lo suficiente, que nos podríamos esforzar más.

Muchas personas se sienten abrumadas, sobrecargadas y exhaustas con su ritmo de vida y las expectativas de la sociedad hoy en día. Todo se desarrolla tan deprisa que muchas veces no hay un margen de tiempo apropiado para una reacción positiva.

5. Depresión

 

depresión

El origen de los trastornos físicos y mentales es muy diverso. Estos provocan molestias o dificultades que pueden ser muy variadas. Depende de cada persona. Se puede presentar desde una migraña hasta molestias gástricas. La cuestión es que en ocasiones, se tratan de manera aislada, por lo que sus terapias no tienen el éxito que se busca. Por esta razón, es de suma importancia buscar ayuda profesional.

6. Trastornos alimenticios

Los más conocidos son la anorexia, la bulimia y la vigorexia. El hecho de dejar de comer o ingerir alimentos y suplementos de manera descontrolada resulta perjudicial. Por ello, se consideran como parte de los trastornos físicos y mentales más complicados.

Cuando se padece bulimia y anorexia, nos faltan los nutrientes más elementales, por lo que el organismo comienza a fallar. En cuanto a la vigorexia, se abusa de la proteína y de complementos y nuestro aparato digestivo no es capaz de asimilarlo. En consecuencia, acusa el esfuerzo, de forma que puede resultar en patologías muy serias.

Los trastornos físicos y mentales no deben subestimarse por el hecho de ser comunes. Es importante buscar ayuda profesional y, si es necesario, aprender (o reaprender) a gestionar nuestras emociones para procurar que las cosas no nos afecten con tanta intensidad.

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