Trastornos por consumo de anfetamina

Edith Sánchez · 19 julio, 2018
El consumo de anfetamina puede generar dependencia, alterar funciones corporales y de conducta y afectar órganos vitales a corto y largo plazo. Recurre al médico ante cualquier duda, o si crees que alguien cercano puede estar consumiendo anfetaminas.

Los trastornos por consumo de anfetamina son muy variados, algunos se manifiestan a corto plazo y otros de por vida. Las anfetaminas actúan estimulando el sistema nervioso central. Sus efectos van desde la intoxicación simple, hasta trastornos psicóticos permanentes. Por ejemplo, el uso de anfetaminas durante la adolescencia provoca daños cerebrales permanentes ya que altera las zonas del cerebro relacionadas con la memoria y la capacidad de aprendizaje.

Las anfetaminas son drogas estimulantes que aceleran las funciones del cerebro y de todo el organismo. Circulan en el mercado ilegalmente en forma de pastillas, cápsulas o polvo para consumo oral y se distribuyen en el mercado con infinidad de nombres. Tienen una fórmula química muy similar a la de la adrenalina

Drogas y sus peligros

Efectos de la anfetamina

Los trastornos por consumo de anfetamina derivan del mecanismo de acción de esta droga que es el siguiente:.

  • Incremento en la liberación de dopamina: se relaciona con los efectos psicoestimulantes y también gratificantes de la anfetamina.
  • Inhibición en la recaptación de serotonina: funciona como un antidepresivo.
  • Aumento en la liberación de noradrenalina: esto explica el incremento de la actividad motora y también la disminución del cansancio.

Los principales efectos farmacológicos de las anfetaminas son los siguientes:

  • Aumento de la presión y la frecuencia cardíaca.
  • Contracción del iris y presión intraocular.
  • Disminución de las secreciones corporales.
  • Contracción del esfínter de la vejiga lo que dificulta orinar.
  • Incremento de la sensación de alerta.
  • Mayor rendimiento intelectual y manual
  • Disminución de la sensación de cansancio, sueño y hambre.

También lee ¿Cómo saber si tu hijo está consumiendo drogas?

Dependencia y trastornos por consumo de anfetamina

El consumo habitual de anfetamina da lugar a un fenómeno de tolerancia. Esto es, que cada vez se necesita consumir mayor cantidad de droga para lograr los mismos efectos. Es decir que conduce progresivamente a la dependencia de esta droga.

El principal de los trastornos por consumo de anfetamina es la intoxicación, y sus síntomas típicos son:

  • Taquicardia
  • Dilatación de la pupila
  • Sudoración
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Aagitación o retraso psicomotor
  • Confusión.

Otro de los trastornos por consumo de anfetamina es el síndrome de abstinencia al interrumpir la ingesta de esta droga. Los síntomas incluyen:

  • Estado de ánimo disfórico.
  • Pesadillas recurrentes.
  • Hipersomnia o insomnio.
  • Fatiga.
  • Notable aumento del apetito.
  • Agitación o retraso psicomotor.

También lee: ¿Cuáles son las drogas más peligrosas del mundo?

Otros trastornos por consumo de anfetamina

La ingesta habitual y prolongada provoca trastornos por consumo de anfetamina de mayor gravedad:

  • Delirium por intoxicación por anfetamina.
  • Trastorno de ansiedad inducido por anfetamina.
  • Trastorno del sueño inducido por anfetamina.
  • Episodios de psicosis inducida por tóxicos.
  • Trastorno sexual inducido por anfetamina.
  • Trastorno del estado de ánimo inducido por anfetamina.

Las anfetaminas dan lugar a alteraciones persistentes a nivel neuronal. También generan daños a diferentes órganos del cuerpo, algunos de los cuales pueden llegar a ser permanentes.

Entre los principales efectos adversos están:

  • Daños a nivel cardiovascular: hipertensión, arritmia grave, angina de pecho e infarto agudo del miocardio.
  • Daños neurológicos: vértigo, convulsiones y coma. También hemorragias cerebrales, infartos cerebrales y trombosis.
  • Sistema digestivo: hepatitis tóxica grave y alteración en las funciones digestivas. La disminución de la sensación de hambre puede llevar también a la anorexia severa.
  • Conductas violentas: además de conductas violentas son bastante habituales las ideas delirantes, alucinaciones y crisis de angustia.

También lee Causas y tratamiento de las convulsiones

Conclusión

Las anfetaminas pueden ser adictivas.  Provocan dependencia y alteraciones en el funcionamiento del cuerpo y en la personalidad. Utilizar anfetaminas en exceso también puede ocasionar problemas cardíacos gravesa. Por lo tanto,  recurre al médico ante cualquier duda, o si reconoces que alguien cercano puede manifestar síntomas derivados del consumo de anfetaminas.