Trastornos por consumo de cocaína

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la farmacéutica María Vijande
Los trastornos por consumo de cocaína están aumentando en nuestra sociedad. Se trata de una droga muy adictiva y perjudicial para nuestra salud.

Los trastornos por consumo de cocaína en nuestra sociedad están en aumento. Además, parece que su consumo no se limita a un solo rango de edad.

De hecho, según investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela, en la encuesta
domiciliaria del Plan Nacional sobre Drogas realizada en población española en el año 2003, el 5.9% de las personas entre 15 y 64 años han consumido cocaína alguna vez en su vida y el 2.7% la habían consumido en el último año.

Por otro lado, según indica el Informe de drogas del gobierno de España en 2018, la cocaína es la droga más consumida después del cannabis.

Los trastornos por consumo de cocaína se desarrollan por su capacidad de recaptar las catecolaminas y serotonina desde la hendidura sináptica a la terminación presináptica.

Como consecuencia de su acción, estas sustancias se acumulan en la hendidura sináptica desencadenando los efectos correspondientes.

A pesar de que el consumo está en aumento, las intoxicaciones agudas son poco frecuentes. Suelen aparecer intoxicaciones por mezcla de sustancias ya que los consumidores prefieren tomar esta droga con otras sustancias, como puede ser el alcohol, apareciendo diferentes trastornos por consumo de cocaína.

Consumo de cocaína: ¿Qué es la cocaína?

Trastornos por el consumo de cocaína

La cocaína es un principio activo que se extrae de una planta cultivada en América del Sur llamada coca. Ha sido una de las droga populares de los años 80 y 90. Sin embargo, no es una droga nueva, sino que se conoce desde hace más de 100 años. Actualmente su consumo es ilegal.

La cocaína es un estimulante muy adictivo que afecta directamente al cerebro. Como ya hemos dicho, se extrae de las hojas de la planta de la coca Erythoroxylon coca. Además, existen dos formas químicas de la cocaína que suelen consumirse: la sal de clorhidrato y los cristales de cocaína o cocaína base.

La primera, la sal, se encuentra en forma de polvo blanco e inoloro y se consume o bien inyectada o bien inhalada. Al principio se utilizaba con fines médicos como anestésico local. Después se observaron los trastornos por consumo de cocaína y su toxicidad y dejó de utilizarse sanitariamente.

En cuanto a la cocaína base o ”crack”, se procesan con amoniaco o bicarbonato sódico y amoniaco. Luego se calientan para eliminar el clorhidrato y producir la sustancia que se puede fumar.

Toxicocinética del consumo de cocaína

Para conocer la toxicidad de esta droga debemos dividirla en cuatros procesos: absorción, distribución, metabolismo y eliminación.

Absorción

La absorción dependerá de la vía de administración. Si se administra por vía oral/inhalatoria, presentará una absorción del 30-40% teniendo más posibilidad de producir trastornos por consumo de cocaína. Si se toma cocaína fumada, la absorción disminuye hasta un 10-20%.

Tras una dosis por vía inhalatoria, los efectos se observan al poco tiempo y el pico de concentración máxima en sangre se alcanza en torno a los 60 minutos. Los efectos suelen notarse pronto.

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Distribución

La cocaína se distribuye ampliamente por todo el organismo y puede atravesar la barrera hematoencefálica, que es la que protege al cerebro. Debido a su alta liposolubilidad se acumula en los tejidos lipídicos y en el sistema nervioso central.

Atraviesa la placenta por difusión simple (tipo de trasporte en el organismo que no requiere energía). Si se administra crónicamente puede acumularse en el feto. Por otra parte, la semivida depende de la vía de administración, la dosis y la variabilidad interindividual.

Metabolismo

Principalmente se metaboliza en el hígado al haber pasado 2 horas después de la administración. Existen 3 rutas de biotransformación. La primera la lleva a cabo las enzimas colinesterasas del hígado, plasma y cerebro produciendo metabolitos como la benzoilecgonina, ecgonina-metil-ester y ecgonina.

La segunda ruta es la hidrólisis espontánea en la que no interviene ninguna enzima. Y la última la N-desmetilación produciendo el metabolito norcocaína.

Eliminación

Los metabolitos formados en la fase anterior se excretan mayoritariamente a través de la orina. Del 1 al 9% se eliminan sin modificar con una mayor proporción si la orina es ácida. Esto se debe a que la cocaína libre es una base débil y se disolverá mejor sin la orina es ácida.

Además de por la orina, también se puede eliminar en la saliva o a través de las heces. Tras 4 horas la mayoría de la droga se ha eliminado del plasma. Sin embargo, ciertos metabolitos pueden persistir hasta 144 horas después de la administración.

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Trastornos por consumo de cocaína

Las sobredosis de esta sustancia origina síntomas relacionado con:

  • Actividad adrenérgica: complicaciones cardiovasculares, hipertensión, taquicardia e hipertermia.
  • Actividad central: euforia, inquietud, alucinaciones.
  • Trastornos digestivos: náuseas y vómitos.
  • Trastornos respiratorios: depresión respiratoria.
Intoxicación por litio.

Además, se han descrito varios trastornos por consumo de cocaína de carácter psiquiátrico como el trastorno depresivo mayor, el trastorno bipolar tipo II, el trastorno ciclotímico, trastorno de ansiedad y el trastorno antisocial de la personalidad.

Por otro lado, los efectos a largo plazo son similares a los de las anfetaminas aunque suelen presentar mayor gravedad. Destacan los efectos sobre el feto durante el embarazo y la elevada mortalidad, causada principalmente por hemorragias cerebrales o fallo cardíaco.

En resumen, se trata de una droga que conviene evitar, específicamente por las consecuencias que conlleva su uso. Si crees que padeces un trastorno por consumo de cocaína o conoces a alguien que padezca sus síntomas, te recomendamos consultar con un profesional de la salud mental.

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