Tratamiento de la astenia primaveral

La astenia primaveral no está identificada como una patología en sí. Sin embargo, muchas personas experimentan sus síntomas cada año. Por esto, hemos recopilado consejos que podrían constituir un tratamiento.

Se dice que hasta el 10% de la población padece la llamada astenia primaveral; la mayor parte son mujeres. Sin embargo, no está del todo claro que la astenia primaveral sea una entidad en sí misma. Aun así, lo cierto es que hay personas que en primavera experimentan ese tipo de síntomas.

Por esto, a continuación plantearemos el tratamiento de la astenia primaveral en función de sus supuestas causas. Para ello explicaremos también brevemente en qué consiste esta condición.

Qué es la astenia primaveral

Existe una franca heterogeneidad en cuanto a los síntomas que se experimentan durante la astenia primaveral. Entre ellos, los más frecuentes son cansancio, tristeza, apatía, alteraciones del sueño y falta de apetito. Se presentan también a veces irritabilidad, ansiedad, problemas de concentración, disminución de la libido y cefaleas.

Pero ¿a qué se deben todos estos cambios tan inespecíficos? Para explicarlo, dilucidaremos lo que le sucede a nuestro organismo al comenzar la primavera.

Cambios experimentados durante la primavera

Primero y primordial, el tiempo cambia: aumentan las temperaturas y la presión atmosférica. Aumentan también las horas de luz diurna, asociándose a esto el cambio de hora (los relojes se adelantan). Así, nuestros hábitos y rutinas se ven alterados (por ejemplo, comemos una hora antes que previo al cambio horario).

Se vuelven a regular, pues, los ritmos circadianos que estaban ya establecidos para adaptarse al nuevo entorno. Esto se logra mediante cambios en la secreción de hormonas como endorfinas, cortisol o melatonina.

Pero no se regulan de cualquier manera, sino que el organismo se prepara para funcionar bajo unas condiciones ambientales que exigen más consumo de energía. Los cuerpos que no lo consiguen, o que lo consiguen más despacio, son los que más acusadamente muestran astenia primaveral.

Tratamiento de la astenia primaveral

Como ya hemos explicado, el que nos ocupa no es ni mucho menos un síndrome bien identificado. Por ello, no existe un tratamiento curativo. Sin embargo, es posible elaborar un tratamiento de la astenia primaveral que acelere el proceso de adaptación del organismo.

Anticiparse al cambio horario

Una manera efectiva de tratamiento de la astenia primaveral es la anticipación al cambio horario. Podemos, pues, adaptar gradualmente nuestras rutinas a la nueva hora que está por cambiar. Para esto, nuestros horarios de comida y sueño (los que marcan de manera principal nuestros “biorritmos”) deberían ser regulares.

En cuanto al sueño, la astenia primaveral ocasiona alteraciones por cambios en la secreción de melatonina (la hormona que lo regula), haciendo más difícil dormirse y provocando sueños poco reparadores. Por ello es importante mantener una buena higiene del sueño:

  • Acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora, durmiendo horas suficientes.
  • Cenar al menos una hora antes de irse a dormir.
  • Reservar el dormitorio únicamente para dormir, y mantenerlo a temperatura adecuada.
Dormir poco provoca no descansar, afeectando a la salud y rendimiento.

A este respecto es beneficioso también hacer ejercicio porque la conciliación del sueño será más fácil y éste será más reparador. Además, produciremos endorfinas (la “hormona de la felicidad”), con lo que nos sentiremos mejor y con más energía.

Nutrirse correctamente

Las nuevas condiciones ambientales generan nuevas necesidades en el organismo, y desechan necesidades que había antes. Un buen ejemplo son las comidas hipercalóricas, necesarias en el frío invierno. Ya no son necesarias y, por tanto, deberíamos evitarlas especialmente a medida que la primavera se acerca.

Al mismo tiempo, deberíamos incluir más frutas y verduras frescas en nuestra alimentación. Contienen grandes cantidades de vitaminas y minerales, además de un gran porcentaje de agua, lo cual es muy necesario en esta nueva época.

De manera especial se recomiendan, en cuanto a fruta, el plátano y la piña. Otros alimentos beneficiosos son el pavo, el pollo y el pescado azul por contener grandes cantidades de triptófano, precursor de la serotonina (otra hormona relacionada con la astenia primaveral).

Asimismo suele recomendarse tomar jalea real y ginseng, porque aumentan el rendimiento y también son buenas fuentes de vitaminas y minerales. Ocurre lo mismo con los frutos secos, buena fuente de vitaminas, minerales y nutrientes.

Reiteramos la necesidad de una correcta hidratación, porque a más temperatura más se suda. Aunque parezca una pérdida despreciable, lo cierto es que se pueden perder muchos líquidos por el sudor. Es por esto que la ingesta de líquidos (sobre todo agua) es un punto importante en el tratamiento de la astenia primaveral.

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Otras recomendaciones

La astenia primaveral parece ser un tiempo durante el cual el organismo se regula para nuevas condiciones ambientales. Por esto, debemos evitar cualquier sustancia que lo estimule, ya que al cambiar el ritmo de funcionamiento de manera momentánea, podemos frenar esa regulación.

De modo qezoue, si queremos conseguir un correcto tratamiento de la astenia primaveral, debemos evitar en lo posible sustancias como café, té o tabaco.

Por otra parte, se ha visto que las personas alérgicas presentan síntomas más acusados de astenia primaveral. Es por esto que deben procurar un control minucioso de su enfermedad, siguiendo el tratamiento de manera estricta.