Tratamiento para el cáncer de mama

El cáncer de mama es uno de los más frecuentes en la población femenina, sin embargo, también es uno de los de mejor pronóstico.

El cáncer de mama es una enfermedad grave en la cual las células de este tejido crecen sin control. Así, se forma un pequeño tumor o nódulo maligno y que se puede propagar a otras regiones corporales. Puede ocurrir tanto en mujeres (un mayor porcentaje) como en hombres.

Por otra parte, el paciente puede presentar una serie de alteraciones en la zona afectada y otras señales generales. Por ejemplo, algunos síntomas son cansancio, debilidad o fatiga. Su detección o diagnóstico se lleva a cabo mediante exámenes físicos, biopsias e incluso por imágenes (como la radiografías o ecografías de la zona afectada)

Asimismo, esta patología puede estar originada por diversos factores que alteran el ADN o material genético de las células. Normalmente se incluye exposición a radiaciones, sustancias químicas tóxicas o antecedentes familiares (algún miembro de la familia ha padecido este trastorno).

Tratamiento del cáncer de mama

Tipos de mastectomía

El objetivo final del tratamiento será neutralizar los síntomas que pueda presentar el paciente e intentar reducir la evolución de la patología y eliminar a las células afectadas.

El conjunto de procedimientos médicos y medicación variará en función de las características que presente el cáncer. Sin embargo, podemos citar una serie de tratamientos que aparecen con más frecuencia. Por ejemplo:

Ver también: El cáncer de mama triple negativo

Intervención quirúrgica

También podemos distinguir una serie de subtipos de cirugía en función de su objetivo final:

  • Cirugía con conservación del seno. Asimismo, puede denominarse mastectomía parcial o segmentaria. Durante este procedimiento se extrae una parte del seno que contiene el tumor maligno. Por norma general se extirpa también una pequeña sección de tejido próximo a la región afectada. La cantidad de área eliminada depende de la extensión y localización del cáncer.
  • Mastectomía. En ella, se extrae todo el tejido mamario de uno o ambos senos (mastectomía doble) e incluso otras zonas circundantes. Por norma general la mastectomía doble se lleva a cabo en pacientes que poseen un alto riesgo a padecer o a desarrollar de nuevo esta enfermedad.
  • Extracción de los ganglios linfáticos. El equipo médico correspondiente puede extirpar una cantidad variable de ganglios para evitar su extensión.

Radioterapia

Se pueden aplicar fuentes radiactivas en el seno afectado desde el interior (braquiterapia) o desde el medio externo (radioterapia externa). El objetivo final de ambas es neutralizar a las células cancerígenas y normalmente se lleva a cabo tras la intervención quirúrgica.

Los efectos secundarios más frecuentes incluyen cansancio, enrojecimiento e hinchazón del seno, molestia de intensidad variable, infección, entumecimiento del brazo próximo, fractura de las costillas y alteraciones en la fertilidad (y lactancia) del paciente.

Quimioterapia

Quimioterapia l

Por otra parte, se pueden administrar al paciente ciertos compuestos químicos que atacan a las células malignas y reducen su crecimiento. Pueden aparecer tanto en vía oral como inyectados (vía intravenosa). Asimismo, los efectos adversos más comunes son la pérdida de pelo, náuseas y/o vómitos, falta de apetito, úlceras en la boca, cansancio o debilidad, infecciones y moratones frecuentes.

Te recomendamos leer: Un medicamento para reducir la quimioterapia en el pulmón

Terapia hormonal

Normalmente se aplica en individuos con un tipo de cáncer con receptores positivos de ciertas hormonas que favorece su extensión. Por ejemplo, los estrógenos o la progesterona.

Así, se recetan ciertos compuestos químicos que impiden la captación de esta sustancia, evitando el crecimiento  mantenimiento de las células afectadas. En este caso, los efectos secundarios o no esperados varían en función de los tipos de fármacos empleados. Sin embargo, podemos señalar una serie de alteraciones que suelen afectar a los pacientes.

Terapia dirigida

Características del cáncer avanzado

También se utiliza un determinado tipo de medicamentos que se especializan a medida que avanzan los estudios sobre esta enfermedad. Actúan sobre las células que se dividen rápidamente, incluyendo las cancerígenas. El principal inconveniente de esta técnica terapéutica son los efectos secundarios para el paciente.

Los síntomas más frecuentes son la sensación de cansancio, falta de apetito, anemia, debilidad muscular, náuseas y vómitos. Por lo demás, funciona muy bien a la hora de controlar la enfermedad y ofrece muy buenos resultados. Las últimas líneas de investigación se centran en este tipo de terapias puesto que a pesar de los efectos secundarios su actuación es más localizada y precisa.

Categorías: Enfermedades Etiquetas:
Te puede gustar