Tratamiento de dolencias con piedras curativas

Yamila Papa Pintor·
27 Mayo, 2020
Desde la Antigüedad, se han atribuido a las piedras y minerales propiedades curativas. Aunque esta forma de tratamiento alternativo no encuentra base científica, la gemoterapia sigue captando el interés de algunas personas.
 

Las piedras curativas son los elementos que se utilizan en la gemoterapia. A pesar del paso de los años, siguen llamando la atención de algunas personas por varias razones que van más allá de su bonita apariencia y sus formas tan curiosas. ¿Te interesa saber más? En ese caso, ¡sigue leyendo!

La gemoterapia es una técnica popular, que consiste en abordar diferentes dolencias mediante la aplicación de piedras curativas a diversas temperaturas en puntos concretos del cuerpo.

La gemoterapia, una terapia natural

Resulta interesante saber que la gemoterapia es una técnica forma parte de las pseudociencias, por lo que también forma parte de la medicina alternativa. Tiene varios planteamientos interesantes, como que la energía se concentra en varios puntos del cuerpo y que, al conocer, identificar y atender estos, es posible tratar dolencias de diversa índole.

¿Sabías que existen varias piedras a las que se atribuyen propiedades sanadoras? En líneas generales, se dice que hay 30 tipos diferentes de piedras curativas.

Para muchas personas, el uso de piedras sobre el cuerpo contribuye con el alivio del malestar tanto físico como psicológico. Y es que, después de un buen masaje relajante, con velas aromáticas alrededor y un agradable aroma a un aceite esencial o algún otro elemento similar, no es de extrañar que se experimente cierto alivio, así como también tranquilidad y placer.

La ciencia de momento no parece avalar esta forma alternativa de curación. Sin embargo, indica que el efecto placebo puede resultar beneficioso en el alivio del malestar. 

 

Los poderes de las piedras

Desde la Antigüedad, las piedras se han utilizado como talismanes para proteger de males y enfermedades. De hecho, en diversas culturas en diferentes partes del mundo encontramos remedios de gemoterapia, desde Europa hasta América del Sur.

Veamos más acerca de las piedras curativas que más se suelen mencionar y utilizar, y los beneficios que se le atribuye a su uso.

Ágata

El ágata pertenece a la familia de los cuarzos y se encuentra en diferentes colores, con franjas o capas. Entre las propiedades que se le atribuyen, se incluye la de ayudar a mejorar problemas digestivos y equilibrar las emociones.

Existen distintos tipos de ágatas y, según la tradición cada uno brinda beneficios concretos. Veamos algunos a continuación.

  • El ágata amarilla relajaría el sistema nervioso y provee de equilibrio emocional.
  • El azul proporcionaría serenidad, perseverancia e intuición.
  • El ágata cornalina favorecería la concentración y está relacionada con la sexualidad y el bazo.
  • Por su parte, el ágata fuego potenciaría energía sexual y ayudaría en problemas de la columna.
  • El ágata marrón aumentaría la energía en general, no solo la sexual.
  • El lila se usaba en picaduras de insectos.
  • El ágata verde se relaciona con el corazón, el hígado y la vesícula.

Amatista

Mano sosteniendo una amatista.
La gemoterapia es una pseudociencia que existe desde hace muchos años.
 

Según la gemoterapia, la amatista es una aliada contra las adicciones y los partos difíciles. También se puede utilizar para ayudar a combatir problemas de piel, enfermedades genitales, migrañas, espasmos y reducir el estrés. Además, se dice que favorece el crecimiento de las plantas y que es útil en la meditación.

Es de color violeta en todas sus tonalidades, aunque cuando se coloca al sol por periodos de tiempo prolongados puede tornarse blanca.

Amazonita

En la Antigüedad, esta piedra era usada para protegerse de picaduras de insectos ponzoñosos. Por contraste, en la actualidad, se cree que la amazonita ayuda a la relajación de la nuca y la columna, propicia el alivio de dolores de cabeza (realizar movimientos circulares con la piedra en la zona) y tiene efectos calmantes en la embarazadas.

En general, la amazonita es de color verde con líneas blancas. Por ello, resulta muy llamativa.

Ámbar

Según la tradición, el ámbar ayudaría a aliviar los dolores de cabeza y migrañas, tensiones en la espalda y nuca, asma y bronquitis. También ayudaría contra los problemas gastrointestinales, fiebre, hemorragias nasales, catarro, inflamaciones en las amígdalas, caries, gingivitis y encías sangrantes.

En realidad, el ámbar es un mineral y no una piedra, de color amarillo dorado y transparente, pero igualmente se incluye dentro de la gemoterapia.

Citrino (o topacio de Brasil)

Se afirma que el citrino o topacio de Brasil favorece el alivio de problemas intestinales y de la piel por causa del estrés, enfermedades del páncreas, del sistema nervioso y endocrino.

 

Es de color marrón o dorado, de la familia de los cuarzos.

Cuarzo

Las propiedades atribuidas al cuarzo están ligadas a la energía en general, pues se considera que ayuda al cuerpo a mejorar por sí mismo. Es decir, sería ideal para promover la autocuración y favorecer las recuperaciones.

En el ámbito de la medicina alternativa, se recomienda llevar un cuarzo colgando a diario para recuperarse de una cirugía o una enfermedad y para estimular el sistema inmunológico.

El cuarzo puede ser blanco, rosa, verde, azul, o transparente. ¿Sabías que también se usa en la fabricación de bisutería, relojes, electrónica y tecnologías diversas?

Mano sosteniendo cuarzo rosa.
El cuarzo rosa es una de las piedras curativas que se utiliza en la gemoterapia.

Coralina

Se dice que en el Antiguo Egipto se usaba la coralina para promover la armonía y la paz. Puede ser de varios colores, como roja, rosa, marrón y naranja.

Hoy en día se dice que esta piedra es una aliada contra la depresión. Al mismo tiempo, sirve para aumentar la energía sexual y prevenir enfermedades de la piel.

También se cree que es útil para controlar la presión arterial, la anemia, las afecciones de ojos o de oídos. Por otra parte, se dice que puede ayudar a reducir los dolores menstruales o de parto.

 

Esmeralda

De la esmeralda se dice que sus variaciones opacas son ideales para mitigar los problemas de circulación. Según la tradición, también neutraliza las energías negativas y ayuda a tratar los dolores de garganta.

Hematite

Entre las propiedades atribuidas a la hematite, se encuentra la de mejorar el aparato circulatorio y todo aquello relacionado con la sangre, como hemorragias o anemias. Además, se dice que es un excelente descongestivo natural.

Según la creencia popular, también sería una aliado para tratar problemas en riñones, bazo e hígado, sistema digestivo, tumores, quistes, migraña, espasmos, tensión en la nuca y espalda.

También se dice que favorece la regeneración de tejidos, por lo que sería ideal aplicarla tras cirugías para facilitar el proceso de recuperación.

Jade

Según la tradición, el jade es una piedra que tiene efectos beneficiosos para la vejiga, los ojos y los riñones.

Los aztecas la consideraban una piedra poderosa, capaz de combatir las enfermedades renales y otras dolencias. Hoy en día se dice que sirve para tratar todo tipo de problemas, como la infertilidad, la neuralgia, las migrañas, el herpes, los cólicos, la ictericia, la influenza, los desórdenes gástricos y las complicaciones digestivas.

Aunque se suele creer que el jade siempre es de color verde, también hay jades amarillos, blancos, negros, grises, rosados y violetas.

Jaspe

El jaspe es una piedra de color rojo ‘amarronado’, que según la gemoterapia, puede ayudar a aliviar los dolores en el bajo vientre por la menstruación. Asimismo, se considera que actúa sobre la columna vertebral y ayuda a tratar afecciones hepáticas, infecciones, náuseas, apetito excesivo en el embarazo.

 

Se dice que el jaspe podría resultar un verdadero ‘torrente’ de energía física proveniente del centro de la tierra. Por ello también contribuiría con la armonía emocional.

Pirita

La pirita es una piedra muy usada en la homeopatía, se dice que es ideal para las enfermedades relacionadas con las vías respiratorias, como amigdalitis y gripe.

Se dice que esta piedra ayuda a oxigenar la sangre y normalizar los trastornos circulatorios, aliviar la gastritis y problemas del aparato digestivo, así como también activar el funcionamiento del hígado.

Rodocrocita

A esta piedra se le atribuyen propiedades de purificación de la sangre, activación del sistema circulatorio y para tratar problemas psicológicos. Por todo ello, la rodocrocita es una las piedras curativas más usadas en la gemoterapia.

También se cree que es eficaz para cicatrizar las heridas producidas por accidentes o para tratamientos oculares, infecciones en las uñas, enfermedades del hígado, etc.

Por otra parte, se cree que la rodocrocita ayuda a evitar el estrés. Es de color rosa con tonos pasteles, y pertenece al grupo de los minerales.

Turmalina

Según la tradición, la turmalina relaja el sistema nervioso y promueve el equilibrio emocional. También sería eficaz para aliviar los dolores agudos.

También se dic que puede contribuir a equilibrar las secreciones hormonales y que ayuda eliminar cálculos renales.

Las piedras curativas, una opción para la relajación

Masajes relajantes con piedras curativas.
Los masajes relajantes con piedras curativas pueden brindar cierto alivio, ya que promueven la relajación del cuerpo.
 

Si bien no es posible avalar todas las propiedades que se le atribuyen a estas piedras curativas, según algunas personas, sí es posible considerar su uso como complemento a la hora de obtener la relajación y el alivio.

Su efecto placebo siempre puede ayudar a mitigar el malestar y promover estados de ánimo positivos. Por ello, la próxima vez que consideres hacerte un masaje, puedes incluirlas en la sesión.

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  • Elizabeth Palermo, “Crystal Healing: Stone-Cold Facts About Gemstone Treatments” (2017)