Tratamiento de la candidiasis

La candidiasis es una infección causada por el hongo “cándida”, que puede volverse recurrente o crónica si no es tratada de la forma adecuada

El tratamiento de la candidiasis es básicamente preventivo y farmacológico. Por lo general, surte efectos positivos en un tiempo relativamente rápido. Sin embargo, también es usual que la enfermedad vuelva a presentarse, especialmente en los casos en que no se corrigen otros factores asociados.

La candidiasis es una infección causada por alguna de las variedades del hongo “cándida”. Esta infección afecta a alguna o varias de las membranas mucosas del cuerpo, como boca, genitales, etc. Las personas con diabetes, SIDA o las mujeres embarazadas son más propensas a contraerla.

Para poner en marcha el tratamiento de la candidiasis se deben tomar en cuenta cuatro aspectos: realizar un diagnóstico precoz y certero; corregir el efecto de enfermedades y factores asociados; definición del tipo de infección y, finalmente, realizar un tratamiento farmacológico adecuado.

El diagnóstico: elemento crucial en el tratamiento de la candidiasis

El primer paso para iniciar el tratamiento de la candidiasis consiste en hacer un diagnóstico certero. Muchas personas acuden a medicamentos de venta libre antes de asegurarse de que realmente tienen esta infección. Se sabe que hasta dos terceras partes de personas con infecciones similares caen en este error.

Científico con un cultivo para el diagnóstico de candidiasis

El problema es que el uso de fármacos inadecuados puede conducir a que la infección se torne resistente y difícil de tratar. Lo que ocurre entonces es que se produce un alivio de los síntomas, pero la enfermedad reaparece una y otra vez.

Lo mejor es no dejarte llevar por las apariencias ni por las opiniones casuales de personas no informadas. Es mucho mejor que acudas al médico. Si hay sospecha de candidiasis mucocutánea, o en la piel, se realizará un frotis para analizarlo bajo el microscopio.

La candidiasis de riñón o de intestino se diagnostican a partir de exámenes de orina o de heces. Si hay sospecha de candidiasis sistémica, será necesario realizar una biopsia. Cuando hay indicios de septicemia, es decir, de presencia del hongo en la sangre, se efectuará un cultivo a partir de muestras de sangre sucesivas.

El manejo de factores asociados

Un segundo paso en el tratamiento de la candidiasis consiste en establecer un control sobre los factores que pueden estar asociados a la enfermedad. Se sabe que las personas con diabetes o SIDA son más vulnerables a esta infección. Pero también lo son quienes han consumido altas dosis de antibióticos o esteroides, las mujeres embarazadas y, en general, personas con el sistema inmunológico debilitado.
yogurt-bioactivo

Las principales medidas a tomar son las siguientes:

  • Cambio de dieta. Los hongos se nutren de azúcar, alimentos fermentados, vinagre y otros hongos. Lo conveniente es evitar alimentos procesados como arroz blanco, harinas refinadas y todo aquello que contenga azúcar, alcohol y vinagre
  • Ingerir Acidophilus. Se trata de una bacteria que se considera como un alimento probiótico. Se instala en los intestinos y la vagina y protege contra microorganismos nocivos. Se encuentra en polvos, líquido, cápsulas o alimentos como yogurt o kéfir

Por supuesto, en el tratamiento de la candidiasis también  es fundamental mantener una higiene rigurosa. No es recomendable utilizar enjuagues bucales que contengan gluconato de clorhexidina, si el problema se localiza en la cavidad bucal. A cambio de este es preferible uno que contenga dióxido de cloro.

 

Medidas farmacológicas

El tratamiento de la candidiasis también incluye medidas farmacológicas. Estas se prescribirán de acuerdo con la extensión de la infección y el estado del paciente. A partir de esto se decidirá si requiere un tratamiento tópico o sistémico. En el primer caso se emplearán cremas y ungüentos, mientras que en el segundo, se acudirá a medicamentos orales.

Tratamiento de la candidiasis

En el caso de las infecciones cutáneas o en las uñas, normalmente se acude a preparados tópicos como geles, pomadas o cremas. Los principios activos más utilizados son:

  • Clotrimazol
  • Ketoconazol
  • Miconazol
  • Fluconazol
  • Itraconazol
  • Nistatina

Para el tratamiento de la candidiasis orofaríngea usualmente se emplean los enjuagues con nistatina líquida. En la mayoría de los casos es suficiente con esto para que desaparezcan las lesiones.

Si la infección es profunda, cuando es esofágica por ejemplo, lo recomendable es iniciar un tratamiento con comprimidos o pastillas, por un lapso de una semana cuando menos. Este tipo de medicamentos también son frecuentemente utilizados en el tratamiento de candidiasis genital superficial.

Los casos más graves exigen ingreso hospitalario y administración de medicamentos intravenosos.

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