Tratamiento de la caspa, olvídate de ella para siempre

Tratamiento de la caspa, olvídate de ella para siempre

Para que el cabello no se acostumbre al champú anticaspa y este pierda su efecto es importante alternarlo con champús de diferente composición

La caspa es una descamación excesiva de las células del cuero cabelludo. Aparecen escamas de piel en el pelo que, aunque no suponen ningún problema médico ni de salud, pueden resultar antiestéticas y afectar a la autoestima de quién la sufre.

Las células muertas del cuero cabelludo se desprenden continuamente, igual que las del resto de la piel, pero si aparece caspa es debido a que la velocidad de descamación está aumentada por causas nutricionales, por malos hábitos en el cuidado del cabello, estrés, etc.

La aparición de las escamas puede ir acompañada de picor e inflamación; si es así es muy importante no rascarse, pues se forman pequeñas heridas que pueden infectarse y complicar el tratamiento.

Tratamiento de la caspa

El tratamiento básico de la caspa es la utilización de un champú con principios activos anticaspa como son ketoconazol, brea, ácido salicílico, piritionato de zinc, sulfuro de selenio, etc. Para que el tratamiento con el champú sea más eficaz, se recomienda que:

Lavarse el cabello todos los días con un champú anticaspa. Es importante mantener el champú en el cabello entre 5 y 10 minutos masajeando continuamente el cuero cabelludo con la yema de los dedos, nunca con las uñas.

El champú debe aclararse con abundante agua para evitar que queden residuos de producto que cause picores o irritación. El agua deberá estar templada, las temperaturas extremas no son adecuadas.

Alternar champús con diferente composición, de esta forma se ataca la caspa desde más de una vertiente. También puede usarse un champú con una composición y una loción hidroalcohólica para después del lavado o una mascarilla con otra composición diferente.

Todos los días se debe cepillar bien el cabello, no usar el secador a altas temperaturas y evitar tocarse mucho el pelo con las manos.

En ocasiones, la caspa se debe al déficit de zinc en la alimentación. Los alimentos ricos en zinc son las ostras, el pavo, el cerdo y algunos frutos secos.

Debemos saber que habrá épocas en que la caspa sea más habitual o visible, pues hay determinadas circunstancias como son cambios estacionales, inviernos secos y fríos, alergias, el uso de algunos champús o otros productos para el cabello como tintes o fijadores, el estrés, etc., relacionadas con su aparición. Nos ayudará a prevenirla, el conocer que factores nos afectan más y minimizarlos o evitar su exposición.

En cualquier caso, si la capa persiste a pesar de estos consejos básicos, visite a un dermatólogo o consulte con su farmacéutico, pues dependiendo del tipo de caspa, estacional o permanente, grasa o seca, le recomendarán un champú u otro.

Imagen cortesía de Joshuagarr