Tratamiento de la gastroenteritis

El tratamiento de la gastroenteritis se fundamenta en mantener el cuerpo del enfermo hidratado reponiendo la pérdida de electrolitos.

El principal objetivo del tratamiento de la gastroenteritis es evitar la deshidratación. Esta última es una condición grave que puede conducir incluso a la muerte. Por eso lo fundamental es evitar la pérdida de líquidos y reponer cuanto antes los ya eliminados.

El agua sin ningún otro componente puede favorecer la pérdida de electrolitos presentes en el cuerpo, estos se diluyen en ella y se eliminan de forma conjunta. El resultado pueden ser complicaciones y convulsiones por la falta de sodio.

La gastroenteritis se puede definir como la inflamación de la membrana interna del intestino. Esto se debe a la acción de un virus, una bacteria o un parásito. Casi siempre se contagia por el consumo de agua o alimentos contaminados, utilización de platos o utensilios o contacto con personas enfermas.

Las personas más propensas a adquirir la enfermedad son los niños pequeños, los adultos mayores y quienes –por una u otra– razón tienen debilitado el sistema inmunológico y por tanto, se encuentran en un estado más vulnerable. Independientemente del caso, se debe actuar con celeridad para curar la gastroenteritis.

Aspectos generales de la gastroenteritis

Antes de iniciar el tratamiento de la gastroenteritis es importante cerciorarse de que se trata de esa enfermedad; es decir, sin un diagnóstico médico no se puede proceder a tomar medicamentos. La automedicación está totalmente contraindicada.

Los síntomas básicos de la gastroenteritis son: diarrea, náuseas y/o vómitos y dolor abdominal. A veces también hay escalofríos, fiebre y rigidez muscular.

Vómitos provocados por gastroenteritis

El riesgo más grande es la deshidratación. Los síntomas de esta suelen ser la boca seca, la ausencia de orina por 8 horas o más y los ojos de apariencia hundida. A veces aparecen señales de confusión o vértigos, además de una sensación de desmayo.

En los bebés se debe examinar la boca para ver si tiene saliva. También es importante observar la humedad de sus ojos y verificar si cuando llora tiene lágrimas. Si el niño se muestra ausente o tiene un comportamiento anormal, se debe acudir a urgencias de inmediato.

Hidratación: la clave en el tratamiento de la gastroenteritis

La reposición de líquidos y electrolitos es el componente fundamental en el tratamiento de la gastroenteritis. Aún si la persona tiene vómitos, es necesario hacer todo lo posible para que se hidrate correctamente.

Hidratación con bebidas isotópicas como tratamiento de la gastroenteritis

Si el caso es de diarrea leve, basta con hacer un aporte sencillo de líquidos para estabilizar al enfermo. Si los síntomas son muy intensos, se debe administrar una bebida que contenga azúcar y electrolitos (sales y minerales). A este grupo pertenecen líquidos como las bebidas deportivas o el suero casero.

Cuando la situación sea extrema, es decir, de vómito y diarrea excesivos, es preciso que se acuda al hospital para que apliquen una hidratación intravenosa. Esto resulta particularmente necesario en el caso de los niños pequeños o las personas de edad avanzada.

El suero casero, una solución a mano

Vale la pena señalar que no es recomendable administrar agua pura para el tratamiento de la gastroenteritis aguda o severa. El agua sin otro componente puede contribuir a diluir los electrolitos presentes en el cuerpo. Esto puede tener como resultado la aparición de complicaciones y de convulsiones por la falta de sodio.

Por lo anterior, lo aconsejable es que si no se dispone de una bebida energética o de suero industrial, entonces lo procedente es elaborar suero casero como medida inmediata para el tratamiento de la gastroenteritis. La forma de hacerlo es la siguiente:

  • Tomar un litro y medio de agua hervida o purificada
  • Se mezcla con el zumo de un limón
  • Se añaden un par de cucharadas soperas de azúcar
  • Finalmente se agrega una cucharadita de sal de cocina y una de bicarbonato

Todo lo anterior debe mezclarse y tomarse a lo largo de un día. Lo adecuado es beber pequeñas cantidades de líquido (de 2 a 4 onzas) cada 30 o 60 minutos. Si se toman grandes cantidades es posible que aumente el vómito.

Medicamentos y dieta

En las farmacias venden medicamentos no para el tratamiento de la gastroenteritis, pero sí para disminuir la diarrea. Muchas de esas medicinas son de venta libre. De cualquier manera, lo mejor es no automedicarse, especialmente si hay presencia de fiebre, si las heces tienen rastros de sangre o si la diarrea es muy intensa.

También es necesario consultar a un profesional cuando la persona está siguiendo un tratamiento medico. En ocasiones es necesario suspenderlas mientras pasa el episodio agudo, pero esto solo puede determinarlo el personal capacitado.

En la mayoría de los casos, la enfermedad desaparece a los pocos días. Es importante, en todo caso, seguir una dieta adecuada durante una o dos semanas. Básicamente se deben evitar los alimentos grasos, los lácteos y las comidas ácidas. En cambio, consumir muchos cereales, patatas, carnes magras, plátanos y verduras.

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