Tratamiento de la hernia inguinal

La hernia inguinal se origina cuando una sección de las vísceras sale fuera de la cavidad abdominal, a la altura de la ingle

El único tratamiento de la hernia inguinal es una intervención quirúrgica. Hay algunas medidas que a veces ayudan a prevenirla, pero una vez aparece no hay más remedio que realizar una cirugía. Antiguamente se creía que usar una faja servía para enfrentarse a esta situación, pero se ha demostrado que es falso.

La hernia inguinal se produce cuando parte de las vísceras abdominales salen fuera de la cavidad abdominal. Las vísceras están cubiertas por una capa fina y lubricada de un tejido llamado peritoneo. El contenido del abdomen tiene un movimiento de presión hacia afuera. Cuando hay un orificio, las vísceras o el peritoneo salen por allí.

Como es una afección frecuente, el tratamiento de la hernia inguinal con cirugía no comporta grandes riesgos y suele ser eficaz. De hecho, es la intervención quirúrgica más frecuente en todo el planeta. Cada año se realizan alrededor de 20 millones de cirugías de este tipo.

Aspectos generales de la hernia inguinal

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Las hernias inguinales se originan por diversas causas. Sin embargo, el denominador común en todas ellas es la debilidad de la pared abdominal, a la altura de la ingle. En general, se puede afirmar que hay tres causas principales:

  • Congénita. Se le llama así a las hernias inguinales que se detectan durante el primer año de vida. Cinco de cada 100 niños nacen con esta deficiencia.
  • Por aumento de la presión abdominal. Esto ocurre cuando se hace un esfuerzo importante que compromete el abdomen. Por ejemplo, cuando se levantan grandes pesos. También se produce cuando sistemáticamente se fuerza esa zona; es el caso de los individuos con tos recurrente, estreñimiento o una condición similar
  • Por debilidad constitucional de la pared abdominal. La constitución de algunas personas hace que presenten menos tono muscular en la zona que está entre el ligamento inguinal y el músculo recto anterior

El riesgo de padecer una de estas hernias a lo largo de la vida es de un 27% para los hombres y de un 3% para las mujeres. Los síntomas incluyen: una masa visible en la zona inguinal, que se puede palpar fácilmente; dolor al cargar peso o ir al baño; y dolor punzante que empeora cuando se hace presión.

Ver también: Hernia inguinal

Así es el tratamiento de la hernia inguinal

Así es el tratamiento de la hernia inguinal

Como ya se anotó, la cirugía es el único tratamiento de la hernia inguinal. Se trata de una intervención segura, con una tasa de éxito del 95%. Los principales tipos de intervención quirúrgica son los siguientes:

  • Operación abierta.
  • Técnica de Shouldice.
  • Técnica de Bassini.
  • Técnica de Lichtenstein.
  • Procedimiento mínimamente invasivo.

Todos estos procedimientos tienen en común el hecho de que buscan colocar el contenido de la hernia nuevamente en su lugar y fortalecer la pared abdominal con medios naturales o sintéticos. El método más utilizado para el tratamiento de hernia inguinal es la operación abierta. En este, la recuperación es algo lenta y más susceptible a la aparición de complicaciones, que de todos modos no son frecuentes.

El procedimiento mínimamente invasivo es la laparoscopia, que exige una incisión mínima y tiene una recuperación más rápida y segura. El uso de este método ha venido extendiéndose, pues se trata de una cirugía ambulatoria con mínimos riesgos. Es el tratamiento de la hernia inguinal recomendado para personas de edad avanzada o que ya hayan pasado por una cirugía previa.

De interés: Hernia discal, ¿Cómo tratarla y prevenirla?

La prevención

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Antes que aplicar un tratamiento de la hernia inguinal, como siempre, lo ideal es prevenir su aparición. Aunque hay individuos que genéticamente tienen debilidad en la pared abdominal, siempre es posible aplicar medidas para evitar que una de estas hernias aparezca. Las medidas preventivas más recomendables son:

  • Evitar el sobrepeso.
  • Prevenir el estreñimiento.
  • Llevar una dieta equilibrada.
  • Mantener el tono muscular en el abdomen.
  • Hacer una palpación en las ingles de forma recurrente.
  • Evitar cargar objetos muy pesados, sin las medidas de precaución adecuadas.

Aunque por lo general el tratamiento de la hernia inguinal se puede llevar a cabo sin mayores inconvenientes, se debe estar atento a una complicación denominada estrangulamientoEn ese caso, se produce daño en las estructuras intestinales. Los principales síntomas son dolor agudo, en forma de punzadas, que puede estar acompañado de nauseas y vómitos. Se debe tratar como una urgencia médica.

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