Tratamiento de la hipoglucemia: causas y peligros

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 30 noviembre, 2018
Andrea Flores · 24 enero, 2019
La hipoglucemia constituye una situación de aporte de glucosa muy reducido. Por ello los tejidos más activos pueden sufrir daños.

Por norma general, el equipo médico emplea el término hipoglucemia para referirse a una concentración baja de glucosa en sangre. De esta manera, se considera que una persona padece hipoglucemia cuando los niveles de azúcar se encuentran por debajo de los 60 o 70 mg/dl. Estos valores son indicativos de la necesidad de aplicar tratamiento de la hipoglucemia.

Aunque no constituye una enfermedad por sí sola, la hipoglucemia es un claro indicador de que existen problemas en nuestro organismo. Generalmente, nuestras células utilizan la glucosa en sangre para llevar a cabo la respiración celular y así conseguir energía. Sin embargo, si existen niveles reducidos de este compuesto, se pueden desarrollar una serie de complicaciones.

¿Cuáles son las causas más comunes de la hipoglucemia?

Asimismo, esta disminución anormal de los niveles de azúcar puede deberse a diferentes situaciones clínicas. Por ejemplo, que se administre de forma excesiva insulina, que se consuma con demasiada rapidez la glucosa o que esta se libere lentamente. Los pacientes con ciertas enfermedades, como la diabetes, deben prestar especial cuidado a su tratamiento y su estilo de vida. Sobre todo, se debe prestar atención al horario de administración de la insulina, consumo de alimentos o la realización de ejercicio físico.

Por otro lado, el consumo de ciertos medicamentos y de alcohol de forma excesiva pueden provocar esta alteración. Otras enfermedades que afecten al hígado o a los riñones también pueden derivar en hipoglucemia. Asimismo, ciertos tumores que aparecen con poca frecuencia y déficit en determinadas hormonas pueden asociarse a este trastorno.

En otras ocasiones, el hambre que no se sacia con el paso del tiempo puede derivar en una disminución de los niveles de glucosa. Esto ocurre, por ejemplo, durante ciertos trastornos mentales y alimenticios como es el caso de la anorexia nerviosa.

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¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de la hipoglucemia?

Mujer tumbada con un cojín en la cara.
La falta de energía es el signo principal de la bajada de glucosa, junto con mareos y malestar.

Por otra parte, esta alteración puede provocar en el paciente una serie de problemas. Asimismo, las señales de hipoglucemia pueden variar de un paciente a otro en función de sus características. También influye el nivel de gravedad que se haya desarrollado en el sujeto. De cualquier manera, entre los síntomas más comunes podemos encontrar:

  • Somnolencia, cansancio o falta de energía. Además, se puede asociar a una debilidad o fatiga general.
  • Mareos, sensación de vértigo e incluso desmayo.
  • Náuseas y vómitos.
  • Sudores fríos.
  • Trastornos cardíacos. Con frecuencia, se trata de palpitaciones, es decir, un aumento del ritmo cardíaco que se puede sentir con fuerza en distintas áreas corporales.
  • Palidez o piel pálida.
  • Entumecimiento o debilidad muscular.
  • Ansiedad o nerviosismo.
  • Desorientación y confusión.
  • Hambre.
  • Irritabilidad y cambios de humor.
  • Cambios en la percepción visual. Generalmente, el paciente presenta una visión borrosa.
  • Presencia de temblores e incluso convulsiones en los casos más graves.

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Tratamiento más adecuado para solucionar la hipoglucemia

Por otra parte, el equipo médico debe seguir una serie de pautas médicas para tratar la hipoglucemia. Además, el tratamiento de la hipoglucemia a seguir debe constar de dos partes o estructuras. En primer lugar, se deben aumentar los niveles de glucosa en sangre. Más tarde, se debe averiguar la causa o desencadenante de la hipoglucemia y llevar a cabo el tratamiento correspondiente.

Para conseguir ese aumento de glucosa en el torrente sanguíneo se pueden emplear distintas técnicas. Por ejemplo:

  • Consumir líquidos o comidas ricos en azúcar.
  • Administrar tabletas de glucosa o glucosa en gel. Su absorción suele ser muy efectiva y se produce con una gran velocidad.
  • Inyectar glucosa o glucagón utilizando la vía intravenosa. Se trata de una medida de emergencia que se debe aplicar en los casos más grave de hipoglucemia. Por otra parte, el glucagón es una hormona que se produce con normalidad por el páncreas. Así, su liberación en sangre produce un aumento de los niveles de glucosa en sangre.

En cualquier caso, el equipo médico debe supervisar las dosis que se administran al paciente. De esta manera, se puede evitar un elevado nivel de glucemia en el torrente sanguíneo. Esta alteración también recibe el nombre de hiperglucemia. Tras haber elegido y puesto en práctica el tratamiento más adecuado, los síntomas desaparecerán a los pocos minutos y de forma gradual. Sin embargo, ante una situación de emergencia, es importante llamar al 112 o acudir al centro médico más cercano.

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