Tratamiento de la meningitis

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gilberto Sánchez el 27 noviembre, 2018
La meningitis viral es una enfermedad que por lo general no tiene ninguna consecuencia, en cambio, la meningitis bacteriana es una urgencia médica que puede conducir a la muerte.

El tratamiento de la meningitis depende de la causa que la haya originado: virus, hongos o bacterias. Esta última requiere de hospitalización inmediata. Las dos primeras, en cambio, pueden requerir o no el ingreso a un centro hospitalario, dependiendo del estado del paciente.

El 85% de los casos de meningitis son ocasionados por un virus. Casi todos los demás son de tipo bacteriano. Solo unos pocos son de origen fúngico o causados por hongos.

La mayoría de las meningitis virales se curan sin problema. Entre tanto, el tratamiento de la meningitis bacteriana exige una intervención de urgencia y el de la fúngica depende de los factores asociados.

Se conocen casos de meningitis asociados al uso de medicamentos. Esta enfermedad también puede ser el resultado de un golpe en la cabeza. Un ínfimo porcentaje de casos de meningitis tienen una causa desconocida.

Generalidades de la meningitis

Generalidades de la meningitis

Hay un tejido delgado que rodea el cerebro y la médula espinal. Este tejido se llama meninge y su inflamación, meningitis.

La principal causa de la meningitis son las infecciones, las cuales pueden ser causadas, como ya se anotó, por virus y bacterias principalmente.

El contagio se produce por diferentes vías, básicamente por contacto con portadores del microorganismo. Dichos portadores pueden estar completamente sanos y aun así llevar las bacterias o los virus en su nariz o su garganta. Los microorganismos son transportados por las gotitas de saliva que se expulsan al toser, estornudar o hablar.

En el caso de la meningitis fúngica, lo usual es que se presente en personas con el sistema inmunológico debilitado, como pacientes de SIDA, cáncer o leucemia.

También en aquellos que han tenido tratamientos largos con antibióticos u otros inmunosupresores. Los hongos transmisores de la enfermedad están principalmente presentes en el excremento de las palomas, frutas, leche, entre otros.

Ver también: Formas de fortalecer el sistema inmunológico

El tratamiento de la meningitis

tratamiento de la meningitis

El tratamiento de la meningitis viral no es específico. La mayoría de las personas que contraen este tipo de enfermedad se curan por sí solas, en un lapso que va de los 7 a los 10 días.

Sin embargo, los individuos contagiados por influenza o herpes virus, generalmente sí requieren de un tratamiento para curarse.

Entre tanto, el tratamiento de la meningitis bacteriana exige, ante todo, una hospitalización de urgencia. Las defensas de este tipo de pacientes no pueden combatir la infección. Por lo tanto, se requiere la administración de antibióticos en el menor tiempo posible.

El personal médico decidirá qué tipo de antibiótico empleará para el tratamiento de la meningitis bacteriana. Todo dependerá de la bacteria que causa la infección. Esto no se puede determinar inmediatamente, así que los médicos actúan basados en la probabilidad del tipo de bacteria, según la edad del paciente.

Es frecuente que también deban emplearse tratamientos adicionales para el edema cerebral que aparece, para la deshidratación y para las convulsiones que suelen acompañar a la inflamación de la meninge.

En caso de que se acumule líquido entre las meninges, generalmente se realizan procedimientos para drenarlo o eliminarlo por cirugía.

Pronóstico y prevención

Pronóstico y prevención

Aunque se aplique correctamente el tratamiento de la meningitis bacteriana, esta enfermedad puede conducir a la muerte. Hay tres factores decisivos para el pronóstico:

  • La edad del paciente.
  • El tipo de bacteria que causa la infección.
  • El estado de salud previo del individuo.

La mortalidad es bastante alta en los niños menores de un año y en los ancianos. Si el tratamiento de la meningitis se realiza de manera precoz y adecuadamente, la tasa de mortalidad se ubica alrededor del 10%.

Sin embargo, entre el 5% y el 20% de quienes han sufrido esta enfermedad quedan con secuelas neurológicas. Las más frecuentes son:

  • Sordera.
  • Problemas cognitivos.
  • Epilepsia.

Visita este artículo: ¿Qué tan bueno es utilizar gel antibacteriano?

La medida de prevención más eficaz son las vacunas. La más usual es la del meningococo. Sin embargo, cabe aclarar que no es cien por cien eficaz, ya que no cubre todas las cepas de bacterias que provocan meningitis. También hay vacuna contra el neumococo y el Haemophilus influenzae.

Toda persona que haya estado en estrecho contacto con un enfermo de meningitis debe recibir tratamiento. Si la bacteria de origen es meningococo, lo recomendable es que quienes hayan estado cerca del paciente se apliquen la vacuna. En todos los casos se aplicará un tratamiento a base de antibióticos.

  • Lasso, M. (2011). Meningitis tuberculosa: claves para su diagnóstico y propuestas terapéuticas. Revista chilena de infectología28(3), 238-247.
  • Pinzón, A. M. Á., Martínez, M. R., & Ortiz, G. C. (2010). Actualización en el tratamiento de la meningitis neonatal bacteriana y reporte de un caso. Revista Med18(1), 100-114.
  • Raso, S. M., Echániz, J. S., Fernández, J. B., Ronco, M. V., Zache, S. C., Martín, I. G., & Fernández, G. R. (2000, January). Tratamiento extrahospitalario de los niños con meningitis viral. In Anales de Pediatría (Vol. 52, No. 5, pp. 430-434). Elsevier Doyma.
  • Ruocco, G., Curto, S., Savio, M., Laurani, H., & Frocht, R. (1999). Vacunación contra Haemophilus influenzae tipo b en el Uruguay: experiencia e impacto. Revista Panamericana de Salud Pública5, 197-199.