Tratamiento de la pancreatitis

El tratamiento quirúrgico se reserva a los casos más graves de pancreatitis. Los casos más leves se tratan con medidas de soporte

La inflamación del páncreas, mejor conocida como pancreatitis, puede que sea de evolución aguda o crónica. Dicha inflamación puede venir acompañada de la destrucción de sus células. De esta forma, se deduce que, las consecuencias clínicas vienen a ser alteraciones en todos los procesos relacionados con el páncreas.

Además, existe un alto riesgo de afectación multiorgánica que ensombrece el pronóstico del cuadro. Por esta razón, el paciente que presente un cuadro de pancreatitis, debe someterse a tratamiento inmediatamente para que pueda experimentar una mejoría pronta, y, a la vez, reducir el riesgo de presentar otras complicaciones de moderada a mayor severidad.

¿Cómo se determina la severidad?

Cómo se determina la severidad

Existen varias herramientas que permiten evaluar el grado de severidad de un cuadro de pancreatitis. Cabe destacar que la determinación de la gravedad del cuadro, es fundamental para conocer el pronóstico y decidir qué actitud terapéutica se debe tomar.

Actualmente, la proteína C reactiva es el mejor marcador bioquímico para predecir la severidad del cuadro. Junto a la proteína C se emplean escalas de valoración clínica (también conocidas como scores) que permiten determinar con mayor precisión el estado del paciente.

  • Las escalas de valoración clínica de mayor importancia son los criterios de Ranson y Glasgow. Estas son efectivas en aproximadamente un 70 – 80% de los casos.
  • La escala de valoración clínica APACHE II permite diferenciar entre un cuadro de pancreatitis aguda y uno de pancreatitis grave. Esta escala se basa en la evaluación de criterios fisiológicos tales como: la temperatura, la presión, la frecuencia cardiaca, entre otros aspectos.
  • Existen otras escalas de valoración clínica, como aquella basada en la edad, o en las patologías crónicas concomitantes.

El grado de severidad del cuadro de pancreatitis se determina sumando la puntuación obtenida en todas las evaluaciones mencionadas.

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Medidas de soporte

En el tratamiento de la pancreatitis, se debe recurrir a una serie de medidas de soporte. Estas son disposiciones básicas que se pautan a todos los pacientes, presenten un cuadro leve o uno grave, de manera precoz. Las más empleadas son las siguientes:

  1. Hidratación.
  2. Oxigenación.
  3. Analgesia.

En primer lugar, se recurre a la hidratación, la cual se realiza a base de solución salina o glicosilada, para reponer también los electrolitos. Esta debe ser intensa durante las primeras 48 horas, sobre todo en los cuadros agudos. 

Cuando se realiza una hidratación, debe suspenderse de manera inmediata la ingesta de alimentos y sustituirse por una sonda nasoyeyuneal, que evita la fase gástrica de la digestión, durante los primeros tres días. Tan pronto como el paciente tolere los alimentos y no sienta dolor, debe volver a plantearse la alimentación regular por vía oral.

Otra medida de soporte es la oxigenación, la cual evita la necrosis pancreática.

Por otra parte, la analgesia se realiza con meperidina. Debe evitarse la morfina, y reservarse el fentalino para los casos graves que no responden a dosis normales de meperidina. En este sentido, es necesario valorar el alcance de la sedación, si el dolor es muy intenso, o si se presenta un caso de síndrome de abstinencia alcohólica.

Es fundamental mantener vigiladas las funciones vitales y el estado general del paciente durante la aplicación de estas medidas de soporte.

Uso de antibióticos

Uso de antibióticos

La terapia antibiótica es controvertida si no hay certeza absoluta de infección en el cuadro de pancreatitis. Cuando existe sospecha infección de las áreas necrotizadas, se recomienda instaurar un carbapenem o una cefalosporina por vía intravenosa al paciente.

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Tratamiento de la pancreatitis: directo a la causa

  • En caso de que el origen sea un cálculo biliar, la colecistectomía está contraindicada.En estos casos, se recomienda realizar una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica con esfinterectomía. Se trata de una técnica tanto diagnóstica como terapéutica, que sirve para desobstruir las vías.
  • En caso de origen hiperlipémico, instaurar tratamiento para la reducción del colesterol.
  • Si  la pancreatitis es consecuencia del alcoholismo, se debe proceder a eliminar el alcohol de manera absoluta y definitiva. En los casos en los que el síndrome de abstinencia sea muy agudo, se recomienda sedación.

Tratamiento quirúrgico

Tratamiento quirúrgico

Este tipo de tratamiento de la pancreatitis se reserva para casos severos. Antes de proceder a realizar una cirugía, es necesario realizar un TAC o tomografía axial computarizada. Esta permite determinar el grado de extensión de la necrosis y buscar posibles complicaciones, tales como las siguientes:

  • La formación de abscesos.
  • Infección del área necrótica.
  • La aparición de hemoperitoneo.

La necrosectomía, es decir, la resección de la zona necrótica, se realiza solamente cuando se presenta infección. La necrosis puede producirse de manera temprana, o bien, unos días después del inicio del cuadro. Por ello, es preferible realizar la técnica de manera tardía para evitar complicaciones y reducir la mortalidad.

En caso de aparición de quistes, estos se deben drenar. Actualmente, el drenaje se realiza de manera percutánea, con técnicas de radiología intervencionista. Esto constituye una parte importante del tratamiento de la pancreatitis, a nivel quirúrgico.

Resección quirúrgica del páncreas

En el tratamiento de la pancreatitis, esta se destina únicamente a los casos más graves, con 7 o más criterios de Ranson. La resección quirúrgica se debe realizar en centros especializados. Consiste en la resección parcial del páncreas (pancreatectomía subtotal) y de la zona necrótica (necrosectomía).

María José

Estudiante de 5º de Medicina y Alumna Interna del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca. Con la nariz siempre metida en averiguar cómo y por qué ocurren las cosas.

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