Tratamiento de la silicosis

El tratamiento de la silicosis está dirigido a tratar sus síntomas más caracteríscos ya que no existe tratamiento eficaz que cure la enfermedad.

Hoy en día no existe un tratamiento de la silicosis capaz de erradicar dicha enfermedad. Por esta razón, la primera medida que se debe llevar a cabo es alejarse del agente causal.

A lo largo de los años se han llevado a cabo diversos estudios con el objetivo de encontrar un tratamiento de la silicosis eficaz. En este sentido, se depositó mucha confianza en el polímero polivinil-piridin-N-óxido, el cual era capaz de proteger los pulmones en animales de experimentación; sin embargo, nunca se probó su eficacia e inocuidad en seres humanos.

También se ha trabajado con un alcaloide de la bis-benzil-isoquinolina, la tetrandrina. Este compuesto demostró su utilidad in vivo reduciendo la fibrosis y disminuyendo la síntesis del colágeno pulmonar en animales de experimentación que se encontraban expuestos a sílice. Al igual, que el polímero anterior no se tuvo evidencia de su eficacia en humanos y tampoco se encuentra disponible.

Otros tratamientos que se han estudiado (sin demostrar eficacia) fueron:

  • Uso de glucocorticoides. Aunque en algunos pacientes con silicosis aguda o acelerada experimentan mejoría con ellos.
  • Inmunomuduladores o inmunosupresores.
  • Lavado broncoalveolar.
  • Inhalación de aluminio.

A pesar de que no se pueda frenar la enfermedad, se realiza un tratamiento sintomático, que consiste en lo siguiente:

  • Administración de antibióticos para el tratamiento de las infecciones respiratorias.
  • Administración de broncodilatadores.
  • Transplante de pulmón.
  • Oxigenoterapia.
  • Otras medidas.

Broncodilatadores

Broncodilatadores

Los broncodilatadoes inhalados son fármacos que se administran mediante un dispositivo que libera una dosis concreta y suficiente en las vías respiratorias con el objetivo de reducir la obstrucción y el broncoespasmo característico de la silicosis.

Estos preparados están compuestos por fármacos anticolinérgicos y B-adrenérgicos, capaces de relajar los músculos en torno a los bronquios. Los broncodilataroes anticolinérgicos más utilizados son:

  • Bromuro de ipratropio. Se administra 4 veces al día.
  • Bromuro de tiotropio. 1 vez/día.

En cuanto a lo referido a los B-adrenérgicos, éstos presentan un efecto inmediato. El más conocido es el salbutamol, que alivia la sensación de ahogo más rápido que los fármacos anticolinérgicos y por esta razón puede ser más eficaz durante la crisis. Otros B-adrenérgicos, esta vez de acción prolongada, son:

  • Formoterol. Se administra cada 12h.
  • Salmeterol. Se administra cada 12h.
  • Indacaterol. Se adminsitra 1 vez/día.

Estos fármacos de acción prolongada son útiles para el alivio prolongado de los síntomas, especialmente de noche, pero no deben usarse para tratar los síntomas.

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Antibióticos

Los antibióticos son utilizados en el tratamiento de la silicosis cuando esta cursa con una infección, ya sea bacteriana o por tuberculosis. El desarrollo de la tuberculosis en personas que padecen de silicosis es una complicación frecuente y grave, por lo que a estos pacientes se les recomienda que se les haga la prueba de detección de la tuberculosis.

En estos casos en los que la silicosis cursa con tuberculosis, se debería considerar el apoyo de un neumólogo o un infectólogo. De no ser posible, se suele aplicar la combinación de los antibióticos isoniazida y rinfampicina junto con etambutol o pirazinamida.

La terapia antituberculosa puede ser guiada con estudios de sensibilidad y, como en toda tuberculosis, vigilar el tratamiento para evitar su interrupción

Los pacientes silicosos que son positivos frente a la prueba de la tuberculosis pero sin evidencias clínicas o bacteriológicas, deberían ser tratados previamente con isoniazida oral mínimo por un año. La misma indicación es válida para el paciente silicoso que por algún motivo recibe glucocorticoides además de recibir la vacuna frente neumococo e influenza para su prevención.

Oxigenoterapia y cirugía

Oxígeno

La oxigenoterapia es una técnica que consiste en administrar, al paciente al cual se lo han prescrito, oxígeno en elevadas concentraciones con el fin de prevenir o tratar una situación de hipoxia (falta de oxígeno) y la insuficiencia respiratoria desarrollada por la enfermedad.

Para conseguir suministrar el aporte de oxígeno a los tejidos, se utiliza como medio de transporte la hemoglobina, que es una proteína de la sangre que es capaz de captar el oxígeno y transportarlo por todo el cuerpo. Existen dos tipo de oxigenoterapia:

  • La oxigenoterapia normobárica. Se administra el oxígeno en diferentes concentraciones mediante cánulas nasales o mascarillas.
  • La oxigenoterapia hiperbárica. Consiste en la administración de oxígeno a su máxima concentración mediante un casco o una mascarilla. En esta situación el paciente debe estar en una cámara hiperbárica.

El transplante de pulmón en el tratamiento de la silicosis es el último rescurso utilizado como puede ser en el caso de pacientes silicosos jóvenes que se encuentran en fase terminal.

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Otras medidas en el tratamiento de la silicosis

No Fumar

A parte de toda la terapia farmacológica, también se recomienda que se lleven a cabo otras medidas para mejorar la calidad de vida en estos pacientes, como pueden ser la intervención nutricional o apoyo psicológico (si lo amerita).

Con estas medidas buscamos que el paciente reciba las recomendaciones necesarias para que consiga alejarse del hábito tabáquico si es fumador, sentirse apoyado por la familia y el grupo de salud para el cumplimiento del tratamiento y la realización de ejercicio físico.

María Vijande

Estudiante de Farmacia y curiosa a tiempo completo. Lectora, música y deportista a tiempo parcial. Y ya, que definir es limitar!

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