Tratamiento del enfisema pulmonar

Dejar de fumar ralentiza enormemente el deterioro pulmonar asociado al enfisema.

El enfisema pulmonar es una afección que se caracteriza por el progresivo deterioro de los pulmones y con ello un aumento en la dificultad para respirar. Pertenece a un conjunto de enfermedades conocidas como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

A medida que se agrava, las paredes internas de los alvéolos se rompen, volviéndose ineficientes para realizar el intercambio de gases. Esto conduce a una disminución del oxígeno que llega al torrente sanguíneo. El enfisema también destruye las fibras elásticas que mantienen abiertas las vías respiratorias que conducen a los alvéolos. Esto provoca que estas vías se colapsen cuando se exhala, por lo que el aire no puede salir de los pulmones y no queda espacio para que entre el aire fresco, rico en oxígeno.

Tratamientos médicos para el enfisema

El tratamiento para el enfisema depende de la gravedad del mismo. El médico puede optar por aconsejarle medidas preventivas con objeto de minimizar la progresión de la enfermedad; centrarse en el tratamiento sintomático o incluso recurrir a la cirugía.

Deje de fumar

Dejar-de-fumar

Aunque no es estrictamente un tratamiento, la mayoría de los médicos lo recomiendan a los pacientes que padecen problemas pulmonares. Dejar de fumar puede detener la progresión de la enfermedad y debería mejorar la función de los pulmones en cierta medida.

Deshacerse de este hábito puede devolver a los pulmones las condiciones necesarias para que vuelvan a funcionar correctamente. Un médico puede ayudarle a dejar de fumar recetándole algunos medicamentos orientados a tratar adicciones o incluso recomendándole grupos de apoyo.

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Medicamentos broncodilatadores

Estos medicamentos están orientados a dilatar las vías respiratorias para facilitar el intercambio de gases. Generalmente son los primeros que el médico recetará en caso de enfisema pulmonar. En los casos más leves, se recomienda utilizar el broncodilatador solo cuando sea necesario. Algunos ejemplos de broncodilatadores son:

  • Albuterol. Es el broncodilatador más común en casos leves. Actúa rápidamente y una dosis generalmente proporciona alivio durante 4-6 horas.
  • Bromuro de ipratropio. También es utilizado en los casos de menor gravedad. Es similar al albuterol y está disponible tanto en versión inhalador como en versión nebulizador. La diferencia con respecto al anterior es que este fármaco se suele administrar en intervalos programados, a diferencia del albuterol, que únicamente se utiliza cuando es necesario.
  • Tiotropio. Se trata de una forma de ipratropio de acción prolongada. Este fármaco ha dado muy buenos resultados, disminuyendo la frecuencia de las hospitalizaciones en pacientes con EPOC.

Medicamentos esteroides

Medicamentos esteroides

Son fármacos orientados a disminuir la inflamación existente en los casos de enfisema más graves. Pueden administrarse por vía oral o a través de un inhalador. Evitan la sobreactuación del sistema inmune en las zonas afectadas por enfisema, sin embargo, han de recetarse combinados con otros medicamentos que faciliten el proceso respiratorio. Además, no todas las personas responderán a la terapia con esteroides.

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Antibióticos

Estos medicamentos a menudo se recetan para personas con  mayor dificultad para respirar, incluso cuando no se observan evidencias de infección en el pulmón. Las personas tratadas con antibióticos tienden a tener crisis respiratorias más cortas.

Se sospecha que las infecciones puedes desempeñar un grave papel ante un ataque agudo de enfisema, incluso antes de que empeoren a neumonía o bronquitis crónica. Hasta ahora, los datos sugieren que cuando los pacientes con EPOC tienen un empeoramiento repentino de los síntomas de tos y dificultad para respirar el uso breve e inmediato de esteroides y antibióticos puede reducir las hospitalizaciones.

Oxígeno

Oxígeno

Si tiene dificultad para respirar y acude al servicio de urgencias de un hospital, lo más seguro es que le administren oxígeno. En los casos más graves, es probable que se requiera intubar al paciente. Además, algunos médicos prescriben máquinas de oxígeno para que el paciente la tenga en su propia casa y la utilice cuando vaya a dormir o cuando tenga una crisis respiratoria.

Cirugía de reducción de volumen pulmonar

Aunque parezca no tener mucho sentido, la reducción del tamaño del pulmón puede facilitar la respiración. Es importante recordar que el enfisema causa una expansión anormal de la pared torácica, lo que disminuye la eficiencia de la respiración

Esta cirugía solo es efectiva si están implicados ambos lóbulos superiores de los pulmones. La extracción del lóbulo involucrado permite una mejor expansión de la porción inferior de los pulmones, mejorando enormemente la calidad de vida del paciente.

Trasplante de pulmón

Trasplante de pulmón

Esta opción solo es considerable en los casos más graves y avanzados. El trasplante de uno o ambos pulmones puede hacer desaparecer la enfermedad prácticamente por completo, sin embargo, conlleva una serie de contras que hay que considerar.

Las personas que se someten a un trasplante deberán tomar medicamentos inmunosupresores durante toda su vida para evitar el rechazo del trasplante. Además, no todos los pacientes son válidos para un trasplante, y aquellos que lo son están limitados por la escasez de órganos disponibles.

Rehabilitación pulmonar

La rehabilitación pulmonar es probablemente la terapia más efectiva para pacientes de EPOC con enfisema. El ejercicio físico gradual, las técnicas adecuadas de respiración e informar y educar al paciente sobre su enfermedad mejora la calidad de vida y disminuye las hospitalizaciones.

Pronóstico de la enfermedad

Similar a muchas enfermedades crónicas, el pronóstico se ve afectado por muchas variables. No hay cura, pero existen métodos efectivos de tratamiento que pueden retrasar la progresión de la enfermedad y permitir una vida normal. El diagnóstico de enfisema no es una sentencia de muerte. Dejar de fumar es el primer paso que ha de tomar el paciente. Las visitas regulares a su médico, seguir sus consejos y tomar los medicamentos recetados también es de vital importancia.

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