Tratamiento de la fisura anal

La fisura anal es una enfermedad muy común caracterizada por el desgarramiento de la mucosa que recubre el ano, que produce mucho dolor al paciente.

Por norma general, la fisura anal se refiere al desgarramiento reducido que tiene lugar en la mucosa anal. Asimismo, la mucosa es un tejido fino y húmedo por lo que las roturas son un problema frecuente. A menudo aparecen en bebés y en niños pequeños. Sin embargo, esta alteración puede desarrollarse a cualquier edad.

Por otra parte podemos situar este problema en el tramo final del intestino grueso, en el ano. Este orificio comunica el medio externo al paciente con el recto, parte inferior del intestino. Normalmente la afección tiene lugar en la parte posterior o externa del ano.

Tipos de fisura anal

De acuerdo a diversos factores variables dentro de este trastorno, podemos distinguir por ejemplo entre:

  • Fisura anal aguda o crónica. Para ello, se revisa la duración, localización y si la fisura anal es recurrente (aparece con frecuencia). Si la alteración presenta una duración inferior a seis semanas y no se ha desarrollado en los últimos años, es aguda. Por otra parte, si la fisura aparece con frecuencia y con una duración mayor, se clasifica como crónica.
  • Fisura anal primaria o secundaria. En el primer caso, la causa es mecánica (o física) o permanece desconocida. En el segundo caso, el problema presenta una enfermedad subyacente que provoca la fisura anal.

¿Cuáles son los síntomas de la fisura anal?

Con frecuencia, el paciente presenta una serie de señales que pueden ser relacionadas con este trastorno. Por ejemplo, entre los síntomas más comunes podemos destacar:

  • Dolor intenso durante y después de las evacuaciones intestinales. En algunos casos clínicos, las molestias han podido perdurar hasta horas después de la defecación.
  • Presencia de sangre en el área cercana al ano causada por la presencia de una hemorragia leve por el esfuerzo.
  • Sensación de picazón o irritación en torno a esta zona corporal.
  • Formación de grietas de tamaño reducido en la piel que rodea al ano. También es posible que se desarrolle en este área bultos de tamaño reducido.

Quizá te interese: Mitos y verdades sobre el sexo anal

¿Cuáles son las causas de la fisura anal?

Actualmente, los especialistas han sido capaces de identificar una serie de desencadenantes o factores de riesgo que provocan la fisura anal. De esta manera, entre las causas más usuales podemos citar:

  • Evacuación de heces duras o de gran tamaño.
  • Estreñimiento. El esfuerzo que el paciente realiza para intentar evacuar se traduce en una sobrecarga de los esfínteres. Se trata de los músculos encargados de aumentar y disminuir el diámetro del ano.
  • Diarrea crónica.
  • Parto reciente.
  • Enfermedades que afectan directamente a la región anorrectal (como la Enfermedad de Crohn).
  • Otras patologías como la tuberculosis, el VIH, etc.

¿Cuál es el tratamiento de la fisura anal?

Hoy en día, el equipo médico ha desarrollado nuevas técnicas a fin de calmar las molestias del paciente. También se recomiendan otras pautas para llevar a cabo en casa relacionadas con una serie de hábitos saludables. Sin embargo, en los casos clínicos más graves es posible que el sujeto deba someterse a una cirugía.

Así, la intervención quirúrgica se aplica para solucionar las complicaciones. De esta manera, podemos distinguir entre:

Pautas para adaptar el estilo de vida del paciente

Por norma general, las fisuras anales suelen curarse solas en unos días o semanas. Por ejemplo, los especialistas recomiendan una dieta rica en fibra y el consumo abundante de líquidos.

Así, las heces se vuelven más blandas y se reducen las molestias durante la evacuación intestinal. También se recomienda la toma de baños con agua caliente durante unos minutos cada día. La relajación resultante ayuda a descargar los esfínteres acelerando la sanación.

Descubre: Las fibras vegetales y sus beneficios en la alimentación

Tratamientos que no incluyen cirugía

Entre los compuestos más utilizados encontramos, por ejemplo:

  • Cremas anestésicas locales. Actúan aliviando el dolor en la zona afectada.
  • Inyección de botox (toxina botulínica de tipo A) para paralizar y relajar el esfínter del ano.
  • Nitroglicerina de uso externo. Se trata de un compuesto que es capaz de aumentar el flujo de sangre a la fisura. Provoca la relajación del esfínter y aumenta la velocidad de cicatrización del tejido.

Procedimientos quirúrgicos

Normalmente los expertos llevan a cabo un esfinterotomía lateral interna o ELI. En ella, se extrae una porción reducida del músculo problemático (esfínter anal). De esta manera, las molestias disminuyen su intensidad progresivamente y se fomenta la regeneración.

  • Abdelnaby A, Downs JM. Diseases of the anorectum. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds. Sleisenger and Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. 10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 129.
  • Kliegman RM, Stanton BF, St. Geme JW, Schor NF. Surgical conditions of anus and rectum. In: Kliegman RM, Stanton BF, St. Geme JW, Schor NF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 20th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 344.
  • Merchea A, Larson DW. Anus. In: Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 20th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 52.
  • Zaghiyan, K. N., & Fleshner, P. (2011). Anal fissure. Clinics in Colon and Rectal Surgery. https://doi.org/10.1055/s-0031-1272820