¿En qué consiste el tratamiento de la gastritis?

Alicia Romero · 15 julio, 2018
La gastritis es una enfermedad que en ocasiones puede llegar a ser crónica debido a la adopción de malos hábitos, como el consumo sistemático de analgésicos.

Se denomina gastritis a la inflamación de la mucosa que recubre este órgano. El tratamiento de la gastritis es curativo, con distintas líneas y tipos de tratamiento:

  • Tratamiento sintomático general, para aliviar los síntomas.
  • Tratamiento específico o etiológico, distinto según el proceso desencadenante de la gastritis. Así, vamos a exponer a continuación:
    • Tratamiento de la gastritis por AINEs
    • Tratamiento de la gastritis por Helicobacter Pylori
    • Tratamiento de la gastritis por estrés
    • Tratamiento de la gastritis por hipertensión portal

En los casos de gastritis hemorrágicas, como la gastritis por AINEs o por estrés, puede ser necesario tratamiento endoscópico y quirúrgico.

Tratamiento sintomático de la gastritis

Ante la sospecha de gastritis, mientras se lleva a cabo la confirmación, están indicadas medidas terapéuticas que alivien los síntomas del paciente. Independientemente de la etiología específica de la enfermedad, estas pautas suelen formar parte del tratamiento de todos los pacientes con gastritis. Estas medidas consisten en:

  • Dieta sin sustancias irritantes. Hay que evitar tomar comidas copiosas, picantes, así como alimentos y bebidas agresivas para la mucosa gástrica como son el café, los productos lácteos y el alcohol.
  • Fármacos que protejan a la mucosa gástrica:
    • Antiácidos orales.
    • Antagonistas de receptores H2, que disminuyen la secreción gástrica, como la rinatidina.
    • Inhibidores de la bomba de protones, el fármaco representante de este grupo es el omeprazol. Constituyen el grupo de medicamentos más utilizado en las gastritis, evitando un pH excesivamente ácido en el estómago, evitando posibles complicaciones como son las hemorragias gástricas y las úlceras gastroduodenales.
    • Se pueden añadir gastrocinéticos (metoclopramida, domperidona y similares) si hay evidencias de trastornos de la motilidad gástrica.

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Tratamiento específico de la gastritis

Para comenzar este tratamiento es necesario confirmar la causa de la gastritis, ya que será distinto según el mecanismo lesivo que la esté originando.

Gastritis por AINEs

Los síntomas suelen mejorar al retirar el medicamento. En caso de que no se pueda retirar el AINE, se intenta reducir la dosis y administrarlo junto con alimentos.

Si persisten los síntomas hay que confirmar la etiología mediante un estudio endoscópico e histológico. En caso de confirmarse se pasa a un tratamiento sintomático basado en sucralfato antes de las comidas y al acostarse, misoprostol (análogo de prostaglandinas) o cualquiera de los fármacos protectores de la mucosa gástrica mencionados anteriormente.

Gastritis asociada a Helicobacter pylori 

En estos casos el tratamiento se dirige a la eliminación de Helicobacter pyloriExisten distintas líneas de tratamiento, la más utilizada es el esquema triple: inhibidor de la bomba de protones (omeprazol), claritromicina y amoxicilina durante 4 semanas.

Una vez completado el tratamiento es necesario una confirmación de la eliminación, si no se ha conseguido se añaden otros fármacos (como las sales de bismuto) buscando la línea de tratamiento adecuada.

Gastritis por estrés

Este tipo de gastritis se da principalmente en pacientes hospitalizados graves (politraumatismos, infecciones severas, quemaduras graves) por lo que el tratamiento principal consiste en mejorar la patología subyacente y estabilizar al paciente.

Una vez que el pacientes está estable, se emplean medidas generales para las hemorragias digestivas (más adelante) y fármacos protectores de la mucosa gástrica (sucralfato, inhibidores de la bomba de protones o antagonistas de receptores H2).

Gastritis por hipertensión portal

La gastritis puede ser derivada de un cuadro de hipertensión portal. En estos casos el tratamiento de elección son beta-bloqueantes que disminuyan la presión de la vena porta como en propanolol o en nadolol. Al mejorar la hipertensión, mejorará el cuadro de gastritis. En casos graves (hemorragia gástrica), el tratamiento puede ser quirúrgico, empleando técnicas de descompresión portal.

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Tratamiento de gastritis hemorrágicas

Algunas gastritis agudas debutan como una hemorragia digestiva, en estos casos el primer paso a seguir es estabilizar al paciente (control de la hipovolemia, tensión arterial y constantes) y controlar la hemorragia. Para el control de la hemorragia debe hacerse una endoscopia dentro de las primeras 24 horas para valorar el riesgo de resangrado.

Si el riesgo de resangrado es bajo, con la estabilización del paciente y el tratamiento sintomático es suficiente. Si el riesgo de resangrado es alto se realizan técnicas de hemostasia endoscópica:

  • Técnicas de inyección de adrenalina, esclerosantes o pegamentos.
  • Técnicas térmicas, con láser o gas de argón; o de contacto, con electrocoagulación.
  • Técnicas mecánicas basadas en la ligadura con bandas o hemoclips (fijar bordes de la hemorragia para evitar el resangrado)
  • Hemospray, preparado en polvo que forma una película que activa la coagulación.

Si las técnicas de hemostasia endoscópica no consiguen frenar la hemorragia, hay que recurrir a métodos quirúrgicos más agresivos como las resecciones. Dada su alta mortalidad son la última línea de tratamiento. Existen otras causas de gastritis, como son las infecciones, los tóxicos, agresiones térmicas, trastornos del sistema inmune. En cada caso, hay que buscar la etiología y prescribir un tratamiento específico.

En casos asintomáticos e inespecíficos muchas veces no es necesario tratamiento médico etiológico, siendo suficiente con modificaciones dietéticas y tratamiento sintomático.

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