Tratamiento para la amigdalitis aguda

Síntomas como el dolor de garganta y la fiebre pueden ser indicios de una inflamación de las amígdalas. ¿Cuáles son los caminos a seguir para tratar esta afección tan frecuente?

Para tratar la amigdalitis aguda, la solución a la que se suele recurrir es el uso de penicilina. En la mayoría de los casos, este medicamento erradica la bacteria por completo, sin necesidad de otro fármaco. No obstante, puede haber excepciones que requieran de otras medidas.

¿Qué es la amigdalitis aguda?

La amigdalitis es un proceso agudo febril con inflamación del área faringoamigdalar. La afección se localiza en las amígdalas palatinas y otras formaciones linfoides de la bucofaringe. Entre las bacterias más importantes que causan la amigdalitis aguda, está el estreptococo beta hemolítico grupo A (EbhGA).

En términos coloquiales, se conoce a esta enfermedad con el nombre de anginas. Afecta directamente la flora bacteriana bucal e indirectamente otras infecciones del organismo. Cualquier persona es susceptible a padecerla; sin embargo, es muy frecuente en niños mayores de 3 años y adultos mayores.

Esta afección se presenta de manera repentina después de un período de incubación de 2 a 4 días. El dolor puede llegar hasta el área del oído y provocar molestias en la nuca. Por esta incomodidad, mover el cuello resulta todo un problema.

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Síntomas

Remedio para el dolor de garganta

Generalmente, un cuadro de amigdalitis aguda está acompañado de estos síntomas:

  • Fiebre.
  • Inapetencia.
  • Malestar general.
  • Dolor de garganta.
  • Escurrimiento nasal.
  • Amígdalas inflamadas.
  • Letargia; es la pérdida temporal y completa de la sensibilidad y del movimiento por una causa fisiológica aún no identificada.

Diagnóstico de la amigdalitis

Para poder determinar si la bacteria EBhGA está en el organismo, se requiere un cultivo de exudado de fauces. Este se realiza con base en la edad del paciente, los signos, los síntomas y la condición climática; la epidemiología familiar también es importante para confirmar la infección.

La prueba, que presenta una eficacia del 99%, permite identificar el carbohidrato de la pared celular del EbhGA de la amígdala y la pared posterior de la faringe. También se puede hacer un examen serológico para determinar la presencia de anticuerpos y de ese agente patógeno en especial.

De acuerdo a la doctora María Estela García Díaz, de la Secretaría de Salud de México, es conveniente distinguir una infección verdadera de la faringe y el enrojecimiento faríngeo que se produce en un resfriado de vías respiratorias altas, debido a que el tratamiento es distinto.

En ese sentido, añade la profesional, las causas que condicionan la faringitis aguda son los cambios bruscos de temperatura a finales del otoño y principios del invierno.

Tratamiento médico para la amigdalitis aguda

Antibióticos

Amoxicilina

El tratamiento antibiótico para la amigdalitis consiste en el uso de la penicilina y la amoxicilina. En algunos casos, se administra la penicilina G benzatina por vía intramuscular profunda en dosis única; además de ser dolorosa, esta alternativa no se recomienda a menos que se presenten vómitos o el tratamiento vía oral no funcione.

Asimismo, según la fundamentación del doctor Hijano Bandera, las cefalosporinas por vía oral y los macrólidos no deben utilizarse como antibióticos de primera elección, salvo el cefadroxilo, en caso de antecedentes de alergia retardada a betalactámicos.

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Colutorios

Los colutorios son soluciones acuosas que actúan sobre las mucosas de la zona oral y de la gargantaEl proceso de curación consiste en realizar enjuagues, en los que hay que mantener la boca abierta sin tragar saliva.

Por ningún motivo está justificado beber los excipientes que encontramos en su preparación. Sus compuestos más comunes son agua, etanol, humectantes y aromatizantes. Habitualmente, cuentan con las siguientes propiedades:

  • Antisépticos: Ciertos colutorios cumplen la función de prevenir infecciones, dado que eliminan las bacterias presentes en los tejidos.
  • Anestesia local: Estos disminuyen el dolor y la sensibilidad en la lengua y garganta. Algunos ejemplos son la lidocaína, benzocaína y tetracaína.
  • Descongestionantes y expectorantes: Los más frecuentes son el alcanfor, clorofila, gomenol, mentol, terpineol, esencia de pino, eucalipto.

Tratamiento sintomático

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En última instancia, para tratar la amigdalitis aguda se pueden tomar medidas que apunten a paliar los síntomas:

  • Tomar medidas higiénicas: Usar de pañuelos desechables, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, lavarse las manos después de toser en ellas para evitar el contagio y también si se deben manipular alimentos.
  • Ingerir solo alimentos de consistencia blanda y aumentar la ingesta de líquidos: Evitar el consumo de zumos cítricos porque son muy ácidos e irritan la mucosa inflamada, eliminar el alcohol y el tabaco de la dieta, no beber ni comer comidas picantes.
  • No se recomienda la automedicación.
  • Mantener la ventilación en el hogar.

Finalmente, cabe mencionar que si el dolor persiste, es necesario solicitar asistencia médica. En esos casos, posiblemente se requieran medicamentos analgésicos, antipiréticos y antinflamatorios, como el ácido acetil salicílico.

  • Gloria Estela García Díaz. Diagnóstico y Tratamiento de Faringoamigdalitis Aguda. México: IMSS, 2009.
  • Sandra Carrera Fernández . Faringoamigdalitis aguda de etiología bacteriana. Buenos Aires: Otorrinolaringóloga. OIR, 2014.