Tratamiento de la dispepsia

06 Agosto, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La dispepsia tiene cierta relación con los hábitos alimenticios, de allí que parte de las medidas para tratar este problema incluya la mejora de dichos hábitos.
 

También conocida como indigestión o ardor de estómago, la dispepsia viene a ser un tipo de malestar recurrente que se experimenta en la parte superior del abdomen, específicamente en el hemiabdomen. Puede experimentarse por diversos motivos, dentro de los cuales se puede mencionar la gastritis y los trastornos de motilidad, por ejemplo.

Es importante aclarar que la dispepsia no es una enfermedad como tal, sino de un conjunto de molestias.

Cualquier persona puede experimentarla eventualmente en algún momento de su vida. Sin embargo, quienes tienen brotes frecuentes ven afectada su calidad de vida. Veamos más al respecto a continuación.

Síntomas de la dispepsia

Como ya se mencionó, el síntoma principal suele ser el dolor en la parte superior del abdomen. Sin embargo, es posible que este esté acompañado por otros síntomas, tales como:

  • Hinchazón.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Ardor y distensión en la parte superior del estómago.
  • Sensación molesta de saciedad (antes de empezar a comer o después).

Los síntomas tienden a presentarse de forma episódica, es decir, no se manifiestan todo el tiempo.

Anteriormente, los médicos solían considerar como síntomas de dispepsia: la acidez estomacal y el líquido de sabor amargo que llegaba a la parte posterior de la garganta. Sin embargo, ahora se consideran características del reflujo gastroesofágico.

Dispepsia recurrente

Dispepsia
 

La mayoría de los casos de dispepsia recurrente se deben a:

  • Dispepsia no ulcerosa o dispepsia funcional. No se conoce la causa de este tipo de dispepsia. Aproximadamente 6 de cada 10 personas que tienen brotes recurrentes tienen dispepsia no ulcerosa. La causa no está clara, aunque la infección con una bacteria llamada Helicobacter pylori puede explicar algunos casos.
  • Úlceras duodenales y gástricas. Una úlcera ocurre cuando el revestimiento del aparato digestivo se daña y el tejido subyacente queda expuesto. Estas a veces se llaman úlceras pépticas.
  • Duodenitis y gastritis (inflamación del duodeno y del estómago).
  • Reflujo ácido. Ocurre cuando algo de ácido se filtra hacia el esófago desde el estómago. El reflujo ácido puede causar esofagitis (inflamación del revestimiento del esófago). El término general Enfermedad de Reflujo Gastroesofágico (ERGE) significa reflujo ácido, con o sin esofagitis.
  • Hernia de hiato. Esto ocurre cuando la parte superior del estómago empuja hacia arriba en el pecho inferior debido a un defecto en el diafragma. Una hernia de hiato suele causar ERGE.
  • Medicación. Algunos medicamentos pueden causar dispepsia como efecto secundario.

Cuidado con los antiinflamatorios

Los antiinflamatorios son los agentes causales más comunes. Son medicamentos que muchas personas toman para la artritis, dolores musculares, esguinces, dolores menstruales, etc.

Destacan la aspirina, el ibuprofeno y el diclofenaco. Los medicamentos antiinflamatorios a veces afectan el revestimiento del estómago y permiten que el ácido cause inflamación y úlceras.

 

Te puede interesar: Enfermedades que podrían esconderse detrás de la indigestión

Tratamiento de la dispepsia

Qué se hace normalmente si desarrolla dispepsia

Es probable que su médico realice una evaluación inicial de los síntomas y examine su abdomen. Su médico querrá revisar cualquier medicamento que haya tomado para descartar esa posible causa.

Después de la evaluación inicial, el médico puede sugerir:

  • Antiácidos. Son líquidos alcalinos o tabletas que pueden neutralizar el ácido del estómago. Una dosis puede dar un alivio rápido. Si tiene ataques leves o infrecuentes de dispepsia, los antiácidos son la mejor solución.
  • Un cambio de medicación. En caso de que el médico haya determinado que la causa es la medicación.
  • Medicación supresora de ácido. Existen dos grupos de medicamentos que reducen el ácido estomacal: inhibidores de la bomba de protones (IBP) y antagonistas del receptor H2. Trabajan de diferentes maneras para bloquear la fabricación de ácido gástrico por parte de las glándulas estomacales. Un IBP (como omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol o esomeprazol), en general, es mejor y se prueban primero. Los antagonistas del receptor H2 incluyen: cimetidina, famotidina, nizatidina y ranitidina.
 

Ver también: 10 síntomas raros del reflujo ácido

Cambios en el estilo de vida

Ejercicio para la dispepsia

Cuando la dispepsia se manifiesta a través de síntomas leves e infrecuentes, es posible que con algunos cambios en el estilo de vida desaparezcan las molestias. 

En lo que respecta a la dieta, se suele recomendar reducir el consumo de alimentos grasos, picantes y chocolate. Por otra parte, se ha de reducir el consumo de cafeína y alcohol.

Una dieta rica en fibra es una buena forma de controlar la salud digestiva. Tiene el efecto de limpiar el intestino y hacer que la digestión sea un proceso más suave y limpio.

Las frutas, nueces, legumbres y alimentos integrales están repletos de fibra y son una excelente opción para proteger contra la indigestión. Además, muchos yogures y cereales también han sido fortificados con fibra.

Por otro lado, el consumo de cuatro o cinco comidas más pequeñas en un día en comparación con tres más grandes también puede ayudar al sistema digestivo. Son pequeños cambios que pueden marcar la diferencia.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que un buen descanso nocturno (dormir más de 7 horas seguidas), ejercitarse a diario (durante al menos 30 minutos) y dejar de fumar serán cambios que también pueden beneficiar a la salud y, por ende, potenciar el bienestar.

 

  • Thomas, P. D. (2014). Dyspepsia. In Acute Medicine: A Symptom-Based Approach. https://doi.org/10.1007/9781139600354.022
  • Talley, N. J., & Vakil, N. (2005). Guidelines for the management of dyspepsia. American Journal of Gastroenterology. https://doi.org/10.1111/j.1572-0241.2005.00225.x
  • Jebbink, H. J. A., Smout, A. J. P. M., & Berge-Henegouwen, G. P. V. (1993). Pathophysiology and treatment of functional dyspepsia. Scandinavian Journal of Gastroenterology. https://doi.org/10.3109/00365529309101568