Tratamiento natural y prevención del asma

Para evitar el exceso de mucosidad evitaremos los lácteos y procuraremos prescindir de los productos refinados, primando el consumo de alimentos integrales para subir nuestras defensas

El asma es una enfermedad crónica del aparato respiratorio que puede aparecer a cualquier edad. Hace que las vías respiratorias se inflamen y se estrechen, causando presión en el pecho, dificultad para respirar y tos, principalmente. La prevención del asma pasa por evitar aquello que desencadena las crisis.

Por ello, vamos a explicar cómo podemos afrontar el tratamiento y la prevención del asma. Lo haremos con la ayuda de una buena alimentación, unos cuantos consejos sencillos y algunos remedios naturales.

El significado emocional

Cuando sufrimos una enfermedad respiratoria crónica puede haber algún aspecto emocional del pasado, antiguo o reciente, que no ha sido tratado. Según la medicina tradicional china, los pulmones están relacionados con la tristeza. Esto puede ser una pista para descubrir cuál puede ser el motivo emocional.

En el asma, concretamente, la persona puede sentir una falta de correspondencia de afecto. O bien, en otros casos, sentirse asfixiado por alguna persona o situación. Eso no significa que la causa sea únicamente emocional, más bien ha sido el desencadenante.

Por eso, es importante descubrir cuál es el motivo que provoca el ataque de asma y tratarlo cuanto antes. Esto nos ayudará a notar una gran mejoría.

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Alimentación natural en la prevención del asma

Zumo de zanahoria para la prevención del asma

Una alimentación integral, libre de productos refinados y azúcar blanco nos ayuda a subir nuestras defensas y cuidar el sistema respiratorio. Durante las crisis asmáticas simplificaremos nuestra dieta a:

  • Frutas (también jugos, batidos, etc.): pomelo, limón, kiwi y frutos rojos. Evitaremos el jugo de naranja, sobre todo si es envasado.
  • Verduras (también caldos, cremas, etc.): ajo, cebolla, puerro, col, apio, zanahoria. Le añadiremos una pizca de cayena, que nos ayudará a abrir los bronquios.

Por otra parte, hay una serie de alimentos que conviene evitar. Entre ellos se pueden destacar los siguientes:

  • El pan, que causa humedad en nuestros pulmones. En su lugar podemos consumir pan dextrinado.
  • Los lácteos, que generan mucha mucosidad.
  • Procuraremos no abusar de la carne, ya que esta contiene histamina, la cual nos produce la reacción alérgica.
  • También deberemos evitar los aditivos (sobre todo E221 y E226) y sulfitos que contienen muchos alimentos. Deberemos revisar las etiquetas de los productos que compremos.

No nos olvidemos también de beber agua suficiente durante el día, separada de las comidas y especialmente en épocas de calor y durante esfuerzos físicos. El agua es una gran limpiadora que nos ayuda a arrastrar y eliminar toxinas que pueden ser dañinas para nuestro organismo.

Algunos desencadenantes del asma

Hemos señalado que es importante determinar qué provoca los ataques para facilitar la prevención del asma. Estos pueden ser algunos desencadenantes:

  • Algunos casos de asma, sobre todo en niños, pueden estar causados por parásitos intestinales.
  • Algunas vacunas también están relacionadas con la aparición del asma.
  • El estrés promueve la aparición y el empeoramiento del asma.

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Remedios eficaces en la prevención del asma

Hay suplementos naturales y plantas medicinales que ayudan a prevenir y mejorar las crisis asmáticas. Son, por ejemplo, la miel, el propóleo, el polen, la manzanilla, el regaliz, la vitamina C o la vitamina B12. No son los únicos.

Regaliz para prevenir el asma

Cataplasma de arcilla

Aplicaremos una vez al día una cataplasma de arcilla amasada con agua y unas gotas de aceite esencial puro de tomillo, eucalipto y orégano. Este tipo de cataplasma es preferible realizarlo en caliente. Alternaremos la cataplasma en el pecho y la espalda.

Dormir con la ventana abierta

En algunas ciudades es imposible dormir con la ventana abierta debido al ruido, pero aquellas personas que sí que puedan hacerlo podrán beneficiarse de las propiedades de dormir con un aire continuamente renovado. Más todavía si se vive en un entorno más natural.

Esto conviene hacerlo incluso en invierno y, evidentemente, en ese caso recomendamos usar las mantas que haga falta. Dormir sin ropa también ayuda a que el propio cuerpo genere más calor.

Hidroterapia

Con el agua podemos hacer la terapia más económica y sencilla. Para tonificar el sistema respiratorio aplicaremos chorros fríos directamente sobre los brazos y el torso. Lo haremos durante un minuto, al menos una vez al día. A a continuación secaremos bien la piel, frotando con la toalla para dar calor al cuerpo.

Aire limpio en casa

Es fundamental airear bien la casa y que el aire esté purificado, en su nivel justo de humedad. Especialmente para las personas que viven en ciudades contaminadas, es recomendable colocar plantas que ayuden a purificar el aire de la manera más natural, como potos, palmeras chinas o ficus.

También es recomendable encontrar el punto de humedad con la ayuda de humidificadores o deshumidificadores, según cuál sea nuestro problema a tratar.

Imágenes por cortesía de Food Thinkers y asimulator