Tratamiento para la brucelosis

Ana Quintana · 24 noviembre, 2017
La presencia de fiebre repentina sin razón aparente en personas con riesgo de infectarse puede ser una sospecha de que hay brucelosis.

El tratamiento para la brucelosis, al igual que otros, tiene en cuenta varios factores como: estado de salud actual del organismo, historial médico, efectos secundarios, entre otros afines. En ese sentido, es de suma importancia que el médico preescriba el conjunto de fármacos más apropiado para el paciente, cuya dosificación se mantenga monitoreada y acorde a la respuesta que pueda presentarse.

Antiguamente, a la brucelosis se le conocía como la fiebre de Malta o del Mediterráneo. La brucelosis es una de las enfermedades, que puede transmitirse de animales a humanos, más relevantes a nivel mundial. Este padecimiento ha sido controlado en los países desarrollados; sin embargo, se estima que hay 500 mil casos de brucelosis al año en el resto del mundo.

David Bruce fue quien identificó la Brucella, durante su estancia en la isla de Malta; cuando fue enviado por la Armada Real Británica. Guzmán Hernández afirma que esta es una bacteria asombrosamente virulenta.

Asimismo, Guzmán Hernández afirma lo siguiente: en animales de experimentación se ha reportado que su dosis mínima infectante, va desde 10 hasta 100 células, ya sea por vía aerosoles o por vía subcsutánea. Debido a su capacidad de formar fácilmente aerosoles, se encuentra en la lista de bacterias, que pueden ser utilizadas en bioterrorismo, y debido a ello, en algunos países está restringido trabajar con Brucella.

Formas de contagio

De qué manera se puede infectar el hombre

  • La bacteria puede adherirse a la persona por medio del contacto con animales infectados. Sobre todo si presenta heridas.
    • En los establos existe riesgo de contagio al remover los desechos de los animales puesto que estos generan microorganismos en el aire.
    • Los médicos veterinarios son más propensos a infectarse, ya que son ellos quienes se encargan de la vacunación de los animales infectados.
  • Consumo de derivados lácteos no pasteurizados (en particular los de origen caprino y bovino).

Síntomas

Existe la posibilidad de adquirir la bacteria y que los síntomas comiencen entre 1 y 6 semanas después. A continuación los más comunes:

  • Cólicos.
  • Cefalea. 
  • Lumbago.
  • Cansancio. 
  • Escalofríos.
  • Sudoración.
  • Dolor muscular.
  • Falta de apetito.
  • Fiebre hasta de 40º.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Inflamación en los ganglios linfáticos.

Diagnóstico

Tratamiento del Ébola fármacos en estudio

Para determinar si una persona está contagiada se llevan a cabo una serie de técnicas de aislamiento del microorganismo, o bien se aplican métodos de carácter inmunológico. Entre las pruebas sobresalen las siguientes:

  • Cultivo. Se realiza un cultivo de la médula ósea, en el que se obtiene una fase sólida y otra líquida para ser analizada.
  • Examen microscópico. Se analiza un crecimiento irregular que se observa en el cultivo.
  • Subcultivo y aspecto colonial. Obtención de cultivos secundarios que permiten analizar las líneas celulares de forma más detallada.
  • Reacción en cadena de polimerasa (PCR). Este consiste en la amplificación in vitro de un fragmento de ADN.

Por otro lado también se pueden realizar pruebas serológicas para identificar qué anticuerpos hay en la sangre y si está causando tal infección. Puede ser por medio de:

  • Aglutinación. Proceso por el cual las células que están en suspensión en un líquido se agrupan entre sí por reacción de un antígeno del cual son portadoras con el anticuerpo correspondiente.
  • Rosa de Bengala. Utiliza como antígeno una suspensión bacteriana a la que se ha añadido el colorante rosa de bengala, enfrentándola al suero sin diluir del enfermo. Proporciona una aproximación diagnóstica en pocos minutos con una sensibilidad y especificidad muy altas.
  • Seroglutinación en tubo. Este es una modificación de la seroaglutinación en la que se usa solución salina al 0,85% con 0,1M de 2-mercaptoetanol. 
  • Enzimoinmunoanálisis. Con estas técnicas podemos detectar la presencia de los anticuerpos específicos que seleccionemos (IgG, IgM o IgA), con unos valores excelentes de sensibilidad y especificidad. 
  • Inmunofluorescencia indirecta y fijación de complemento. Esta es una técnica de inmunomarcación que hace uso de anticuerpos unidos químicamente a una sustancia fluorescente para demostrar la presencia de una determinada molécula.

Ver también: ¿Cuándo se considera grave una temperatura corporal alta? 

Tratamiento para la brucelosis

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Cabe resaltar que el tratamiento para la brucelosis consiste en el uso de un conjunto de antibióticos; es decir, es necesario combinar los medicamentos pues uno solo no tiene la capacidad de erradicar por completo los agentes bacterianos. Hasta la fecha, el tratamiento para la brucelosis no cuenta con un único medicamento para eliminar la infección.

Por otra parte, es necesario saber que el tratamiento para la brucelosis debe mantenerse durante un tiempo considerable para evitar que el paciente sufra una recaída. La Organización Mundial de la Salud siguiere lo siguiente:

  • A. Una dosis de Tetraciclinas 500 mg en tabletas. Se sugiere tomarlas dos horas antes de los alimentos con 500 ml de agua, cada 6 horas por 6 semanas. Combinarlo con Estreptomicina 1 g IM cada 24 horas por 21 días. Sin embargo, los pacientes con problemas de audición o equilibrio deben tomar precauciones y avisar a su médico.
  • B. Rifampicina 300 mg en tabletas cada 8 horas por 21 días. Este medicamento disminuye los efectos de los anticoagulantes y anticonceptivos.
  • C. Trimetoprim con sulfametoxazol 320 mg por día , 2 tabletas cada 12 horas por 21 días. Combinado con Doxiciclina 200 mg en tabletas cada 24 horas por 6 semanas. No debe ingerirse con productos lácteos.

Es importante mencionar que en los últimos cinco años han surgido estudios que involucran la administración de nuevos antibióticos como la tigecilina, azitromicina o gentamicina encapsulada en liposomas, sin embargo se requieren más estudios en relación a estas nuevas alternativas para el tratamiento de la brucelosis.

–Vega López–

Referencias

César Augusto Vega López. Brucelosis. Una infección vigente. México: UNAM, 2008.

Rosa Lilia Guzmán-Hernández. Brucelosis: zoonosis de importancia. México: Instituto Politécnico Nacional, 2016.

Isaías Montes. Diagnóstico de la brucelosis. Enfermedades infecciosas y microbiología: Servicio de Microbiología.