Tratamiento y prevención de la epicondilitis

3 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
La epicondilitis o codo de tenista es una lesión bastante frecuente en practicantes de este deporte. Surge como consecuencia de movimientos repetitivos que fuerzan las articulaciones del codo y de la muñeca.

La epicondilitis o codo del tenista es una lesión que se desarrolla en la parte externa del codo. Esta zona concreta del codo se denomina epicóndilo.

Las causas que provocan esta lesión pueden ser por movimientos repetitivos en los que se realizan la extensión de la muñeca, por el estrés o por la supinación del antebrazo. Esta última se refiere al movimiento que realizamos para poner la palma de la mano boca arriba o boja abajo girando el codo.

Estos movimientos provocan pequeñas microrroturas de las fibras. También ocasionan una mala reparación de los tendones de los músculos que se originan en las región del epicóndilo.

Aunque normalmente se conoce como codo de tenista, no se restringe sólo a practicantes de este deporte. También puede darse en personas que realicen trabajos que impliquen movimientos repetidos como los que hemos descrito antes.

La epicondilitis presenta una máxima incidencia en personas de entre 34 y 54 años.

No obstante, no se ha demostrado diferencia alguna entre la frecuencia de aparición en hombres o en mujeres. Lo que sí es más frecuente es la afectación de la mano dominante.

¿Cómo podemos prevenir la epicondilitis?

Epicondilitis

A continuación veremos algunas medidas que se recomienda tomar para prevenir la epicondilitis.

  • Se debe reducir las actividades que estén causando dolor en la zona.
  • También se deben evitar aquellas actividades que agraven esa situación.
  • Otra recomendación es disminuir el tiempo o la intensidad de la actividad que puede lesionarte. Además, se debe incluir descansos durante la actividad y realizar estiramientos de la zona.
  • Utilizar una codera elástica, si vas a realizar actividades con sobrecarga excesiva sobre los tendones de la región del codo. 
  • Después de una actividad en la que se haya requerido sobreesfuerzo en la musculatura del codo, se debe aplicar hielo en la región del codo.
  • Otra medida es la de tratar de levantar los objetos con la palma de la mano hacia arriba. Esto es con el fin de no utilizar innecesariamente la musculatura del codo. Pues, en general, es más débil que la de la región palmar del antebrazo.

En el trabajo es recomendable también usar la postura correcta.

  • Colocar los brazos de tal manera que el codo y los músculos del brazo estén relajados y no se sobrecarguen innecesariamente.
  • Por ejemplo, en trabajos frente al ordenador, los brazos deben estar relajados. Asimismo, los antebrazos deben estar prácticamente en posición horizontal y apoyados en la mesa para reducir la tensión estática.
  • Las manos se deben desplazar por el teclado y no mantenerse en una posición fija porque esto fuerza una hiperextensión de los dedos que pone en tensión la musculatura del epicóndilo.

Ver también: articulación del codo

¿Y para tratarla?

Fármacos anti inflamatorios y/o analgésicos

El tratamiento de la epicondilitis suele ser eficaz en más del 90% de los pacientes a los que se aplica. Por otro lado, esta lesión limita la actividad que causa el dolor y para este síntoma se utilizan analgésicos.

De todas formas, es primordial suprimir la actividad causante del dolor. Es decir, hay que realizar un reposo adecuado.

Al reposo se le ha de sumar la fisioterapia y la electroterapia. Estas dos medidas son muy importantes para reducir el dolor y la inflamación de la lesión.

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También se puede realizar un automasaje con las siguientes características:

  • No debe durar más de 10 minutos y se debe realizar una vez cada 5, 6 o 7 días.
  • Se debe hacer siempre transverso a la dirección de las fibras musculares. Es decir, hacia arriba y hacia abajo del codo, no en horizontal.
  • Es relativamente intenso pero suave a la hora de realizar los movimientos. Puede ser doloroso, e incluso bastante, pero nunca un dolor insoportable.

En el caso de que la lesión no se reduzca, se pueden hacer infiltraciones de corticoides. O también, recurrir a la acupuntura como tratamiento alternativo.

En casos muy graves en los que ninguna solución cure la lesión, puede ser necesario recurrir a la cirugía.

Dolor en codo