Tratamiento y recomendaciones para combatir la rosácea

Para mejorar los síntomas de la rosácea es fundamental que cuidemos de nuestra alimentación así como de nuestros hábitos de vida. Se recomienda hacer ejercicio, dormir bien y evitar el estrés

La rosácea es una condición que afecta nuestra piel. En especial, a las personas que tienen tez muy blanca y son de ascendencia europea.

Por lo general, la sufren más las mujeres que los hombres y se manifiesta como un enrojecimiento en las mejillas, frente o nariz. En el siguiente artículo encontrarás más de un tratamiento natural para la rosácea.

Características de la rosácea

Como ya hemos dicho antes, la rosácea es una coloración en ciertas partes del rostro, pero también puede afectar el cuello o el pecho. En el caso de que también aparezca en el cuero cabelludo o las orejas puede deberse a otra enfermedad.

Otros síntomas de la rosácea son:

  • Eritema semipermanente.
  • Dilatación de los vasos sanguíneos superficiales (telangiectasia).
  • Pequeños granos circulares enrojecidos y pústulas.
  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Sensación de quemazón en la piel.
  • Ardor.
  • Picazón.
  • Nariz roja lobulada (rinofima).

Ver también: Soluciones útiles para la picazón en la piel

Rosácea

Puede presentarse en conjunto con el acné o la dermatitis seborreica y, por lo tanto, se puede tratar de manera similar. En algunas personas, la rosácea causa problemas emocionales como aislamiento, vergüenza, depresión, disminución de la calidad de vida o autoexclusión social.

Tipos de rosácea

  • Rosácea eritemato-telangiectática: No importa mucho el nombre, sino los síntomas. La tonalidad de la piel es de color rojo permanente, los vasos sanguíneos son visibles y hay picazón o ardor.
  • Rosácea papulopostular: La piel tiene una coloración rojiza permanente con brotes, granos que pueden llegar a tener pus y que duran hasta 4 días. Es muy fácil confundir este tipo de rosácea con el acné.
  • Rosácea fimatosa: Presenta enrojecimiento de la piel, engrosamiento de la nariz y la piel y nódulos con superficie irregular que van creciendo.
  • Rosácea ocular: Afecta los párpados, las orejas, las mejillas, la frente y la barbilla. Los vasos sanguíneos superficiales se hacen visibles. Además, los ojos están siempre secos, los párpados irritados y enrojecidos y se tiene la sensación de picazón y ardor constante.

¿Qué causa la rosácea?

  • Factores hereditarios.
  • Personas que se sonrojan con facilidad.
  • Pacientes con mucha sensibilidad en el sistema nervioso parasimpático.
  • Causas emocionales, inseguridad, baja autoestima, etc.

Tratamiento natural para la rosácea

Para empezar, si nos basamos en lo que dice la medicina tradicional, no existe ninguna enfermedad. Lo que hay es un organismo que se encuentra intoxicado y quiere curarse de algún modo. Por ello “lanza” lo malo por cierta zona o área. La rosácea, entonces, es un síntoma de algo que no funciona en el interior.

Por tanto, para poder devolverle al cuerpo su equilibrio natural y su salud necesitamos tres cosas: dieta, hábitos saludables y actitudes positivas frente a la vida.

Dieta

Para mejorar la rosácea es preciso que lleves una dieta de calidad. Para empezar, que consumas más cantidad de vegetales y frutas frescas, ambos antioxidantes y regeneradores celulares, además de repletos de nutrientes y vitaminas.

En tu alimentación no pueden faltar la zanahoria, el alga espirulina, el apio, la alfalfa y el tomate. Puedes mezclarlos todos juntos en un mismo batido o licuado.

Ajo y cebolla

Ajo para tratar la rosácea

La cebolla y el ajo tienen múltiples aplicaciones en la gastronomía y además son excelentes para tu salud. Cuentan con propiedades antioxidantes, antifungicidas, antibacterianas y depurativas.

Puedes consumir un diente de ajo disuelto en agua tibia antes de desayunar o antes de ir a dormir para recuperar la salud de tu piel. También lo puedes encontrar en cápsulas si lo prefieres.

Hidratación

No te olvides de beber dos litros de agua al día, ya que este líquido vital es el componente principal de la piel. Si la dermis está deshidratada por falta de agua (la cual también se consigue a través de los alimentos) se secará y resentirá más rápido. Por tanto, será más propensa a las enfermedades o afecciones.

Además de agua, también puedes tomar infusiones y jugos. Por ejemplo, consume té verde después de cada comida y un zumo de sábila o de tomate al día. 

Visita este artículo: Las mil y una propiedades del té verde

Hábitos de vida

Aloe vera para tratar la rosácea

  • Es bueno que duermas bien (entre 7 y 8 horas seguidas) para que las células de la piel se regeneren, se nutran y se purifiquen.
  • También debes hacer ejercicio entre dos y tres veces a la semana. De este modo podrás fomentar la correcta circulación y oxigenación de la piel. La dermis estará llena de nutrientes, liberarás el estrés y todo lo que pueda bajar tus defensas.
  • Por último, evita las bebidas alcohólicas, las bebidas muy azucaradas o irritantes, así como también el tabaco.

Otras costumbres saludables

  • Evita la exposición a los rayos UV sin usar factor de protección alto y pone en la piel rebanadas de tomate o gel de aloe vera tras estar al sol.
  • Usa jabones suaves sin perfumes.
  • Evita el estrés y la tensión.
  • No pases de lugares muy calurosos a otros muy fríos (y viceversa).
  • No consumas medicamentos sin que sean indicados por un médico.
  • Evita el uso de maquillajes, bases o cremas que tengan alcohol.
  • No te bañes con agua demasiado caliente y sécate siempre con una toalla suave.

Para acabar, para regular la acidez de la piel puedes utilizar arcilla verde entre dos y tres veces a la semana. Este elemento es regenerador celular y te ayuda a eliminar la piel muerta. Tras la aplicación de esta mascarilla, no olvides darte una crema humectante o gel de aloe vera.

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