Tratamiento y rehabilitación para pacientes con ciática

Es importante conocer qué está causando la compresión de la raíz nerviosa, origen de la ciática, para poder aplicar un tratamiento adecuado.

La ciática, o síndrome radicular ciático, es una patología que produce dolor y debilidad en las piernas y parte baja de la espalda. Es un trastorno frecuente en personas de mediana edad con un estilo de vida sedentario.

La columna vertebral está formada por un conjunto de vértebras, huesos pequeños unidos unos a otros por un tejido gelatinoso, los discos intervertebrales.

Entre las vértebras quedan espacios, por donde pasan las raíces nerviosas que salen de la médula espinal. La unión de estas raíces nerviosas forma los distintos nervios que llegan a los músculos, glándulas u otros lugares del organismo.

En la zona baja de la espalda salen las raíces nerviosas que forman el nervio ciático. Este es el nervio más grande y largo del organismo, participa en la movilidad y sensibilidad de la mayor parte de la pierna. En algunas ocasiones, las raíces que forman el nervio ciático (L4, L5 y S1) se comprimen, produciendo lo que se conoce como ciática.

La compresión de las raíces puede deberse a distintas causas. La principal son las hernias discales, los discos intervertebrales se alteran y se mueven invadiendo las raíces nerviosas. También puede deberse a tumores del entorno de la columna vertebral, artrosis en las vértebras o malformaciones, pero son menos frecuentes.

¿Cómo sé si tengo un síndrome radicular ciático?

dolor-lumbar

La compresión del nervio ciático produce dolor en la zona lumbar o lumbalgia; y otros síntomas derivados de la alteración de la función del nervio:

  • Dificultad para la movilidad de la pierna. En función de la raíz que se afecte, se alterarán unos movimientos u otros, ya que cada raíz controla un grupo de músculos determinado.
  • Alteración de la sensibilidad en la pierna, con una distribución que también depende de la raíz nerviosa comprimida.
  • Afectación de los reflejos. Los reflejos son respuestas automáticas frente a un estímulo. Si están afectados, los reflejos estarán disminuidos o ausentes. Los reflejos que se alteran en el síndrome radicular ciático son el rotuliano o el aquíleo (del tobillo).

Ver también: Ejercicios para fortalecer las lumbares

Tratamiento de los pacientes con ciática

Para recuperarse de un síndrome radicular lo primero que hay que hacer es tratar aquello que comprime a la raíz nerviosa.

Por ello hay que buscar la causa de esta patología. Después, en función de la evolución del cuadro puede necesitarse más o menos rehabilitación para fortalecer los músculos y evitar que pueda volver a repetirse.

Cuando la ciática se produce por una hernia discal, el tratamiento puede ser conservador. Los síntomas remiten después de unos días con analgésicos, como el ibuprofeno, y reposo.

En cambio, cuando la compresión es importante puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Esto ocurre aproximadamente en una décima parte de los pacientes con hernia discal. También puede ser la opción terapéutica en el caso de los tumores o de las malformaciones.

Tratamiento conservador para los pacientes con ciática

café analgésicos

El abordaje no quirúrgico para la ciática puede hacerse de distintas formas. La primera opción suelen ser analgésicos orales y aplicación de calor o frío en la zona lumbar, para bajar la inflamación y calmar el dolor.

Si el dolor es muy intenso o no responde a analgésicos, puede ser útil aplicar corticoides, fármacos antiinflamatorios más potentes.

Suelen inyectarse en la zona dolorida y debe hacerlo un especialista. No se puede abusar de estas inyecciones, por lo que deben reservarse para momentos en los que el dolor es muy intenso. En caso de que el dolor no remita o la compresión sea permanente, se procede a programar una cirugía.

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Rehabilitación y fisioterapia para los pacientes con ciática

Médico con paciente con dolor de lumbares

Esta parte del tratamiento es fundamental para recuperarse con mayor velocidad de la ciática.

Consiste en ejercicios que fortalezcan los músculos lumbares para fortalecer la zona y calmar el dolor. Por ello, aunque los primeros días haya que guardar reposo, al cabo de un tiempo hay que comenzar a hacer estos ejercicios de rehabilitación.

Son ejercicios de fortalecimiento y de estiramiento muscular, controlados por un especialista en fisioterapia o rehabilitación. También se recomienda ejercicio aeróbico para mejorar el estado general. Tener un buen tono muscular mejora la postura, por lo que evita sobrecargas en la espalda que agravan este síndrome radicular.

Alicia

Estudiante de Medicina. La cultura es aquello que queda cuando todo lo demás se va, así que vamos a cultivarla.

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