Tratamiento terapéutico del TOC

El tratamiento de esta patología se centra en dos aspectos: el farmacológico y el conductual.

El tratamiento terapéutico del trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es complejo y largo en el tiempo. Debido a esta complejidad, es conveniente complementar varios tipos de tratamiento para que el éxito terapéutico sea favorable para los pacientes.

Antes de explicar los diferentes tipos de tratamiento, explicaremos de manera breve qué es el TOC y cuáles son sus principales síntomas.

¿Que es el  TOC?

6 soluciones para controlar el estrés y la ansiedad sin fármacos

El Trastorno Obsesivo compulsivo es un trastorno de ansiedad clasificado según la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre las 5 enfermedades psiquiátricas más comunes.

La Asociación Americana de los Trastornos Mentales (DSM V) define el TOC como un trastorno de ansiedad caracterizado por recurrentes obsesiones y compulsiones que provocan malestar clínico. Las obsesiones y compulsiones interfieren marcadamente con la rutina diaria, las  relaciones laborales o su vida social.

Se entiende por obsesiones los pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que causan niveles altos de ansiedad y malestar. La persona se da cuenta perfectamente que estos pensamientos son inapropiados o irracionales. Incluso tratan de eliminarlos o dejar de pensar en ellos sin éxito. Esto, provoca mayor nivel de ansiedad y malestar.

Por compulsiones se entienden comportamientos o ideas de carácter repetitivo que la persona realiza para eliminar o reducir la ansiedad. Estos comportamientos  suelen ser excesivos o estar alejados de la realidad.

En el TOC, las ideas y pensamientos se repiten continuamente, entrando sin permiso en su cabeza y quedándose sin autorización. Esto que produce mucho daño a quien lo padece. Además, como son conscientes de que esas ideas y pensamientos recurrentes son absurdos, tratan una y otra vez de eliminarlos o reducirlos sin mucho éxito.

Como consecuencia, su nivel de ansiedad, angustia y preocupación crecen, influyendo negativamente a muchos aspectos de su vida:  familiar, laboral, académica y personal.

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Tratamientos terapéuticos en el TOC

Los tratamientos terapéuticos del TOC que se han mostrado más eficaces son dos: el tratamiento farmacológico y la terapia cognitivo conductual.

Tratamiento farmacológico

Antidepresivos

En el tratamiento con fármacos los medicamentos más utilizados son los antidepresivos, entre los que destacan, los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS). Estos  medicamentos se presentan como uno de los más eficaces para reducir los síntomas del TOC. aunque no los elimina por completo.

Como cualquier fármaco, produce efectos secundarios. Los más frecuentes son:

  • Somnolencia.
  • Insomnio.
  • Problemas sexuales como la disminución del deseo sexual o la dificultad para alcanzar el orgasmo.
  • Dolores de cabeza.

No en todos los pacientes se dan los mismos efectos secundarios. Sin embargo es conveniente acudir a su médico o psiquiatra cuando los padezca.

Hay que tener en cuenta que con este tratamiento, el paciente no aprende a reducir ni controlar las obsesiones y compulsiones.

Cuando el paciente deje de tomar los antidepresivos, volverá a padecer los síntomas del TOC, independientemente de la duración de dicho tratamiento. Debido a esto, es beneficioso complementar el tratamiento con las terapias psicológicas.

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Terapia cognitivo conductual

La terapia psicológica más efectiva para el tratamiento del TOC es la cognitivo conductual. Mediante este tratamiento el paciente aprenderá diferentes técnicas para disminuir las obsesiones y compulsiones y aprender a vivir con ellas.

De ese modo el nivel de ansiedad que sufren disminuirá a largo plazo.  Se ha demostrado científicamente que  tiene una eficacia similar o incluso superior que la farmacológica y el índice de recaídas en menor.

Hay diferentes variantes en este tipo de terapias: la sobreexposición y la terapia de aceptación y compromiso.

Sobreexposición

Sobreexposición

A nivel más conductual, podemos hablar de la sobreexposición. Consiste en exponer al  paciente a lo que teme, bien sea a sus propios pensamientos o a la realidad, sin que tenga la posibilidad de evitarlo.

Es decir, deberá renunciar a emitir aquel pensamiento o conductas que suele presentar para reducir la ansiedad.

Por ejemplo, lavarse las manos una y otra vez cuando piensa que los gérmenes le inundan. Esta exposición prolongada le enfrentará con sus propios miedos, siendo consciente de la ansiedad que le produce.

El objetivo es la eliminación de estas obsesiones y compulsiones, reduciendo así el nivel de ansiedad. Es un tratamiento difícil para los pacientes, no todos logran finalizarlo, por los altos niveles de estrés que les produce.

Terapia de aceptacion y compromiso

La terapia de aceptación y compromiso (ACT) es una de las terapias más recientes en el tratamiento cognitivo-conductual. A través de esta terapia el paciente logra vivir con determinados niveles de ansiedad, de manera que no interfiera en su vida diaria.

La persona descubre que puede vivir con determinadas sensaciones de angustia y preocupación. De esta forma, realiza un compromiso con sus propios valores y su personalidad, logrando que la persona se sienta mejor consigo misma.

Esta terapia consigue que el número de pacientes que abandonan el tratamiento sea mucho menor, ya que el objetivo de la misma no es tanto la eliminación o extinción de las obsesiones/compulsiones sino la aceptación del nivel de ansiedad, el conocimiento de sí mismo, las relaciones o la plena conciencia.

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