Algunos tratamientos de la diverticulitis

La diverticulitis es una enfermedad de sumo cuidado. Consumir una dieta rica en fibra y tomar suficiente agua es parte del tratamiento. Evite llegar a una intervención quirúrgica.

El cuerpo siempre debe estar en constante cuidado. Es menester sumar cada vez más hábitos que permitan mantener la calidad de vida y así evitar contratiempos.

Cuando de la salud se trata, no se puede titubear, mucho menos descuidar los detalles, por eso siempre debe comunicar cualquier situación que considere preocupante a su médico de confianza.

Uno de los padecimientos a los que no debe dejar de prestarle atención es la diverticulitis.

Su punto de concentración, el intestino grueso, puede pasar de ser un mal menor a uno de magnitudes letales; por eso se recomienda hacer todo lo posible por respetar las costumbres alimenticias que evitan el desarrollo de esta enfermedad.

Cómo tratar la diverticulitis

brocoli

La misión del tratamiento contra la diverticulitis es prevenir que los sacos formados (divertículos) causen dolencias al organismo.  En ese caso, el especialista debe invitar al paciente a seguir distintos procesos.

Un punto muy importante es la alimentación. Lo prioritario es cumplir al pie de la letra una dieta rica en fibra. De hecho, para prevenir la enfermedad y evitar males mayores, es recomendable el consumo de frutas, vegetales y granos.

Se sugiere incrementar la ingesta de alimentos ricos en fibra de forma gradual para adaptar al cuerpo y así eliminar las probabilidades de sufrir dolor abdominal. Esto si la enfermedad no ha alcanzado un alto nivel de gravedad.

Entre los alimentos que suelen ser de ayuda frente a la difícil situación están las coles, especialmente, el brócoli . Papas, pan integral y manzanas también suman en el aspecto positivo.

Receta recomendada

lentejas

Una receta fácil de desarrollar es la de lentejas con champiñones. Para hacer este plato se necesita lo siguiente:

Ingredientes

  • 1 taza y media de lentejas (350 g).
  • 2 tazas (450 g) de champiñones.
  • Una cabeza de ajo.
  • 4 cucharadas (60 g) de aceite de oliva.
  • Una cucharadita de harina (3 g).
  • Una cebolla grande.

Preparación

Se deben cocer las lentejas y llevarlas posteriormente a una sartén con aceite junto a los champiñones, picados previamente, y la cebolla. Mezclar y agregar los ajos.

Si la molestia persiste o es mayor, se prohíbe la ingesta de estos alimentos. Un par de días después, las afecciones deberían disminuir de manera considerable.

A partir de ahí, se debe iniciar la dieta.

Otro hábito que debe adquirirse por el bien de la zona afectada es el de tomar agua constantemente.

Atención a las medicinas

Problemas relacionados con los medicamentos (PRM)

En ocasiones se puede recomendar también un suplemento que contenga fibra. De apuntarse a esta alternativa como la solución, es normal que el doctor pida a la persona consumirla tres veces al día, dado que las dosis de dichos suplementos le otorgan al cuerpo máximo 10 gramos.

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Con la ayuda del doctor

tu doctor

Si la situación va más allá, también existen métodos para tratar esta enfermedad.

Por ejemplo, el sangrado es uno de las formas en que esta enfermedad puede manifestarse. Aunque en ocasiones este puede parar sin la necesidad de aplicar tratamiento, lo recomendable es ir al médico en caso de que el sangrado se presente por el recto.

Para estas situaciones, el especialista intenta ubicar el lugar donde se origina el sangrado mediante una colonoscopia o también una tomografía computarizada.

Si no para, aparece como último recurso una intervención a nivel abdominal, que se conoce como una resección de colon. Su finalidad es eliminar la parte más afectada y luego empatar las restantes.

Entre otros males que derivan de la diverticulitis y que también requiere de una rápida intervención está la peritonitis. Esta obliga a una cirugía lo más pronto posible. De lo contrario, puede ser mortal.

Si el paciente sufre una perforación en el lugar afectado, también se debe solucionar mediante operación.

Los abscesos también son protagonistas. Con un menor impacto y peligro, el especialista tiene como labor drenarlo si los medicamentos recetados con antelación no han logrado surtir efecto.

Las personas que han padecido esta enfermedad han visto en ocasiones como los intestinos se obstruyen.

Solo si es total se debe realizar una operación, aplicando la ya mencionada resección de colon. Su bloqueo parcial no conlleva necesariamente a pasar por el quirófano. Antes se somete al paciente a un tratamiento y sus resultados determinarán el próximo paso.