Tratamientos para las venas varicosas

Ana Karen Quintana·
26 Agosto, 2020
Las venas varicosas pueden aparecer a cualquier edad. Son más comunes a partir de los 40 años y en mujeres, pero los hombres también pueden padecerlas

Las venas varicosas pueden aparecer a cualquier edad. Son más comunes a partir de los 40 años y en mujeres, pero los hombres también pueden padecerlas. ¿Sabes cómo se tratan? En este artículo te explicamos qué son y hablamos de los tratamientos para las venas varicosas más habituales.

¿Qué son las venas varicosas?

Los vasos sanguíneos que se presentan de forma irregular y se dilatan cuando se debilitan las paredes se les llama venas varicosas. Son racimos de venas con tonos verdes, azules y morados. Algunas están rodeadas de capilares muy finos y rojos, y se las conoce comúnmente como arañas vasculares.

Tanto las venas varicosas como las araña vasculares pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. Sin embargo, son más frecuentes en las piernas y la zona de la pelvis.

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Síntomas

  • Úlceras
  • Cansancio
  • Inflamación
  • Tono marrón en la piel
  • Calambres en las piernas
  • Dolor detrás de la rodilla
  • Comezón alrededor de la vena
  • Venas azules, moradas y verdes muy marcadas

Posibles causas

Se originan cuando las venas sanas se inflaman y provocan que la sangre se acumule en la zona. La sangre utiliza la vena para transportarse hacia el corazón

Los factores que pueden influir en su aparición son varios, y no es extraño detectar varios juntos en un mismo paciente. Algunos de estos factores son los siguientes:

  • Embarazo
  • Obesidad
  • Herencia génetica
  • Cambios hormonales
  • Usar regularmente ropa demasiado ajustada
  • Permanecer en una misma postura por períodos largos

Diagnóstico

Diagnóstico de venas varicosas

Si presentas algunos de los síntomas anteriores lo mejor es acudir a un especialista. Este realizará un examen físico.

Probablemente te indique una ecografía; así ayudará a verificar el estado de la sangre y la manera en la que fluye. La ecografía o ultrasonido permite analizar tanto las venas superficiales como las profundas.

No todas las venas varicosas requieren un tratamiento médico; esto dependerá de si son o no un problema para que desarrolles tus actividades cotidianas. Debes preocuparte cuando:

  • Aparecen úlceras  .
  • Los pies y tobillos se inflaman.
  • Te cuesta estar de pie, caminar o hacer otras actividades.

Cabe resaltar que el tema de las úlceras es delicado. Es posible que se desarrollen úlceras venosas por estasis, es decir, cuando las venas se agrandan y no drenan de forma habitual. A consecuencia de este flujo sanguíneo deficiente sostenido en el tiempo, se producirán cambios en la estructura normal de la piel que la predispondrán a sufrir alteraciones. Las úlceras son el estadío final de estos cambios.

De la misma forma, es posible la aparición de flebitis (inflamación de la vena) y trombosis (coágulos en las venas).

¿No lo sabías? 6 curiosidades que debes saber sobre las venas varicosas

Tratamientos para las venas varicosas

Uno de los tratamientos para las venas varicosas más comunes y que no requiere de ningún procedimiento quirúrgico es la escleroterapia.

Cuando la sangre se acumula en una vena, la vena deja de funcionar. La escleroterapia consiste en la inyección en la vena enferma de soluciones que provocan una reacción inflamatoria controlada. Eso anula su flujo y conduce a su posterior reabsorción, es decir, que el propio organismo se encargará de eliminarla.

Pero, ¿qué pasa entonces con la sangre? La tarea de transportarla al corazón recae sobre los vasos sanguíneos vecinos que sí están sanos. De esta forma la circulación vuelve a su ritmo normal.

El proceso de curación con escleroterapia requiere de múltiples sesiones. Se necesitan de media tres inyecciones para eliminar cada vena.

¿Cómo funciona?

El número de venas que se tratan en una sesión dependerá del criterio del médico, quien tomará como referencia las dosis recomendadas para el agente esclerosante que esté aplicando. Posteriormente se requiere un descanso de 4 a 6 semanas para que se curen (se recomienda el uso de calcetines con soporte).

Durante este lapso se puede tratar el resto de las venas, pero nunca la misma vena en dos sesiones continuas.

¿Qué se siente?

Al principio el tratamiento resulta incómodo. Algunos pacientes tienen la sensación de pequeños pinchazos similares a los de una aguja. Otros presentan efectos secundarios como los siguientes:

  • Dolor
  • Comezón
  • Hematomas
  • Enrojecimiento
  • Inflamación leve

Se recomienda realizar alguna actividad física moderada para acelerar el proceso de recuperación.  La buena noticia es que las venas tratadas desaparecen en 6 meses y difícilmente vuelven aparecer.

Ahora bien, es importante señalar que la escleroterapia no va a impedir la aparición de nuevas varices, solo elimina las que ya están dañadas.

¿Hay más opciones?

Profesional administrando tratamiento con láser para venas varicosas

Además de la escleroterapia, hay otros tratamientos para las venas varicosas:

  • Aplicación de luz pulsada intensa. Generalmente se requieren entre uno y seis tratamientos.
  • Terapia láser con cabezales transdérmicos, indicada para los pequeños vasos sanguíneos del rostro y las piernas.
  • Ligación: se trata de un procedimiento quirúrgico en el que las venas son extraídas o atadas por medio de una incisión en la piel.
  • Ablación endovenosa: uso de un aparato de radiofrecuencia o láser conectado por un catéter a la válvula de la vena para sellarla.

En algunos casos será necesaria la aplicación de varias de estas técnicas para obtener resultados satisfactorios.

Medidas de prevención

  • Haz ejercicio regualrmente. 
  • Mantén siempre una buena higiene postural.
  • Utiliza medias de compresión o calcetines con soporte elástico.
  • Mantén una dieta saludable, para que puedas mantener un peso saludable y evitar cuestiones como la retención de líquidos, que puede conducir a molestias en las piernas.
  • Si sufres de mala circulación o tienes antecedentes, pon en alto las piernas durante unos 15 minutos antes de irte a dormir.
  • Si pasas mucho tiempo de pie o en una misma postura, trata de ponerte alarmas cada 30-45 minutos para que recuerdes estirarte y cambiar de posición.
  • En caso de tener molestias cada vez más intensas, pide cita con un flebólogo. 

Por supuesto, no está de más que evites fumar, beber alcohol y mantener hábitos de vida perjudiciales que pongan en riesgo tu sistema circulatorio y el resto de tu organismo. Recuerda que eres la suma de todo lo que haces ─y cómo lo haces─ día a día. De allí la importancia de adoptar y mantener un estilo de vida saludable.

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