Tratamientos naturales para prevenir los calambres nocturnos

Daniela Castro 30 agosto, 2014

Los calambres o también conocidos como “contracturas”, son espasmos musculares generalmente muy dolorosos, que pueden aparecer de repente, durante unos segundos e incluso minutos, afectando uno o varios músculos al mismo tiempo. Comúnmente los calambres aparecen en horas de la noche, interrumpiendo tu sueño, afectando sobre todo las piernas y en ocasiones las manos; esto puede ser una gran molestia, ya que además de doler intensamente, en ocasiones evita que sigamos descansando plácidamente.

¿Cómo se presentan los calambres nocturnos?

Los calambres se pueden presentar en la pantorrilla, en los pies, en los músculos anteriores y posteriores del muslo, manos, cuello y en abdomen; con un dolor intenso debido a que el musculo se contrae involuntariamente produciendo un espasmo. Si el espasmo dura mucho tiempo y la contracción es muy intensa, se le conoce como calambre.

¿Cuáles son las causas de los calambres?

Aunque hasta el momento no hay una causa en concreto que cause los calambres nocturnos, diferentes estudios han encontrado una relación entre ciertos factores y hábitos, que pueden aumentar la posibilidad de sufrir de este doloroso problema.

  • Deshidratación por el consumo insuficiente de líquidos
  • Exceso de actividad física.
  • Desequilibrio de los niveles de electrolitos.
  • El estar sentado durante mucho tiempo.
  • Estar mucho tiempo de pie.
  • Sentarse incorrectamente.
  • Bajos niveles de calcio, sodio, o potasio.
  • Mala alimentación.
  • Anemia.
  • Diabetes.
  • Alcoholismo
  • Mala posición al dormir.
  • Entre otros.

¿Quién puede padecer los calambres nocturnos?

Debido a los múltiples factores que influyen en la aparición de este problema, todos estamos expuestos a sufrir de calambres nocturnos en cualquier momento. Sin embargo los estudios han revelado que las personas de mediana y tercera edad tienden a sufrir más de este problema.

¿Cómo prevenir los calambres nocturnos?

Es posible prevenir los calambres nocturnos teniendo en cuenta ciertos hábitos antes de realizar muchas de las actividades diarias. Ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Realiza una buena sesión de estiramientos antes y después de hacer actividad física, sobre todo si se lleva un estilo de vida sedentario.
  • Procura mantener bien hidratado todos los días, bebiendo al menos 2 litros de agua por día.
  • Realizar ejercicios de estiramiento durante el día, sobre todo si mantenemos sentados la mayor parte del tiempo.
  • Utiliza zapatos descansados.
  • Antes de ir a la cama es conveniente hacer ejercicios de estiramiento o bicicletas.
  • Evita tener malos hábitos como el alcoholismo.
  • Mantén una dieta saludable.
  • Empieza a practicar deportes como la natación o ejercicios de agua.
  • Consume alimentos ricos en calcio, potasio, magnesio y vitaminas E y A.

Tratamientos para prevenir los calambres nocturnos

Además de tener en cuenta las recomendaciones anteriores, también hay ciertos tratamientos que te pueden ayudar a prevenir este problema.

Ginkgo Biloba

ginkgo

El Ginkgo Biloba es conocido por ser rico en flavonoides, aceite esencial, lípidos, vitaminas A, B y C. Entre sus propiedades está la capacidad para mejorar las afecciones circulatorias y gracias a esto es un buen tratamiento para las dolencias de las extremidades inferiores, como piernas cansadas, hinchazón, entre otros. Para tratar y prevenir los calambres nocturnos es recomendado beber una infusión disolviendo 3 cucharadas de ginkgo en una taza de agua caliente.

Aceites esenciales

Una forma de prevenir los molestos calambres, realizar masajes en la zona más afectada, utilizando aceites esenciales como de eucalipto, pino, romero o tomillo. Éstos darán una sensación de calor en el musculo y favorecerán su relación.

Miel y vinagre de manaza

Vinagre

Para evitar los calambres crónicos y lograr una adecuada distribución del calcio en el cuerpo, se debe mezclar una cucharada de miel y otra de vinagre de manzana en una taza de agua caliente.

Baño de agua de mostaza

Para relajar los músculos de las piernas y prevenir los calambres nocturnos, una buena idea es realizarse un baño de agua de mostaza antes de ir a descansar. Para esto tendrás que mezclar una cucharadita de semillas de mostaza en un litro de agua, lo pones a hervir y lo añades a la tina, donde realizarás el baño por 20 minutos.

Árnica

arnica

Este tratamiento es ideal para tratar los espasmos que producen los calambres, ya que el árnica alivia el dolor y activa la circulación. Para esto tendrás que preparar una infusión de árnica y posteriormente aplicar compresas en la zona afectada durante 5 minutos.

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