Tratamientos naturales para unas manos suaves y jóvenes

Elena Martínez 18 julio, 2014
Además de hidratarlas con frecuencia es muy importante que protejamos las manos cuando vayamos a hacer alguna tarea del hogar o bien cuando haya condiciones meteorológicas extremas de frío o calor

Las manos son una parte de nuestro cuerpo que no solemos cuidar demasiado, y precisamente sufren mucho por el trabajo físico, los productos agresivos de limpieza, etc.

En este artículo te explicamos cómo puedes cuidar la piel de tus manos de manera sencilla y natural, para que estén siempre suaves y luzcan siempre jóvenes, así como algunos remedios naturales para manos ásperas, secas, frías, sudorosas o con heridas.

Exfoliación con azúcar

El primer paso para evitar unas manos ásperas es que hemos comentado en otros artículos, ya que funciona de manera similar que en otras zonas del cuerpo. Debemos exfoliar la piel de las manos para eliminar las células muertas que se acumulan en la capa externa de la piel y dan una sensación de rugosidad. Para ello usaremos un remedio muy sencillo: el azúcar. Necesitaremos sólo una cucharada sopera, y deberemos masajear bien las manos con el azúcar, siempre con suavidad, como si nos las estuviéramos lavando. Esta exfoliación la podemos realizar una vez a la semana.

Después aclararemos bien con agua tibia y pasaremos al siguiente paso: la hidratación.

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Hidratación con aceites

Hoy en día podemos comprar cremas hidratantes específicas para las manos, pero si queremos optar por algo más natural podemos usar aceites vegetales. Lo elegiremos según el tipo de piel que tengamos:

  • Para manos muy secas: aceite de almendra o aceite de sésamo
  • Para manos normales o con tendencia grasa: aceite de coco o de jojoba

Aplicaremos estos aceites diariamente, una vez por la mañana y una vez antes de acostarnos.

Caléndula y aloe vera para rasguños

Hay personas que por su trabajo u ocupación continuamente sufren de rasguños o heridas en sus manos. Para esas personas recomendamos cremas a base de caléndula y aloe vera, ya que las dos ayudan a cicatrizar todo tipo de rasguños en la piel. El aloe vera también lo podemos aplicar directamente si tenemos la planta en casa, abriendo una penca y aplicando directamente el gel que sale de su interior.

calendula Cuervo_J

Argán para manos muy secas

Para las manos que están muy secas y rugosas recomendamos también aplicar habitualmente aceite de argán, a modo de mascarilla para las manos, para nutrirlas en profundidad y mantenerlas jóvenes. Su textura es muy grasa, por lo que podemos dejarla aplicada durante media hora y a continuación limpiar con una toalla o pañuelo los restos de aceite que no haya absorbido la piel.

Remedio para manos frías

También hay personas que sufren mucho frío en las manos, y se les suelen poner blanquecinas o azuladas. Además, las manos frías están mostrando un problema de circulación, por lo que a la larga eso también empeorará su aspecto. Para ello recomendamos un tratamiento interno, paralelamente a la aplicación de los aceites que hemos comentado anteriormente, a los cuales les podemos añadir unas gotas de aceite de jengibre, que da mucho calor.

Internamente tomaremos diariamente infusiones de romero y ginkgo biloba. El primero nos ayuda a activar la circulación en general, y el segundo nos ayuda a oxigenar y mejorar la circulación periférica, es decir, la circulación de las extremidades. Tomaremos las infusiones diariamente durante tres meses y descansaremos uno o dos meses, para después repetir el tratamiento si lo consideramos necesario.

Tratar las manos sudorosas

Las manos que sudan excesivamente son un problema de origen nervioso, y su tratamiento debería pasar por un especialista en homeopatía o flores de Bach. Además, también podemos usar las esporas de licopodio o azufre vegetal para absorber el exceso de sudor. Podemos llevar una cajita siempre encima para aplicárnolas cuando lo necesitemos.

licopodio Hella Delicious

Consejos finales

Finalmente, para un mejor cuidado de nuestras manos recomendamos seguir la siguientes indicaciones siempre que sea posible:

  • Usar siempre guantes cuando vayamos a desarrollar tareas de limpieza, usando productos agresivos para la piel, especialmente a la hora de lavar los platos
  • Elegir jabones de pH neutro, ya que la mayoría incluyen sustancias que a la larga van dañando las capas protectoras de nuestra piel. Elegiremos preferiblemente los jabones de glicerina o de coco, que son bastante naturales, o bien los de herbolarios, elaborados con aceites vegetales.
  • No nos olvidemos tampoco de proteger nuestras manos de los climas extremos, como el sol excesivo, el frío o el viento. Unos buenos guantes y cremas nutritivas serán el mejor remedio.

Imágenes por cortesía de hella Delicious, cuervo_J y debcil

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