Tratamientos para la lumbalgia

No es recomendable el reposo absoluto por lo que, tras los primeros dos días, empezaremos a practicar actividad física moderada, sin realizar movimientos bruscos ni levantar peso

El dolor en la espalda baja está ligado a ciertas condiciones en las vértebras lumbares y las estructuras de los tejidos blandos que se encuentran a su alrededor, como los músculos, los ligamentos y los nervios, además de los discos intervertebrales. La lumbalgia o lumbago es el término que se utiliza para definir esta condición. Puede durar unos cuantos días o se puede mantener durante varias semanas.

Para comenzar un tratamiento para el lumbago se deben realizar algunos estudios, los cuales nos ayudan a determinar las causas, puesto que lo más importante es descartar algunos padecimientos más graves que pueden presentar los mismos síntomas, pudiendo ser enfermedades como la osteoporosis, hasta infecciones o lesiones que necesiten de una cirugía, o en un caso más extremo, un cáncer.

Es muy probable que un gran número de personas alrededor del mundo sufran al menos de un dolor de espalda durante su vida. El dolor se puede sentir en cualquier lugar alrededor de la espalda, pero el sitio en el que se presenta con una mayor frecuencia es en la parte baja de esta, conocida con el nombre de región lumbar. Este padecimiento es muy común debido a que en este lugar se recarga la mayor parte del peso corporal.

El lumbago es una de las principales causas por las que muchas personas acuden a una consulta médica después de los resfriados y las gripes. La mayoría de las lesiones en este lugar de la espalda se producen en el trabajo, por lo regular después de haber realizado un esfuerzo alzando un objeto muy pesado, al permanecer durante mucho tiempo en una misma posición, entre otras causas parecidas.

Un lumbago agudo puede ser el resultado de una caída o de un esfuerzo inadecuado, por cualquiera de estas causas se pueden afectar algunos de los músculos y ligamentos que se encuentran alrededor de la espalda, y por consiguiente el dolor puede ser provocado por un desgarro en cualquiera de ellos.

Causas de un lumbago repentino

  • Fracturas producidas por osteoporosis o por enfermedades artríticas.
  • Cuando la médula espinal está comprometida por un cáncer.
  • Espasmos musculares. Cuando estos permanecen muy tensos.
  • Hernia de disco, disco roto o infecciones que comprometan la columna.
  • Esfuerzo excesivo. Levantar un peso de manera incorrecta.
  • Estenosis raquídea, que es el estrechamiento del conducto raquídeo.
  • Escoliosis o cifosis, lo cual es la curvatura de la columna vertebral. Esta condición puede ser hereditaria y se puede presentar en niños y personas muy jóvenes.
  • Distensión o desgarros en músculos y ligamentos.
  • Embarazo.
  • Enfermedades relacionadas con los órganos reproductores femeninos, como quistes o cáncer de ovario, también por miomas uterinos.

Recomendaciones para evitar / tratar la lumbalgia

  • Tomar un descanso y dejar de realizar cualquier tipo de actividad durante algunos días, para permitir que esta área se desinflame y por lo tanto se termine el dolor mucho más pronto.
  • Se recomienda que durante los primeros días se apliquen unas compresas frías, luego se deben aplicar unas calientes, de esta manera se pueden mejorar los espasmos que provocan el dolor.
  • Se pueden tomar algunos analgésicos, sobre todo durante los primeros días, mientras que los músculos vuelven a la normalidad, estos deben ser recetados por tu médico. Recuerda que no es bueno para la salud auto-medicarse.
  • Acostarse en posición fetal con un cojín entre las piernas. Si te gusta dormir de espalda puedes poner una almohada debajo de las rodillas con el fin de sostener las piernas y de esta manera mejorar un poco la presión.
  • Después de descansar los primeros dos días, se puede comenzar la actividad física de nuevo, puesto que la quietud exagerada no es recomendable, esta actividad debe ser suave, tratando de evitar levantar objetos pesados  y movimientos bruscos al menos durante tres semanas después de haber experimentado los primeros síntomas.
  • Se deben hacer algunos ejercicios para fortalecer los músculos que sostienen la espalda, estos deben ser muy suaves al principio y se van incrementando al pasar los días. Puede ser caminar, montar en bicicleta y nadar, estos ejercicios no se pueden comenzar demasiado pronto, puesto que se puede empeorar el dolor lumbar.
  • Si el dolor lumbar no desaparece con estos ejercicios y con los analgésicos será necesario que asistas a una consulta con el fisioterapeuta, el cual te recomendará algunos ejercicios de estiramiento que son muy efectivos para reducir el dolor y además evitan que este aparezca de nuevo.
  • La manera más eficaz de mantener controlado este padecimiento es hacer ejercicio con regularidad y mantener una postura correcta, cuando estamos sentados durante mucho tiempo, se debe elegir una silla con respaldo, de manera que la espalda quede totalmente apoyada. Esta es la mejor manera de prevenir estos episodios de lumbalgia.
  • Se debe evitar subir de peso, para lograrlo hay que mantener una dieta sana en la que predominen las frutas y las verduras.

Remedios caseros para aliviar el lumbago

  • Un remedio casero muy efectivo es hacer un suave masaje con una mezcla de unas cuantas gotas de aceite esencial de ruda con una cucharada de aceite de almendras, se hacen masajes en la dirección del músculo durante cinco minutos y repitiendo tres veces al día.
  • En una taza de agua poner a hervir tres cucharadas de verbena, con esta preparación se moja un paño y se coloca en el área afectada lo más caliente posible, sin llegar a quemarse por supuesto. Este tratamiento se puede repetir varias veces al día.
  • Se añade al agua de la tina de diez a quince gotas de aceite del árbol del té, luego se debe estar allí durante veinte minutos por lo menos.
  • Cocinar tres cucharadas de semillas de linaza con una de mostaza, se hierve y se pone compresas en el área afectada todas las noches hasta que se vea la mejoría.