Cómo tratar los dolores en los hombros

Existen determinados estiramientos y masajes que pueden ayudarnos a la hora de aliviar el dolor en los hombros, pero si no remite es fundamental que acudamos a un especialista

Nuestras actividades cotidianas, un esfuerzo excesivo o dormir mal pueden ocasionar dolores en los hombros.

Sus articulaciones, ligamentos y tendones, así como también los huesos, pueden verse dañados por ciertos movimientos bruscos o repetitivos. En el siguiente artículo te contaremos cómo tratar los típicos dolores en los hombros.

¿Cuáles son los principales problemas en los hombros?

Ver también: Tratar naturalmente un desgarro muscular

Cualquier persona, sin importar la edad, puede padecer problemas en los hombros:

  • Cuando, por diferentes motivos, el tejido blando que recubre la zona se deteriora comienzan los dolores y molestias.
  • Los trabajos repetitivos, el paso del tiempo y la práctica de ciertos deportes pueden agravar la situación.

El dolor puede sentirse en un solo sector o hacerse extensivo a todo el brazo. En este último caso puede deberse a algún problema en los nervios que “pasan” por la zona.

Las patologías más frecuentes en los hombros son:

  • Dislocación
  • Enfermedad o desgarre del manguito rotador (tendinitis y bursitis)
  • Separación
  • Fractura
  • Artritis
  • Hombro “congelado”

Cómo tratar los dolores de hombro

Estos tan molestos dolores en los hombros pueden aparecer por un esfuerzo brusco, demasiado deporte o trabajar horas extras. Presta atención a los siguientes consejos que te pueden ayudar y aliviarlos:

Descansar

Descanso

Como en la mayoría de los casos el dolor se debe a un uso excesivo de la articulación, lo mejor que podemos hacer en darle un poco de descanso.

Nada de hacer ejercicio, levantar cosas pesadas ni realizar movimientos reiterativos por unos días. De a poco verás que te sentirás mejor.

Tampoco es bueno inmovilizarlo por completo, ya que esto puede derivar en una condición conocida como “hombro congelado” (que al mínimo movimiento duele y no nos permite hacer nada).

Al regresar a la actividad te recomendamos que lo hagas lentamente.

Aplicar hielo

Para la hinchazón y el dolor no hay nada mejor que el frío. Adormecerás el área y te sentirás bastante aliviado.

Esta terapia con hielo es recomendada para lesiones agudas que implican inflamación.

¿Qué debes hacer?

  • Aplica la compresa durante 15 minutos, siempre envuelta en un paño o tela para que no se queme la piel.
  • Repite cada dos horas hasta que los síntomas desaparezcan.
  • Si no tienes una compresa puedes poner cubos de hielo en una bolsa plástica o incluso usar un paquete de algún vegetal congelado.

Darse un baño de inmersión

El calor húmedo puede servir en los casos de dolores de hombro crónico y cuando desde hace tiempo te molesta, sobre todo por las mañanas o al otro día después de hacer ejercicio.

Si es tu caso, no apliques hielo.

En cambio prefiere el calor húmedo que calienta los tejidos suaves (ligamentos, tendones y músculos) y, a su vez, aumenta la circulación sanguínea.

  • Puedes darte un baño de inmersión con algún tipo de sales minerales que actúen como relajantes o bien aplicar fuentes de calor húmedo.
  • En el mercado venden unas bolsas llenas de granos (con arroz o trigo) que se calientan en el microondas o en el horno.
  • Una tercera opción es darse una ducha con agua lo más caliente posible.

Elige estas terapias antes de una almohadilla térmica ya que puede deshidratar los tejidos e incrementar el riesgo de lesiones.

Estirar

Estirar

Los estiramientos matutinos son muy buenos para reducir la rigidez o la contracción muscular que se producen por una mala postura, dormir de costado o trabajar en exceso.

Cuando elongamos ligeramente los hombros ayudamos a que los ligamentos aumenten su flexibilidad.

  • Cuando te levantes siéntate en el borde de la cama y lleva el brazo dolorido hacia atrás.
  • Toma el codo con la mano libre y ejerce cierta presión.
  • Otro movimiento que te puede servir es hacer rotaciones para atrás y adelante varias veces.
  • Puedes repetir los ejercicios en cualquier momento del día.
  • Ten cuidado de no hacer estiramientos si el dolor es agudo o punzante.

Prestar atención a nuestras actividades

El dolor que estás experimentando en uno o los dos hombros puede deberse a tu trabajo o alguna actividad que realices cotidianamente.

Por ejemplo, si tu empleo se basa en pasar muchas horas delante del ordenador, si haces ejercicio con pesas o si cuando vas al mercado cargas bolsas muy pesadas del mismo lado, quizás esto sea el causante de tu problema.

Presta mucha atención a los momentos en que el dolor aparece y relaciona con el movimiento o actividad que has realizado.

Muchas veces basta con mover de lugar el monitor del ordenador, reducir las cargas en el gimnasio o equilibrar el peso de las compras.

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Recibir masajes

Recibir masajes

Si los dolores en el hombro persisten por varios días quizás deberías pensar en acudir a un profesional.

Antes de pedir cita con un kinesiólogo puedes probar con un masaje descontracturante y profundo que trabaje sobre los tejidos y los músculos.

Esto es bueno para distensiones leves y moderadas pero no para lesiones más graves.

Quizás te puedan servir los tratamientos de acupuntura, una antigua técnica china que se basa en la aplicación de agujas para reducir los dolores e instar a la recuperación.

Existen otros tratamientos como la quiropraxia o la osteopatía.

Si nada de esto funciona entonces sí es momento de acudir a un fisioterapeuta.

 

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