Cómo tratar naturalmente la culebrilla o herpes zóster

Puedes aplicar compresas frías para aliviar los picores. También se recomienda tomar el sol algunos minutos al día para acelerar el proceso de curación

El herpes zóster también se conoce como “culebrilla”. Es un trastorno que tiene su origen el mismo virus de la varicela, el cuál queda “dormido” en el organismo y se “despierta” por diferentes motivos.

Descubre en este artículo un poco más sobre esta enfermedad y cómo tratarla de manera natural y efectiva.

¿Qué es la culebrilla?

La culebrilla es dolorosa, está llena de líquido y aparece en forma de sarpullido con ampollas. En especial, en las zonas del vientre y la espalda. Está causada por el mismo virus que la varicela, el cual permanece latente en los nervios de cuerpo durante toda la vida.

El herpes zóster ocurre cuando el virus se reactiva. En la mayoría de los casos, porque el sistema inmunitario está debilitado por ciertas enfermedades. Por ejemplo, el cáncer, el VIH, un trasplante de órganos o falta de vitaminas, así como estrés, nervios o ansiedad excesivas.

Esta dolencia sólo afecta a aquellos que han tenido varicela, una enfermedad muy frecuente en los niños. Comienza con una sensación de hormigueo en el tronco y luego va evolucionando hasta convertirse en erupciones y ampollas con líquido en su interior.

Erupción purulenta por herpes zóster o culebrilla

¿Cómo avanza la culebrilla?

El cuadro puede durar entre una y cuatro semana. Después de ello, sale una costra y desaparece, aunque quedan marcas toda la vida.

Una de las características del herpes zóster o culebrilla es que aparece de un sólo lado del cuerpo. Casi siempre en el tórax pero también hay casos en los muslos o el rostro.

Cuando las ampollas se secan puede aparecer la neuralgia postherpática. Esta se caracteriza por un dolor agudo y punzante que molesta de vez en cuando.

Remedios caseros y populares

Remedios de uso tópico

  • Aplica un vendaje húmedo en las erupciones de la culebrilla cuando están avanzadas. Moja una toalla con agua fría, retuerce y deja algunos minutos hasta que tome temperatura ambiente.
  • Coloca un puñado de harina de avena o almidón de maíz en el agua de la bañera. Permanece sumergido durante unos 20 minutos. Repite cada día antes de dormir para aliviar la comezón.
  • Aplica agua oxigenada sin diluir sobre cada una de las ampollas con una bolita de algodón o cuentagotas si es que se encuentran infectadas.
  • Unta miel pura o zumo de puerro fresco sobre las erupciones varias veces al día. Esto aliviará el escozor de la culebrilla.
  • Mezcla media zanahoria hervida y picada en agua y obtén una pasta o puré. Aplica como cataplasma en las áreas afectadas por la culebrilla.
  • Realiza una crema con semillas de pimiento picante y gel de aloe vera (o cremas que tengan este ingrediente).

La miel es un remedio para la culebrilla

Remedios con plantas medicinales

  • Hierve 50 gramos de verbena en un vaso de agua por cinco minutos. Extiende sobre un paño de hilo y coloca en la piel, sobre la zona afectada. Repite cada vez que se seque.
  • Vierte algunas gotas de aceite del árbol de té en una bola de algodón y pasa con suavidad por el área afectada por el herpes zóster.
  • Vierte dos cucharadas de llantén por taza de agua hirviendo. Tapa y deja refrescar. Embebe un algodón seco y utiliza como compresa en la zona afectada por la culebrilla.
  • Hierve por cinco minutos un puñado de hojas de bardana en medio litro de agua. Retira del fuego, deja refrescar y empapa un paño de algodón que luego aplicarás en el área afectada, dejando actuar por media hora.

Diente de león para tratar la culebrilla

  • Hierve dos puñados de hojas de acedera por litro de agua durante diez minutos. Retira del fuego, deja refrescar y empapa un paño con esta infusión. Coloca sobre las ampollas.

Aloe vera para la culebrilla

Remedios de uso oral

  • Hierve un puñado de diente de león en un litro de agua durante quince minutos. Bebe tres tazas por día.
  • Puedes añadir pimiento a la dieta diaria para aprovechar las ventajas de la capsaicina.
  • Bebe varias tazas de té con limón al día para aprovechar sus propiedades antivirales. Prevendrás la propagación del virus a otras partes del cuerpo. Guarda las bolsitas de té en el refrigerador y aplica en las ampollas de la culebrilla.
  • Una planta muy buena es la melisa o toronjil, potente y efectiva para curar el herpes zóster o la culebrilla de forma natural. Tiene efectos calmantes, analgésicos y antiespasmódicos. Realiza una infusión con una buena cantidad de esta hierba y deja entibiar. Si bebes el té puedes combatir los malestares asociados (como fiebre o dolor generalizado). También puedes aplicarlo en la zona con un algodón o paño, al menos cuatro veces por día.
  • Otra de las plantas medicinales para la culebrilla más que recomendable es la uña de gato. No está recomendada para mujeres embarazadas. Es un potente antiviral y antiinflamatorio. Realiza una infusión y repite los pasos que se indicaron con el toronjil.

Recomendaciones para tratar la culebrilla

  • Consume alimentos ricos en vitaminas B y C porque son muy buenos estimulantes del sistema inmunitario y los nervios.
  • Evita cualquier tela o material que caliente la zona de las ampollas, como es la lana. Eso aumenta el dolor y las molestias. Lleva prendas sueltas, de algodón, porque los tejidos sintéticos pueden causar más picazón y dolor.
  • No revientes las ampollas, ya que puedes dejar marcas en la piel y más dolor o malestar.
  • Evita a las personas que tengan problemas inmunitarios, como son los niños pequeños, los trasplantados, los enfermos de VIH o de cáncer, etc. Puedes contagiarlos.
  • Relájate y deja de lado el estrés o ansiedad. Usa la técnicas que sean más útiles para ti, desde yoga a meditación, pasando por hipnosis o visualización de imágenes.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura o las corrientes de aire porque envían señales a los nervios y activan los dolores.
  • Expón a la luz solar las áreas afectadas, durante algunos minutos, para acelerar el proceso de curación, al secar la zona.
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