¿Cómo tratar a una persona que miente?

Al confrontar a una persona que miente no solo le estamos haciendo un favor a ella, sino también a nosotros mismos, ya que mostraremos nuestros principios

Tratar a una persona que miente nunca es fácil. Jamás se sabe cuándo darle crédito a sus palabras y cuándo no. Tampoco es posible darle confianza en ningún aspecto.

El problema es que a veces no hay alternativa. Por razones de fuerza mayor, el trato con esa persona es ineludible.

Las mentiras son como una estafa emocional. Generan gran incomodidad, pues la víctima de las mismas se siente defraudada. También manipulada. Esto es un pésimo precedente para sostener un vínculo con alguien.

Algunos mienten por aparentar. Otros porque se avergüenzan o temen mostrarse como son. También están los que dicen mentiras para sacar provecho del engaño.

Las razones pueden ser muchas, pero ninguna de ellas es válida. Tratar a una persona que miente es difícil, pero hay algunas claves para lograrlo. Algunas son las siguientes.

Evidencias, una forma de tratar a una persona que miente

mujer-que-miente

Una vez se detecta que alguien miente regularmente hay varios caminos. Uno de ellos es apartarse de esa persona. Sin embargo, eso no siempre es posible. Si es un compañero de trabajo, nuestra pareja o un jefe, muchas veces no hay elección.

En todo caso, es importante decidirse a enfrentarse al mentiroso.

La mejor manera de tratar a una persona que miente es confrontándola. Para ello es necesario reunir evidencias. Aunque parezca un poco exagerado, es bueno tomar nota de cada una de las mentiras que dice. Buscar pruebas de la falsedad y tener todo esto a mano. Cuando se ha reunido un buen número de evidencias, es hora de ir al siguiente paso.

Te recomendamos leer: 5 formas en la que te mientes a ti mismo

Exponer los hallazgos

Tratar a una persona que miente exige tacto. No se puede simplemente mostrar de forma brusca las falsedades. El resultado podría ser contraproducente.

  • Lo mejor en estos casos es ser prudente y comprensivo. Todo ser humano merece una segunda oportunidad.
  • Lo adecuado es llamar a esa persona a una conversación en privado. Después, en tono calmado, exponerle lo que se ha observado. Hacerle notar que hay incongruencias en lo que dice y la realidad.
  • No intentar juzgarlo, sino explicarle que el objetivo es entenderlo. La situación no debe prestarse a ataques, sino para una conversación madura.

Entender razones

5 formas en la que te mientes a ti mismo

Es bueno inducir a esa persona a que explique sus razones. Nunca se sabe. Hay mentirosos cínicos, pero también los hay muy atormentados.

Puede ser una persona que no acepte su verdad porque se infravalora. O puede ser alguien que goza engañando a otros. Cualquiera que sea el caso, es importante invitarlo a que justifique su conducta.

Aquellas personas de buen carácter aprovecharán la ocasión para disculparse por mentir. En cambio, quien busca hacer daño negará todas las evidencias en su contra. Intentará seguir mintiendo.

Intentar un pacto

Es importante dejar en claro que las mentiras minan la confianza. Eso se le debe decir directamente a la persona que miente. Expresar cuáles son las consecuencias que sus mentiras generan.

Decirle lo que se siente al ser engañado por alguien. Así mismo, señalarle que la confianza no se recupera tan fácilmente.

Lo que sigue es intentar un pacto de sinceridad de ahí en adelante. No se debe esperar que el pacto se cumpla al cien por ciento. Un mentiroso no cambia de la noche a la mañana.

Lo que sí resulta importante es verificar que en verdad existe la intención de cumplirlo. Hay que darle tiempo al tiempo.

Ver también: 5 características que te harán una persona inolvidable

Entender que nadie puede cambiar a nadie

mentir

Al encarar a una persona mentirosa se da un gran paso. Quien miente se dará cuenta de que los demás lo notan. Entenderá que puede lograr engañar alguna vez, pero que tarde o temprano será descubierto.

Esto hará que reflexione y, en el mejor de los casos, intentará cambiar.

Para quien confronta, la situación también es positiva. Se trata de un acto de sinceridad, enfocado a buscar un bien común. Demostrará que no está siendo engañado.

Un mentiroso siempre será mucho más prudente y sincero con alguien que le haya confrontado.

De todos modos, es importante hacer conciencia de que nadie puede cambiar a nadie. En muchos casos, la confrontación y los buenos consejos no consiguen que el otro cambie. Es cada quien el que decide cómo debe actuar.

De hecho, hay mentirosos patológicos que solo logran dejar de serlo con ayuda profesional. Finalmente, uno solo es responsable de sus propias acciones y no de las de otros.

Masip Pallejá, J., & Herrero Alonso, M. C. (2015). Nuevas aproximaciones en detección de mentiras II: estrategias activas de entrevista e información contextual. Papeles Del Psicólogo. https://doi.org/10.1111/jcom.12135