Triste es dar con el amor de tu vida y tener que devolverlo

Aunque no lo creamos, no existe un único amor de nuestra vida. Podemos encontrar el amor varias veces, e igualmente podemos llegar a ser felices sin necesidad de una pareja

No es fácil dar con el amor de tu vida, con esa persona capaz de encajar en tus vacíos, de limar tus esquinas y dar luz a tu existencia. Ahora bien, en ocasiones, el tiempo trae una dura realidad: hemos de dejarlo ir, porque solo respiramos infelicidad.

Las relaciones afectivas no son fáciles. A veces, ni siquiera el amor es suficiente, y por ello, acabamos sintiendo desde frustración hasta cierta desesperanza a la hora iniciar nuevos compromisos.

Ahora bien, hay que tener clara una cosa: el amor de tu vida no se centra solo en una persona. No hay un amor perfecto ni ideal. Las relaciones se construyen, de ahí que valga la pena encontrar a esa persona que de verdad sabe y merece estar en tu vida.

El amor de tu vida también puede defraudarte

pareja besándose

Cuando queremos a alguien lo damos todo, sin límites. Sabemos que, desde la psicología emocional y gurús de las relaciones como Walter Riso, nos recuerdan aquello de que “no debemos aferrarnos a nadie”, de “que primero somos nosotros y después nuestras parejas”...

Ahora bien, en la vida real, nos es muy complicado cumplir estos aspectos.

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  • Cuando encuentras al amor de tu vida eres capaz de dejarlo todo, de no ver ningún obstáculo y de priorizar a tu ser querido por encima de cualquier cosa.
  • Amar es también arriesgarse y, por ello, es normal que nos veamos capaces de hacer renuncias y grandes proezas por alcanzar esa supuesta felicidad al lado de la persona que, creemos, es la ideal.
  • Toda relación necesita compromiso, ilusión y voluntad, pero cuando sentimos que hemos encontrado a la persona adecuada, estas dimensiones adquieren una intensidad mucho mayor.

El principal problema de encontrar al amor de tu vida es que focalizas muchos sueños, deseos y proyectos. Aspectos que pueden ir derribándose poco a poco en el caso de que nos demos cuenta de que la relación es insostenible y dolorosa.

Algo en lo que podríamos concluir es que el amor es ciego y que nos fijamos en las personas equivocadas. No es cierto. El ciego no es el amor, sino las ilusiones que construimos hacia esa pareja en concreto.

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Lo que debes saber sobre el amor de tu vida

pareja con pájaros

El amor de tu vida es una persona igual de imperfecta que tú

Lo primero que vale la pena recordar es que hay que ir con cuidado con las alta expectativas. No idealices, no proyectes en la otra persona aspectos que no son reales. Este es un error en el que caen muchas personas y que vale la pena tener en cuenta.

  • Conoce y observa a la persona de la que te enamores “sin anestesia” y con total realidad. Nadie es perfecto, al igual que no lo somos nosotros mismos. Se trata de aceptar defectos, manías y costumbres sabiendo encajarlos con los nuestros para saber convivir.

La persona ideal puede aparecer varias veces

Es común que caigamos en la idea de que “hubo alguien perfecto”, alguien que dejamos atrás y que hemos puesto en un pedestal, al que nadie puede igualarse. No lo hagas.

  • El amor perfecto puede llegar no una, sino varias veces. No te empeñes en estos términos cargado de romanticismo que nos impiden ver las realidad de las cosas, o sufrirás inútilmente.
  • Permítete ser feliz tantas veces como sea necesario. No obstante, ten en cuenta que también se puede ser feliz sin pareja. Lo importante es no tener la necesidad de buscar a alguien perfecto.

Basta con que sea buena persona y sepa reconocer todas tus grandezas, aceptando también tus defectos.

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Cómo saber si aparece la persona que te conviene de verdad

Reflexionemos ahora sobre estas cuestiones que nos pueden dar una pista sobre si hemos encontrado o no la felicidad junto a una persona:

  • Puedes ser tú mismo en cada momento del día.
  • Te sientes libre a la vez que feliz de tener ese compromiso.
  • Ya no piensas en el pasado. No lamentas nada de lo vivido y aceptas todo lo experimentado porque te ha permitido estar donde estás: con la persona amada.
  • Eres su prioridad y, a la vez, esa persona te permite crecer y tener espacios propios.
  • Está cuando la necesitas.
  • Sabe hacer equipo, construye y no destruye.
  • Sabe cuidar la relación a través de los pequeños detalles.
  • Te ríes con ella, disfrutas, hay complicidad.
  • Los días malos mejoran con su apoyo.
  • Piensas cómo será tu futuro con esa persona y sientes ilusión.
  • Sientes que es un amor maduro, donde no hay celos porque existe la comprensión y la confianza.
  • Te sientes bien contigo mismo cuando estás con esa persona y, a pesar de que haya momentos complicados, percibes que todo puede superarse.

 

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