Trucos para gastar menos en la remodelaciones

24 julio, 2018
Hay que recordar que una remodelación consiste en el arreglo de una obra existente; bien sea por deterioro, fallo de construcción o bien, por algún otro motivo estético. 

Las remodelaciones no siempre se pueden evitar y, de hecho, no es conveniente aplazarlas demasiado ni dejarlas pasar. Después de todo, una vivienda en buenas condiciones es fundamental y, en la medida que la atendamos, el mantenimiento nos será mucho más fácil y económico. Ahora bien, cuando la remodelación implica un trabajo laborioso e intenso, conviene aplicar ciertos trucos para conseguir el resultado deseado sin generar un impacto negativo en el bolsillo.

Según el espacio a remodelar (interior o exterior), los trabajos pueden variar considerablemente. En algunos casos, incluso hay que arreglar, ampliar, modificar algo más allá de la cuestión que se quería remodelar en principio. Por lo general, antes, durante y después de una remodelación resulta necesario, al menos, realizar una revisión de las instalaciones eléctricas o las tuberías del agua o del gas.

¿Cómo se dan las remodelaciones?

Toda remodelación conlleva un estudio preliminar de la estructura para determinar qué es lo que hay que arreglar, cómo se puede aprovechar lo existente y qué otras cuestiones podrían verse afectadas. A partir de esto se realiza un anteproyecto que servirá para esclarecer lo observado in situ y la lluvia de ideas realizada inicialmente.

Posteriormente se pasa a la realización del plano, para así señalar cuáles son las especificaciones técnicas que amerita el trabajo. Y una vez estén afinados los detalles, se da inicio a la obra y, a su vez, se pone en marcha un proceso de inspección continuo, con el fin de asegurar la consecución de un buen resultado final. Por supuesto, dicha inspección debe realizarse por un director técnico.

Ahora bien, lo que realmente nos interesa conseguir es la buena administración de los recursos (tanto materiales como monetarios) no solo para que la obra quede bien hecha sino para reducir al máximo el estrés que implican los cambios que van sucediendo sobre la marcha. En vista de ello, a continuación ofrecemos una serie de trucos de gran utilidad.

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Trucos para gastar menos en las remodelaciones

Muchas veces no nos damos cuenta de que, antes de plantearnos una remodelación laboriosa, lo primero que tenemos que hacer es intentar limpiar a profundidad el área y evaluar qué tan grave es la avería. Y en caso de que no haya ninguna y que solo deseemos realizar la remodelación por motivos estéticos, debemos que tener en cuenta no hace falta recurrir a medidas radicales, existen alternativas que nos permiten dar un giro al espacio o pieza, sin complicarnos tanto. En este sentido, han adquirido gran popularidad las siguientes alternativas:

Muchas veces, se puede disimular aquello que ya no nos gusta mediante las alternativas mencionadas o bien, un cambio de accesorios, reajustando el ordenamiento del mobiliario o, incluso, aplicando algunas técnicas inteligentes de reciclaje. Por ejemplo: en el caso de la renovación de la decoración de interiores, se puede cambiar el tapizado de un sofá (una vez se haya limpiado bien) e introducir un par de piezas nuevas para dar un aire diferente a la habitación.

Organiza tus ideas y mantén la mente clara

En resumen, a la hora de remodelar sin excedernos en nuestro presupuesto, lo principal es tener claro el por qué de la remodelación (por avería o por capricho) para poder evaluar el panorama de una forma asertiva. Por supuesto, también será necesario tener en cuenta lo anteriormente mencionado, que se puede resumir en:

  1. Evaluar si se puede resanar y reparar algo por nuestra cuenta. Y, también, tener siempre en cuenta qué otras estructuras pueden verse afectadas por los cambios que queramos realizar.
  2. Informarnos bien antes de buscar ayuda en aquellos aspectos que nos resulten más difíciles (como una instalación eléctrica por ejemplo) y, antes de contratar servicios profesionales, solicitar hasta 3 presupuestos antes de poner en marcha alguna obra.
  3. Si la obra amerita la compra de varios materiales y herramientas, conviene no precipitarse. Podemos visitar varias tiendas para buscar los mejores precios y, si es posible, las ofertas.
  4. La limpieza siempre es necesaria antes de realizar cualquier tipo de obra, y si la realizamos nosotros mismos, no será necesario recurrir a un servicio de limpieza. Por supuesto, hay excepciones.

En suma, mientras tengamos la mente clara, las remodelaciones no nos supondrán un estrés excesivo. Y con los trucos que hemos mencionado, podremos tanto planificar como reajustarnos a los cambios que puedan ir ocurriendo a lo largo del proceso. En los casos estéticos, incluso pueden llegar a acortar incluso la duración del mismo, con lo cual, conseguiremos más pronto los resultado que tanto deseamos. 

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