Trucos naturales para cuidar una piel delicada

La piel delicada es un signo de que el organismo debe fortalecerse. Las duchas de agua fría ayudan a mejorar el riego sanguíneo en las capas externas de la dermis y a tonificarla.

Las pieles delicadas sufren en gran medida los cambios climáticos, las tensiones emocionales, se enrojecen o se queman con facilidad, empeoran su aspecto en pocas horas, etc.

En este artículo te explicamos todos los trucos naturales que debes conocer para conseguir que tu piel sea cada vez más resistente y luzca más sana.

Desintoxicar el organismo

La piel es un órgano que tiene el cuerpo para deshacerse de toxinas que se acumulan por mútiples motivos. Si la piel es sensible significa que también nuestro organismo y nuestros órganos internos necesitan fortalecerse. Para conseguirlo podemos proponernos diferentes métodos o terapias que facilitarán la eliminación de estas toxinas para que nuestra piel no tenga que trabajar en exceso y se pueda ir fortaleciendo.

Hay múltiples maneras de ayudar a eliminar toxinas. Destacamos algunas de ellas:

  • Tomaremos diariamente infusiones de diente de león y ortiga, una combinación que ayudará al hígado, los riñones y la piel a limpiarse de la manera más natural.
  • Realizaremos regularmente enemas para facilitar un buen tránsito intestinal
  • Beberemos jugos naturales a lo largo de la mañana, especialmente de manzana, apio y zanahoria
  • Haremos cenas ligeras basadas en caldos, sopas y cremas de verduras como la cebolla, la col, la zanahoria, el apio, el ajo, las acelgas, etc.

jugo zanahoria Food Thinkers

Alcalinización

Una piel sensible es síntoma de que nuestro cuerpo tiene un pH demasiado ácido, lo cual significa que debemos buscar la manera de alcalinizarlo. No sólo para mejorar la salud de nuestra piel sino porque un exceso de acidez es la causa, a la larga, de múltiples enfermedades.

¿Cómo nos alcalinizamos?

  • Tomaremos cada mañana en ayunas el jugo de medio limón, ya que aunque es un cítrico, tiene la propiedad de neutralizar los ácidos del organismo
  • Comeremos cada día una ciruela fermentada umeboshi
  • Beberemos habitualmente infusiones de té rooibos
  • Comeremos frutas alcalinizantes como los hígos y las uvas
  • Tomaremos suplementos a base de agua de mar, de venta en dietéticas
  • Evitaremos la carne roja, los lácteos, los fritos y los azúcares en nuestra alimentación.

umeboshi mismisimos

Alimentos imprescindibles

Hay alimentos y suplementos que nutren nuestra piel desde dentro para potenciar sus defensas de manera natural:

  • Aceite de lino de primera presión en frío, rico en ácidos grasos esenciales
  • Silicio orgánico líquido
  • Vitamina C

También debemos tener en cuenta que es fundamental consumir suficiente proteína diariamente. Además de la proteína animal (carne, pescado, huevo, leche y derivados) también tenemos otras fuentes de proteína vegetal, igualmente saludables e incluso más fácilmente asimilables:

  • Legumbres
  • Frutos secos
  • Semillas
  • Setas
  • Germinados
  • Espirulina

legumbres carme r.

Duchas de agua fría

Hay una manera muy sencilla de tonificar nuestra piel, mejorando el riego sanguíneo en las capas más externas de nuestro organismo, y consiste en realizar duchas breves de agua lo más fría posible, evitando siempre la zona de la cabeza. Estas duchas las podemos combinar con duchas de agua caliente, a intervalos cortos. Para personas muy frioleras también podemos sencillamente finalizar la ducha habitual con agua fría, aunque recomendamos ir acortando cada vez más la ducha caliente, e incluso ir bajando la temperatura gradualmente, y aumentar la fría cada vez más.

Frotaciones en seco

Hay otra manera de combatir la piel delicada, que además podemos combinar con las duchas frías para obtener mejores resultados. Necesitaremos una toalla o esponja áspera, las cuales usaremos para realizar frotaciones por todo nuestro cuerpo, empezando por los pies, subiendo por las piernas y el torso, y terminando en los brazos y las manos.

De esta manera activaremos la circulación en poco rato.

Baños de sol

En muchas ocasiones se habla del sol como un peligro para nuestra piel, pero en realidad puede ser muy beneficioso si lo hacemos con precaución.

  • Realizaremos breves baños de sol diariamente, a ser posible durante todo el año.
  • Evitaremos las horas de máxima radiación solar, que son entre las 12 y las 16 horas.
  • Expondremos la piel al sol sin crema protectora durante un máximo de 30 minutos.
  • Si es posible, a continuación nos daremos una ducha de agua fría e hidrataremos nuestra piel con un gel a base de aloe vera u otros ingredientes naturales.

Mascarillas de arcilla rosa

La arcilla rosa no es tan conocida como la roja o la verde, pero es la más adecuada para pieles delicadas. Para prepararla, en vez de mezclarla con agua, la combinaremos con jugo de pepino o con yogur, dos alimentos con muchos beneficios para nuestra piel que nos ayudarán a tratarla de manera más delicada.
Imágenes por cortesía de Food Thinkers, mismisimos y carme r.

Te puede gustar